La inserción femenina en el mercado laboral y sus implicaciones en los hábitos alimenticios de la familia

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ARTÍCULO ORIGINAL

SOUZA, André Luiz Alvarenga De [1]

SOUZA, André Luiz Alvarenga De. La inserción femenina en el mercado laboral y sus implicaciones en los hábitos alimenticios de la familia. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento. año 04, Ed. 07, Vol. 12, págs. 49-64. Julio de 2019. ISSN: 2448-0959

RESUMEN

Este artículo trata sobre los hábitos alimenticios de las mujeres insertadas en el mercado laboral y las que trabajan en casa dijeron "desde casa". La metodología utilizada es cuantitativa, a través de muestreo de conveniencia, donde el investigador hizo la distribución y recopilación de los cuestionarios del envío a través de Google Docs por correo electrónico y estos correos electrónicos fueron seleccionados a través de una lista de Correo electrónico que se refiere a los propios contactos del investigador. El cuestionario utilizado era un cuestionario estructurado, en el que los encuestados elegían las opciones de respuesta. La técnica de análisis de datos utilizada fue la distribución de frecuencias y el cruce de datos. La investigación se llevó a cabo en la ciudad de Campo Grande/MS, capital de Mato Grosso do Sul, que ahora tiene una población total estimada de 786.797 habitantes (IBGE, 2010) con una proyección para 2015 de 853.622 (IBGE, 2015). La pregunta guía o problemática de este artículo fue discutir el impacto en los hábitos alimenticios de las familias como resultado de la inserción de las mujeres en el mercado laboral.

Palabras clave: hábitos alimenticios, mercado laboral, mujeres.

1. INTRODUCCIÓN

La población femenina viene cada día creciendo más y según estadísticas de la Propia (IBGE, 2010) indica una población femenina total de 97.348.809 personas en Brasil, datos que abarcan de 0 a 80 años o más y de todas las razas, ya la población masculina en el mismo rango y y las carreras son 93,406,990. Esto demuestra la gran demanda femenina de los más variados tipos de servicios, empleo e ingresos.

Si hacemos un análisis histórico referente a la inserción de la mujer en el mercado laboral, podemos observar que en 1827 surge la primera ley que permite a las mujeres asistir a las escuelas y tener algún tipo de convivencia social diferente de sus tareas domésticas (EDUCATING FOR GROW,2009).

Brasil es un país con fuerte falta de registros e información histórica, pero si profundizamos podemos observar que la lucha de la mujer brasileña por su reconocimiento y posterior entrada en el mercado laboral viene mucho antes de la proclamación de la República, la Que culminó con la elaboración de dos grandes leyes, firmadas por la princesa Isabel: (LEY del WOMB GRATUITO 1871) y (LAW'UREA 1888).

La mujer siempre ha ocupado y ocupado un papel importante en la sociedad y en las familias, en 1.962, con la entrada en vigor del estatuto de la mujer casada, la mujer fue liberada del autoritarismo masculino, que culminó con leyes sucesivas a su favor hasta la promulgación de Constitución Federal de 1.988, que refuerza el papel de la mujer en la sociedad. Los hombres y las mujeres son iguales en derechos y obligaciones, (ART 5 o C. F1988).

En este momento desde el reconocimiento de sus derechos las mujeres han tenido acceso a innumerables informaciones y beneficios relacionados con la sociedad que contribuye a las diversas modificaciones en la estructura familiar que podemos ver hoy en día. En el siglo XIX hubo un movimiento que se refería a la Revolución Cultural Femenina, que benefició a toda la condición de las mujeres trabajadoras que poco a poco adquirieron derechos y aprecio profesional.

Al verificar este contexto histórico, podemos afirmar que la desaparición de la sociedad artesanal llevó a las mujeres a buscar trabajo en fábricas e industrias, lo que las obligó a aceptar salarios inferiores a los de los hombres. Todo esto dio lugar a la explotación del trabajo femenino y los males de la época ligadas al feminismo que culminó con la inserción de la mujer en la sociedad industrial.

