La formación y el trabajo de los ingenieros civiles en Brasil: período 2015-2020

0
12
DOI: ESTE ARTIGO AINDA NÃO POSSUI DOI SOLICITAR AGORA!
PDF

ARTÍCULO ORIGINAL

SOUZA, Neide Liamar Rabelo de [1], SOUZA, Célia Magalhães de [2], CAMPOS, Maria Aparecida Santos e [3]

SOUZA, Neide Liamar Rabelo de. SOUZA, Célia Magalhães de. CAMPOS, Maria Aparecida Santos e. La formación y el trabajo de los ingenieros civiles en Brasil: período 2015-2020. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento. Año 06, Ed. 04, Vol. 03, pp. 45-70. Abril. ISSN: 2448-0959, Enlace de acceso: https://www.nucleodoconhecimento.com.br/educacion-es/ingenieros-civiles

RESUMEN

En el siglo XXI, numerosos acontecimientos afectaron a la sociedad brasileña, entre 2003 y 2014, el país experimentó una expansión económica y bienestar social, con políticas públicas a largo plazo, programas de ingresos mínimos, educación universal y vivienda popular. Sin embargo, en 2014 implementó la operación Lava Jato, que en los años siguientes hizo imposible continuar las empresas en el área de ingeniería; inestabilidad política, económica, empobreciendo la calidad del empleo y los ingresos de los hogares. La sociedad enfrenta una severa recesión económica y desde el segundo mes de 2020, enfrenta el revés derivado de la pandemia causada por Covid-19. El presente estudio se basa en formas cualitativas y descriptivas de revisión bibliográfica y documental. El objetivo es analizar la formación y empleabilidad de los ingenieros civiles en Brasil, una profesión indispensable y prioritaria para la colectividad. Los principales resultados fueron: el impacto negativo en el segmento de la construcción y toda la cadena de producción al reducir el gasto público en infraestructura y obras importantes; la recesión económica que afecta al sector productivo en su totalidad; salarios precarios, especialmente a partir de 2017, con mayor impacto en 2020, con la pandemia de Covid-19.

Palabras clave: Formación del ingeniero, Ingeniero Civil, Trabajo, Recesión Económica, Covid-19.

1. INTRODUCCIÓN

La base de la concepción de la Teoría del Capital Humano (TCH) concebida por Schultz (1967, p. 13), en 1961, propone la cualificación del trabajo a través de la Educación, como uno de los medios más importantes para aumentar la productividad y, en consecuencia, con fines de lucro. Al instruir al ser humano, se añade valor a sí mismo para ejercer su cargo con fundamento teórico y práctico, con un rendimiento cualificado. Como la neotecnología describe a Silva (2018, p. 10) “las políticas educativas enfatizan el criterio de calidad basado en el uso intensivo de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC), como una estrategia para adaptar la educación escolar a la sociedad de la información”. Con el propósito de capacitar a estudiantes dinámicos, poseer varias habilidades y habilidades para ser multifuncional.

El profesional puede tener un rendimiento autónomo, pero el siglo XXI requiere la indispensabilidad del trabajo en equipo. Como es un requisito que sean emprendedores, tanto en el sentido de buscar una formación constante, como tener su propio negocio; en la Era del Conocimiento no hay trabajo para todos. Especialmente en Brasil, desde 2015, la sociedad ha enfrentado una severa recesión económica y, debido al modelo de política económica neoliberal elegido por los líderes centrales, se sabe que conduce a altas tasas de desempleo y subempleo, subcontratación, trabajo informal, entre otras formas de precariedad, que en general fue bautizada como urberización.

El segmento de construcción viene de la época en que el hombre dejó de ser nómada (revolución neolítica) y se dio cuenta de que podía plantar los alimentos y cosecharlos en el futuro, con esto, comenzó a unirse a un lugar fijo, necesitando refugio permanente para soportar las oscilaciones de las estaciones. Según los arqueólogos, Eridu en Sumeria puede ser considerada la primera ciudad, alrededor de 4.000 a.m.C., pero 500 años después, aparece un modelo de urbanización en Uruk, Mesopotamia. Vale la pena discernir que, en todo momento histórico, la humanidad ha disfrutado al máximo de la tecnología disponible y buscado bienestar para sí misma y también para la comunidad en la que se inserta (Tavares Junior, 2012, p. 12).