Con la ocupación del padre y la madre en los trabajos de la industria, la educación de los niños estaba en jaque, porque el país (hombre) comenzó a delegar la educación de sus hijos las madres, las madres que comenzaron a trabajar fuera. En la Primera Guerra Mundial, al enviar sus preceptores a los campos de batalla las mujeres están obligadas a realizar las funciones exclusivas de los hombres y también las funciones de oficinas, oficios, servicios públicos e incluso profesiones liberales, que impulsaron La elevación de su grado de educación y, en consecuencia, sus aspiraciones económicas y personales, pasando a desempeñar otro papel dentro de la familia.

Con el final de la Segunda Guerra Mundial, ven asegurados en la Declaración Universal de Derechos Humanos, la consagración de sus derechos, sin distinción de sexo, igualado, a todos los efectos, hombres y mujeres.

Como se establece (DECLARACIA UNIVERSAL DE DERECHOS HUMANOS 1948, ART 23):

§1.     Toda persona tiene derecho al trabajo, a la libre elección de empleo, a unas condiciones de trabajo justas y favorables y a la protección contra el desempleo.

§2.     Toda persona, sin distinción, tiene derecho a la misma remuneración por igual trabajo.

§3.     Toda persona que trabaje tiene derecho a una remuneración justa y satisfactoria, que le asegure, así como a su familia, una existencia compatible con la dignidad humana, y que añada, en su caso, otros medios de protección social.

Sin embargo, la inserción femenina en el mercado laboral es uno de los ejemplos que pueden contribuir a la alteración de los hábitos alimenticios de las mujeres y sus familias, porque todavía muchas mujeres son responsables, incluso trabajando fuera, por la preparación y dirección de El menú de tu familia el día a día de la casa. (LELIS, TEIXEIRA E SILVA 2013, p. 102), afirman que "las mujeres, por tradición, son las principales responsables de las actividades alimentarias de la familia en general".

Esto también es claro cuando se ve por el prisma de (SILIPRANDI apud. LELIS, TEIXEIRA E SILVA 2013, p. 101), cuando afirma que "las mujeres son vistas como un 'instrumento' con el que se alcanzará la seguridad alimentaria de las familias, es decir, tienden a ser guardianas del bienestar de otros miembros de la familia."

(GARCIA 1997) argumenta que la colocación profesional y la independencia de las mujeres afectan directamente a la estructura de los alimentos y causan una organización de valores y hábitos que pueden traer consecuencias en el patrón de alimentos familiares.

Así, el costo y el tiempo dedicados a la familia y la preparación de alimentos, están directamente relacionados con la demanda de tiempo de preparación más corto, porque la mujer moderna quiere participar más activamente en la vida de su familia y demostrar a la sociedad un mayor compromiso de Punto de vista afectivo de la familia. Esto conduce en consecuencia a la ingestión por parte de la familia de productos procesados y a menudo incluso la comida rápida.

Para (BORGES y FILHO 2004), el estudio de los hábitos alimenticios es esencial no sólo en lo que los consumidores adquieren en términos de alimentos, sino también en los factores que impregnan la elección de estos alimentos.

Otros autores como (RODRIGUES y KNOW 2006) y (SCHLINDWEIN y KASSOUF 2007), subrayan que cuando las personas se alimentan del hogar, intrínsecamente están adquiriendo valores personales en su vida diaria y que con la inserción de las mujeres en el mundo del trabajo y la falta de tiempo para la elección de los alimentos, esto ha afectado la alimentación de las familias y la forma de preparar los alimentos en sus hogares. Esto denota que alimentarse fuera de casa con la familia dejó de ser esporádico para convertirse en algo habitual entre las familias del siglo XXI.

Que se inlleva directamente en la salud de la familia y también en su dieta dietética. Para (LAMBERT, et al 2005), hay una modificación de la dieta tradicional para una dieta en la que las personas prefieren productos listos para

Consumo o productos que requieren poca dedicación durante su preparación, como los ya cocidos o precocinados.