Este artículo tiene como objetivo evaluar el contexto de capacitación y condiciones de trabajo de los ingenieros civiles después de la operación Lava Jato, a partir de 2014, alterando significativamente las políticas públicas, con repercusiones en la conducta de la Presidencia de la República, modelo económico y supresiones de derechos sociales como: en el ámbito del derecho laboral, la seguridad social y la congelación de las inversiones públicas durante veinte años. En 2020, con una severa recesión de factores de producción, la sociedad se vio afectada por la pandemia por el Covid-19, a partir de marzo y sigue en curso.

2. EDUCACIÓN PARA LA FORMACIÓN DE INGENIEROS

Las actividades de ingeniería en Brasil comenzaron con el gobierno general de Tomé de Souza (1549-1553), porque con él llegaron los primeros funcionarios administrativos y la Congregación Jesuita. Estos fueron los precursores de la ciencia y la investigación en el país, como estudios de matemáticas y cartografía, la Carta Real de 1699 deformizó la enseñanza de la ingeniería militar en la Colonia. Los registros de avances significativos con obras de ingeniería y tecnología fueron en la Vieja República (1889-1930), con la construcción de ferrocarriles, actividad principal hasta la década de 1920. Luego, en la década de 1930-1940 con el uso de hormigón armado que propiciaba la aparición de la industria de la construcción (FERREIRA et al., 2017, p. 35).

Brasil visualiza la modernización después del final de la Segunda Guerra Mundial, la actividad industrial ganó notoriedad, con esto proporcionando la diversificación de las especificidades de la ingeniería, que se convirtió en una profesión urbana. La asociación entre Ciencia y Tecnología (C&T), crecimiento y desarrollo económico se hizo evidente en el Gobierno Juscelino Kubitschek (1956-1961) que fueron esbozados en los Planes de Desarrollo Económico (PND) u2012 para Juscelino y Jango representó la continuación política del expresidente Getúlio Vargas, sólo interrumpido por el golpe civil-militar, el 31/3/1964. Indicando una nueva forma de gobernar, pero las directrices para el sector industrial con incorporación tecnológica, las inversiones de los presupuestos públicos para la expansión de las infraestructuras, especialmente en el transporte y la energía no deben encajar contratiempos. Con capital extranjero participando a través de la instalación de empresas multinacionales, que trabajaron en el segmento de la fabricación de bienes de consumo duradero, intermediarios y capital (FERREIRA et al., 2017, pág. 35-36).

Con el Gobierno de las juntas militares hubo una ruptura de las políticas públicas, reorientando las prioridades. En la década de 1980 y hasta al menos 1995, no hubo inversiones estructurales en el país debido a la inflación incontrolada, el endeudamiento público interno y externo y la inestabilidad política. A finales del siglo XX, el Estado comenzó a estructurar el sistema universitario para capacitar a los profesionales con educación superior con el fin de cumplir con los requisitos de mano de obra especializada en el sector productivo. En 1996, se actualizó la Ley de Directrices y Bases de Educación (LDB) del Nº 9.394, de conformidad con la Constitución de 1988, con la incorporación de las características del modelo americano para los cursos de pregrado. Algunos ejemplos de modernización curricular para cursos universitarios:

a) vínculo directo entre la educación y las necesidades del mercado laboral;

b) estimular las interacciones universidad-empresa;

c) ciclo básico con núcleo común compuesto de interdisciplinariedad, especialmente en los primeros cuatro semestres;

(d) cursos tecnológicos y,

e) esquema de crédito e inscripción por disciplinas.

Durante el régimen de excepción hubo desorganización del personal docente y abandono de las instalaciones, con persecución ideológica de los educadores y falta de recursos para la política educativa. En la segunda mitad de la década de 1990, la recomposición universitaria comenzó con: a) la incorporación del sistema departamental; b) creación de la carrera docente abierta y el régimen de dedicación exclusiva; c) expansión de la educación superior aumentando el número de vacantes en las universidades públicas y la masificación de las instituciones privadas, incluidos los cursos de extensión universitaria y, d) la despolitización técnica y administrativa de la educación superior. Por lo tanto, el conocimiento está cada vez más especializado con orientación diversificada (FERREIRA et al., 2017, p. 36).