Dentro de la perspectiva de analizar e investigar la condición femenina en el mercado laboral, podemos orientar que la investigación se basó en la población femenina que trabaja fuera del hogar y las mujeres consideradas "hogar" que de alguna manera también trabajan y producen Algo para la sociedad.

El tema guía o problemático de este artículo son los hábitos alimenticios de las familias de las mujeres que trabajan fuera y las que trabajan sólo en casa. El objetivo es comprobar los hábitos alimenticios de las familias con ama de casa que trabaja fuera y con ama de casa que no trabaja fuera.

2. METODOLOGÍA

La metodología utilizada es cuantitativa, a través de muestreo de conveniencia, donde el investigador hizo la distribución y recopilación de los cuestionarios del envío a través de Google Docs por correo electrónico y estos correos electrónicos fueron seleccionados a través de una lista de Correo electrónico que se refiere a los propios contactos del investigador.

El cuestionario utilizado era un cuestionario estructurado, en el que los encuestados elegían las opciones de respuesta, un cuestionario que contenía 20 preguntas.

La investigación se llevó a cabo en la ciudad de Campo Grande/MS, capital de Mato Grosso do Sul, que ahora tiene una población total estimada de 786.797 habitantes (IBGE, 2010) con una proyección para 2015 de 853.622 (IBGE, 2015).

Campo Grande es una ciudad considerada un centro agrícola, con muchas universidades y centrada principalmente en los servicios y el funcionalismo público, siendo su economía centrada en estos aspectos destacados. El público específico del presente estudio consistió en mujeres que trabajaban en las más diversas áreas y segmentos económicos de Campo Grande/MS y en las más variadas profesiones y mujeres consideradas "hogar".

En el proceso de obtención de datos sobre la mujer, optamos por los datos del (IBGE, 2010) que indican una población femenina de 263.241 personas en la ciudad de Campo Grande/MS, en las edades de 20 a 65 años o más, entre las cuales 126.464 son económicamente activas y formalmente ( ROOT/MTE, 2014).

Las muestras fueron recogidas con total imparcialidad, secreto y ética y todo este proceso de recopilación de datos se llevó a cabo del 01/10/2015 al 02/12/2015 y dio lugar a un total de 100 cuestionarios enviados y con 40 respuestas y validaciones completadas. En el proceso de presentación de los cuestionarios, se explicó la razón por la que se estaba llevando a cabo la investigación y si estaban interesados en la participación espontánea.

Los datos fueron analizados a través del perfil socioeconómico de las mujeres, siendo observados y estudiados las variables como, edad de la entrevista; Estado civil; Educación Situación laboral actual; los ingresos por salarios mínimos; Número de niños; Número de niños que viven con ellos; Si tienen una criada y si la criada cocina para ellos; Cuántas comidas sueles hacer a diario con tu familia; Con quien suele realizar las comidas; La presencia de la familia durante las comidas se considera importante; Quién es responsable de la compra de alimentos de su casa; ¿Qué tipo de comida se compra más, se consume en su casa; Al comer fuera del hogar (autoservicio, comida rápida, a la carta), usted y su familia, por lo general alimentan con qué frecuencia; Si le gusta hacer comidas fuera de su casa; Si ella la considera y el alimento de su familia sana; ¿Cuánto en promedio suele gastar en una comida como el almuerzo o la cena cuando sale con su familia o incluso solo; Si ella y su familia tienen el hábito de comer en la mesa; Si ella y su familia, durante la semana o hasta los fines de semana tienen el hábito de comer marmitex.

Lo que buscaba identificar y aclarar la luz de la investigación científica de los cambios que se producían en los hábitos alimenticios de la familia de estos investigados con su inserción en el mercado laboral y los tipos de alimentos consumidos por sus familias. Se encuestaron a los dos grupos de mujeres que trabajaban en el extranjero y a las mujeres que trabajaban en el país. Otro detalle importante planteado fue también si a este público le gusta alimentarse de su residencia y los valores que están dispuestos a gastar en ella. También se comproba la diferencia de las comidas de fin de semana y durante la semana su habitualidad.