La teoría sociológica introdujo en la década de 1950 el concepto de generación[4] que se refiere a un grupo de personas que comparten, a lo largo de la vida, tradiciones, cultura, experiencias de vida histórica y social. Experimentan una etapa similar de la vida, predisponen a una modalidad común de pensamiento y comportamiento. El censo demográfico realizado en 2010 por el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), mostró la existencia de más de 18 millones de jóvenes (de 18 a 24 años) en el país, lo que representa el 10,22% de la población total, esta parte que se convierte en un público objetivo de la industria de marketing, medios de comunicación, consumo y ocio (2012), ya que cada grupo de edad tiende a exigir un agregado de bienes y servicios , y después de la consolidación y la estabilidad profesional la propensión a comprar es mayor (BRANCO; MELLO, 2020, p. 6).

El período entendido para una generación no es hermético los parámetros sociológicos y económicos tiene veinte años, uno puede ser mayor o menor, lo que diferencia es el cambio de paradigma en la rutina de la mayoría de las personas, ya que la Generación Z puede haber nacido a partir de 1995, sinónimo de nativos digitales, con destreza visceral con computadoras, internet y teléfonos inteligentes. Son los jóvenes los que están llegando a la universidad, a partir de 2015, con diferentes características, motivaciones, habilidades, inquietudes y estilos de aprendizaje de generaciones anteriores. A pesar de que nació en un período de expansión y crecimiento económico, según los registros del producto interno bruto (PIB), con sucesivos avances entre 2003 y 2013. Los recién llegados de las universidades, no tienen ilusiones sobre sus perspectivas laborales, y deben devolver sus habilidades al emprendimiento, la independencia, la visión de inserción en una economía de bases globales.

En el ámbito educativo, el nuevo siglo trae a una generación de estudiantes digitales y multitarea incapaces de sentarse a escuchar a un profesor durante mucho tiempo, ya que considera inconcebible la posibilidad de memorizar información. Paralelamente a la revolución tecnológica está la política económica neoliberal, con la apreciación de las inversiones financieras económicas improductivas que no crean nuevas tecnologías ni generan nuevos puestos de trabajo, y el modelo productivo toyotista de 2012 la oferta de productos nunca será mayor que la demanda, lo que se traduce en la disminución de los productos en stock, la estabilidad en el precio del bien y la improbable caída de los beneficios de los inversores u2012 , extender el desempleo y el trabajo precario por todo el mundo. Sin embargo, el crecimiento económico presupone el aumento de la capacidad productiva y puede desencadenarse mediante: a) avances técnicos; b) aumento del volumen de capital y de la fuerza de trabajo y, c) descubrimiento de nuevos recursos naturales. Cómo se espera aumentar la calidad de vida de la población a largo plazo (BRANCO; MELLO, 2020, pág. 3-4).

De acuerdo con el Consejo Federal de Ingeniería y Agronomía (CONFEA) La ingeniería se compone de varias especificidades, sólo por nombrar algunas de ellas: civil, ambiental, informática, control y automatización, eléctrica, mecánica, petrolera, producción, química, telecomunicaciones, software, alimentos, energía, silvicultura, aeronáutica, bioenergética, biomédica, producción, sistemas, materiales, saneamiento entre otros. Áreas de conocimiento de importancia fundamental para la sociedad, ya que son indispensables para el desarrollo económico. Desde la perspectiva de la Confederación Nacional de la Industria (CNI) no se debe mantener el escenario actual de la educación en ingeniería en Brasil, con planes de estudio destinados a capacitar a un ingeniero para competir en un mercado global. Hacer caso omiso de las necesidades locales y de la crisis del desempleo que debe discutirse en la academia, con propuestas para superarla o atenuarla (ARANHA; SANTOS, 2016, p. 2).

Las recomendaciones hechas por CNI, no son recientes, al menos hace diez años, exige la reformulación del contenido programático de los cursos de ingeniería en Brasil, pide la innovación de los planes de estudio de pregrado que parten de la administración central del Ministerio de Educación (MEC), señalando un paso en falso entre los planes de trabajo de los departamentos de ingeniería de las universidades brasileñas y las competencias de los profesionales requeridos por el sector productivo. Hay que honrar la formación de personas con mentes creativas, innovadoras y capaces de afrontar los nuevos retos de las organizaciones. Como contribución, indican la posibilidad de experimentar el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) que busca involucrar a los solteros en el desarrollo de habilidades empresariales, estudios autodirigidos, capacidad para escuchar, argumentar y resolver problemas (ARANHA; SANTOS, 2016, p. 3).