3. MARCO TEÓRICO

La mujer hoy en día ocupa varios roles en la sociedad, pero hoy en día hay una gran distinción cuando hablamos de mujeres insertadas en el mundo del trabajo.

Podemos observar que (SOARES e IZAKI 2002), refuerza n.o de su cita el tema de las mujeres en el mundo del trabajo:

Uno de los cambios más notables en la oferta de mano de obra de la posguerra ha sido el gran aumento de la participación femenina en la búsqueda de empleo y ocupación. Aunque el fenómeno ya era incipiente antes de la Segunda Guerra Mundial, poco después de que las mujeres entraran fuertemente en el mercado laboral. Según Goldin (1990), en los Estados Unidos, las mujeres pasaron del 18% de la población económicamente activa (PEA) en 1900 al 32% en 1960 y al 46% en 1992. Fue un cambio observado en todo el mundo occidental y Brasil no escapó de sus efectos: en Brasil las mujeres fueron del 32% del PAE en 1977 al 46% en 2001, cerrando en 24 años el hiato que las mujeres estadounidenses cerraron en 32. Es un fenómeno de gran importancia, porque su impacto se sintió en las dos instituciones más presentes en la vida de la mayoría de las personas: la familia y el lugar de trabajo.

Podemos afirmar que el aumento expresivo de la mujer en el mercado laboral es algo que proviene del cambio de sociedad en un todo, las nuevas familias están constituidas por diversidades que también generan un gran impacto y hábitos sociales.

Los cambios sociales afectan a los hábitos alimenticios y, por ejemplo, podemos destacar el fenómeno de la urbanización y otras circunstancias de la modernidad de las ciudades. Las circunstancias de la vida cotidiana tienen implicaciones en la relación del individuo con el entorno en el que vive, reflejando de tal manera, principalmente en el acto de comer y relacionarse con la alimentación, causando alteraciones en estos aspectos (MARINHO et al., 2007).

Sabemos que la mujer es la persona que decide lo que la familia comerá, el menú de la semana.

Esta misma mujer trabaja fuera y no tiene tiempo disponible para hacer estas separaciones y la preparación de estos alimentos, como sería la alimentación de las familias en este caso.

El hecho es que la intensificación del aumento de la población, el aumento de la urbanización de las ciudades y la salida de la mujer de casa al mercado laboral cambiaron la dinámica de las familias en el contexto de las relaciones y también de los alimentos. Podemos destacar eso de acuerdo con (LAMBERT et al. 2005), la falta de regularidad de las comidas y su carácter individual son también consecuencias del cambio en el ritmo de vida de los individuos.

Esto denota que se necesita más investigación en términos de inserción femenina en el mercado laboral y sus implicaciones para los hábitos dietéticos de la familia.

Según Lelis, Teixeira e Silva (2013), según la Encuesta de Presupuesto Familiar (POF) realizada por el IBGE, los brasileños han estado diversificando sus alimentos, disminuyendo el consumo de productos tradicionales y más básicos, como el arroz y los frijoles. En el área urbana destaca el aumento en el consumo de productos listos o procesados, como pan de sal, galletas rellenas, yogur, vitaminas, sándwiches, fritos y asados salados, pizzas, refrescos, jugos y cerveza (IBGE, 2011).

Estos datos indican una fuerte demanda familiar de alimentos listos para comer, semipreparados y de comida rápida, lo que en realidad genera un cambio en la caracterización de los alimentos de las familias del siglo XXI.

Tabla 1: Demisiones y variables para el análisis de la inserción femenina en el mercado laboral y sus implicaciones en los hábitos alimenticios de la familia.

Dimensiones Variables
Sociodemográfico Nivel de escolarización;

Ingresos en salarios mínimos;

Sexo

Edad

Tiene hijos;

Estado civil;

¿Cuántos años tienen tus hijos que aún viven contigo?

Comportamiento Número de niños que viven o no con el encuestado del cuestionario;

¿Tienes una sirvienta? ¿Y ella cocina para ti?

¿Cuántas comidas sueles hacer todos los días con tu familia?

¿Con quién sueles hacer comidas?

¿Considera que la presencia de la familia es importante durante las comidas?

¿Quién es responsable de comprar alimentos en su casa?

¿Qué tipo de comida se compra más, se consume en su casa?

Cuando comen fuera de casa (Sel fservice, comida rápida, a la carta), usted y su familia, ¿comen a menudo con qué frecuencia?

¿Te gusta cenar fuera de tu casa?

¿Considera que su alimentación y la de su familia son saludables?

¿Cuánto sueles gastar en una comida como el almuerzo o la cena cuando sales con tu familia o incluso solo?

¿Usted y su familia tienen el hábito de comer en la mesa?

¿Usted y su familia, durante la semana o hasta los fines de semana tienen el hábito de comer Marmitex?

Fuente: elaborado por el propio autor

La técnica de análisis para el tratamiento de datos, que se utilizó, se refiere al análisis de la distribución de frecuencias y el cruce de datos.

4. DISCUSIÓN Y RESULTADOS

Tabla 1: Intersección P7 con P8

Recuento de P 8 P 8
P 7 3 o más comidas Hasta 2 comidas
No tengo criada y soy la que cocina la comida de mi familia. 30,77% 69,23%
Sí, tengo una criada y ella cocina para mí. 28,57% 71,43%
Sí, soy una mala criada que soy yo mismo que cocino los alimentos de mi familia 0,00% 100,00%

Fuente: elaborado por el propio autor

En esta tabla a través de las cruces de las variables P7 y P8, podemos observar que el 100% de los entrevistados que tienen criadas, incluso haciendo que hagan un punto de preparación de los alimentos familiares cuando hace hasta 2 comidas juntas, de 3 Las comidas o más 28.57% prefieren a la criada para preparar la comida.

Otro dato considerable que debe observarse es la proporción del 69,23% de las mujeres que no tienen una ama de llaves doméstica doméstica y cocinan los alimentos de su familia.

Tabla 2: Cruzar P8 con P9

Recuento de P 9 P 9
P 8 Con marido e hijos (familia) Con amigos En el trabajo Solo
3 o más comidas 100,00% 0,00% 0,00% 0,00%
Hasta 2 comidas 60,00% 3,33% 3,33% 33,33%

Fuente: elaborado por el propio autor

En la tabla 2, a través de las cruces de las variables P8 con P9, refiriéndose al número de comidas y con quien, observamos que hasta 3 comidas las mujeres hacen con su propia familia y que hasta 2 comidas hacen con amigos, en el trabajo o incluso solos.

Tabla 3: Crossover P8 con P12

P 8
P 12 3 o más comidas Hasta 2 comidas
Yo mismo 3 13
Yo mismo, mi marido 7 17
Total total 10% 90%

Fuente: elaborado por el propio autor

A través de la intersección de estas variables P8 y P12, que se refieren al número de comidas y quién realiza las compras para la casa, una inversión con respecto a la tabla 2. Aquí encontramos que el 90% de las compras relacionadas con los alimentos domésticos son las propias mujeres y el 10% de este total se comparte con los maridos que también hacen compras domésticas.

Tabla 4: Cruzar P8 con P13

Cruce de variables P 8 CON P 13 Porcentaje
Alimentos congelados de varias categorías y semi listos 33,9%
Verduras, verduras y frutas 87,5%
Carne 51,9%
Enlatados e incrustados (jamón, salchicha, mortadela) 60,0%
Alimentos orgánicos 32,5%

Fuente: elaborado por el propio autor

Esta tabla nos trae uno de los principales datos sobre el tipo de consumo de alimentos realizado por las familias de estas mujeres encuestadas, mostrándonos una visión general de la alimentación frente a una visión general de las familias.

Estos datos proceden de la intersección de las variables cantidad de comidas hechas diariamente con tipos de alimentos comprados en supermercados. Dados los datos detectamos que el 87,5% de los encuestados consume verduras, verduras y frutas en sus hogares y que ante un hábito considerado saludable llamó la atención un artículo que es el consumo de conservas y incrustaciones (jamón, salchicha, mortadela) que no son Considerado como saludable con un porcentaje de consumo del 60%.

Frente a las carnes este público tenía un comportamiento de consumo que se refería al 51,9%, esto significa que el porcentaje está directamente relacionado con el consumo de proteína animal y que en más del 50% de los hogares encuestados está presente en la dieta diaria de las familias.

En el consumo de alimentos congelados de diversas categorías y semiready tenemos un porcentaje del 33,9% del consumo por parte de las familias encuestadas un índice superior al de los alimentos orgánicos respondidos por los encuestados que se comportan con porcentajes de consumo en 32.5%.

Tabla 5: Cruce de P15 con P17

Recuento de P 15 P 15
P 17 No
Desde R $10.00 hasta R $30.00 36,36% 63,64%
Desde R $101.00 hasta R $300.00 28,57% 71,43%
Desde R $31.00 hasta R $50.00 30,77% 69,23%
Desde R $51.00 hasta R $100.00 22,22% 77,78%
Total total 30,00% 70,00%

Fuente: elaborado por el propio autor

Cuando cuidamos las cosas y las relacionamos con valores, tenemos la impresión del valor percibido que las personas dan o ponen en las cosas. En vista de esto podemos verificar que el porcentaje de personas que prefieren comer fuera que representa el 70% de los encuestados es mucho mayor que aquellos que prefieren cocinar y preparar sus propios alimentos en casa que representan el 30% de ellos y tampoco les importa el Valor financiero de los alimentos consumidos por la familia o por ellos mismos cuando se consumen solos en restaurantes, pero hay un porcentaje de gasto muy expresivo para una sola comida que corresponde a R $ 51.00

Hasta R $100.00 y esto al 77.78% de los encuestados que prefieren comer fuera de la casa. Si observamos a aquellos que no les gusta comer fuera de su casa detectamos que estos investigados están en el rango de consumo de comidas con un precio de R $ 10.00 hasta R $ 30.00 y corresponden a 36.36% de los encuestados.

Tabla 6: Cruzar P8 con P14

Recuento de P 14 P 14
P 8 Por encima de 5 veces a la semana Hasta 2 veces ma semana 3 a 5 veces por semana
3 o más comidas 0,00% 80,00% 20,00%
Hasta 2 comidas 3,33% 80,00% 16,67%
Total total 2,50% 80,00% 17,50%

Fuente: elaborado por el propio autor

En la variable que mide el número de comidas en detrimento del número de veces que los encuestados suelen comer fuera de casa solo sin hogar o con la familia tenemos las variables en número de veces a la semana que nos muestra que el 80% hacen de 2 a 3 comidas en la semana fuera de casa. Con respecto al número de 3 a 5 veces en la semana tenemos 17.50% que hacen 2 hasta 3 comidas fuera de la casa y por encima de 5 veces a la semana tenemos 3.33% de los encuestados que comen fuera.

Tabla 7: Cruzar P8 con P17

Recuento de P 17 P 17
P 8 Desde R $10.00 hasta R $30.00 Desde R $101.00 hasta R $300.00 Desde R $31.00 hasta R $50.00 Desde R $51.00 hasta R $100.00
3 o más comidas 40,00% 40,00% 10,00% 10,00%
Hasta 2 comidas 23,33% 10,00% 40,00% 26,67%
Total total 27,50% 17,50% 32,50% 22,50%

Fuente: elaborado por el propio autor

Esta tabla se refiere a la tabla 5, pero aquí tenemos la cantidad de comidas hechas semanalmente en detrimento del precio pagado por los investigados para comer fuera de su casa.

Verificamos que el énfasis está en los feeds que prestigiosos los precios de R $10.00 hasta R $30.00 y R $101.00 hasta R $300.00 con un porcentaje del 80% de los encuestados. Aquellos que hacen hasta 2 comidas prefieren el precio de R $31.00 hasta R $50.00 y corresponden al 40% de los entrevistados.

Tabla 8: Cruce

Recuento de P 20 P 20
P 8 1o grado 2o grado Doctorado Completar la educación superior Educación superior incompleta Maestros Graduado
3 o más comidas 0,00% 10,00% 30,00% 30,00% 10,00% 0,00% 20,00%
Hasta 2 comidas 16,67% 16,67% 10,00% 16,67% 6,67% 6,67% 26,67%
Total total 12,50% 15,00% 15,00% 20,00% 7,50% 5,00% 25,00%

Fuente: elaborado por el propio autor

Como se ve en muchas investigaciones, esta tabla denota la importancia de la educación en la vida de las personas, porque es un factor determinante para la salud de las personas.

Se observa en este estudio que cuanto mayor sea el nivel de escolaridad es también cuanto mayor sea el tiempo de presencia en los alimentos con la familia, ya que los entrevistados que tienen doctorado y postgraduación corresponden al 50% de los entrevistados que hacen 3 o más comidas en casa con La familia. Las personas que poseen el 1o grado hasta el nivel superior completo, pasando por el superior y maestro incompleto, tienen un total de 50%, la observación es válida porque aquí tomamos 3 categorías de manera diferente a la anterior que medía sólo 2.

Cuando comparamos hasta 2 comidas con la familia, dentro de las variables 1o grado, 2o grado y educación superior incompleta, verificamos que el valor correspondiente es el 40% de los entrevistados. Con respecto a aquellos que poseen, completan el nivel superior, post graduación, maestría o doctorado, el nivel de 2 comidas con la familia se eleva al 60,01%.

5. CONSIDERACIONES FINALES

Dentro de la perspectiva del objeto de estudio de este artículo, que está directamente relacionado con la inserción femenina en el mercado laboral y sus implicaciones en los hábitos dietéticos de la familia, este estudio puede concluir que la mujer es un factor preponderante en la alimentación de su Familia, ella es responsable directa e indirectamente de la salud de todos en la casa, que trabaja fuera o sólo en casa.

Esto quedó muy claro en el estudio sobre las variables investigadas y cruzadas, donde observamos que las mujeres son las responsables de comprar en los supermercados y que también les encanta salir a comer fuera de sus hogares, teniendo una incidencia en este hábito del 70% en Total de los investigados.

Este estudio también encontró un punto muy importante que son los hábitos alimenticios de los investigados y sus familias mostrándonos que en el 50% de los hogares de la encuestada el consumo de proteína animal en la carne Natura es frecuente y el 87,5% de los encuestados Consumir verduras, verduras y frutas en sus hogares que es un hábito considerado saludable. En el 60% de los entrevistados su alimento y familia también tienen dosis de tipo enlatado e incrustado (jamón, salchicha, mortadela) que no se consideran tan saludables. Otro punto culminante del estudio es el consumo de alimentos congelados de varias categorías y semi-listotenemos un porcentaje del 33,9% del consumo por parte de las familias encuestados contra el 32,5% de los alimentos orgánicos consumidos por los encuestados.

Este documento presenta sus limitaciones de orden metodológico, que proviene del hecho de que las personas tienden a responder en la forma en que consideran socialmente correcta y, en este caso, no informan específicamente de su realidad (LIMA FILHO 2009). El estudio tenía como objetivo destacar también la importancia del grado de educación de las personas en detrimento del número de comidas que realizan diariamente y obtuvo datos importantes que corroboran para futuras investigaciones en el contexto del consumo y los hábitos alimentarios Mujeres en el mercado laboral y sus familias.

REFERENCIAS

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[1] Doctor en Educación, Máster en Administración de Empresas, posgrado en educación a distancia, postgrado en gestión de personas, graduación en administración, Trabajo social, tecnología en gestión de recursos humanos, pedagogía.

Enviado: Abril, 2019.

Aprobado: Julio de 2019.

 

Doctorando en Educación, Master en Administración de Empresas, Postgrado en Educación a Distancia, Postgrado en Gestión de Personas, Postgrado en Administración de Empresas, Trabajo Social, Tecnología en Gestión de Recursos Humanos, Pedagogía.

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