Por su parte, el Instituto Nacional de Estudios e Investigaciones Educativas (INEP), el organismo encargado de realizar el Examen Nacional de Rendimiento Estudiantil (ENADE), en el cuestionario socioeconómico u2012 Engenharia Grupo I, año 2011, quiso conocer por parte de los alumnos sobre la vinculación de contenidos programáticos con el rendimiento profesional, con la indicación de cuatro respuestas alternativas: a) contribuye ampliamente, el 50,5% de los encuestados; b) contribuye parcialmente, el 41,2%; c) aporta muy poco, el 7,4% y d) no contribuye, el 0,9%. La opinión de los estudiantes es de adecuación, con la mitad de los encuestados indicando que las materias curriculares están en sintonía con el conocimiento indispensable para el ejercicio de la ingeniería y más del 40% parcialmente evaluado.

El aprendizaje activo implica un conjunto de acciones participativas que se producen a partir de la construcción de significados por parte del alumno, como incentivo al trabajo en grupo, presentaciones orales en el aula y, el desarrollo de proyectos relacionados con el desempeño en el mercado laboral, lo que favorece la constitución integral de la licenciatura. En Brasil, los grupos de investigación en Ciencia, Tecnología y Sociedad (CTS) trabajan predominantemente en la educación científica. Los ingenieros desempeñan un papel clave en los procesos mediante la generación de ideas y soluciones que se convierten en nuevas tecnologías. Tener participación activa en la mejora continua de los productos y en la gestión de metodologías, con el objetivo de actividades de Investigación, Desarrollo e Innovación (PD&I) (ARANHA; SANTOS, 2016, pág. 7)

La difusión de las necesidades del segmento industrial, representada por las gerencias del CNI, en la formación de ingenieros dependerá, preliminarmente, de la formación del profesorado y de la evaluación de las perspectivas pedagógicas adecuadas y, habida cuenta del contexto encontrado, de tomar sus decisiones didácticas. Tener la claridad de los retos que se materializan en las aulas diarias de las universidades brasileñas, asegurándose de que los esfuerzos actuales promuevan los conocimientos, habilidades, actitudes y valores que deben ser plenamente válidos en más de diez años, cuando los ingenieros trabajarán en el mercado laboral y contribuirán al desarrollo económico del país. Por mucho que se considere que la formación general no está satriéndose con las demandas de los contratistas, debe considerarse que una actividad específica puede ser obsoleta en un corto período de tiempo (FERREIRA et al., 2017, p. 41).

Nadja Cabete (2020, p. 13) subraya que los currículos pedagógicos de los cursos de ingeniería ya no pueden ser algo concreto y tradicional, aunque los conocedores que no deben cambiar constantemente, porque hay un flujo de estudiantes según el número de vacantes que se ofrecen cada seis meses, con un mínimo de diez semestres para la finalización de la licenciatura. Puede causar trastornos para los estudiantes en el caso de adaptación de las rejillas disciplinarias, y el curso es esencial. Como es notable, la preocupación por conciliar el contenido curricular con las necesidades del mercado laboral es notable. Esto lo conceptualizamos como:

Empresas e instituciones que requieran o absorban el trabajo de estos profesionales, o incluso como empresarios, porque es desde el imaginario social que el profesional licenciado en ingeniería está dispuesto a entrar en esta relación de compraventa como concesionario capaz de ofrecer su potencial para realizar el trabajo a posibles compradores de esta mercancía, éstos, a su vez, tendrían sus necesidades satisfechas por el esfuerzo del trabajo de este profesional.

Las metodologías activas toman al estudiante de una posición inapetente haciéndole responsable de la construcción del conocimiento y el maestro actúa como mentor indicando el método preferido dirigido al aprendizaje más eficiente. El educador de educación superior no debe centrarse en el cumplimiento del programa o con las formas de evaluación, debido al carácter libre de la práctica pedagógica, con actividades extracurriculares efectivas, con el fin de preparar mejor la formación para la vida profesional, cada vez más inestable. El tutor está frente a una clase de solteros más independientes y autónomos (generación Z), con teléfono inteligente en sus manos y cuestionando en la mente. Sin embargo, al salir de la universidad se enfrentarán al mundo del trabajo con altas tasas de desempleo, subcontratación, ocupaciones informales, actividades autónomas y emprendimiento (BRANCO; MELLO, 2020, pág. 9-10).

El proceso histórico requiere una formación humanista para que los futuros ingenieros brasileños tengan sensibilidad crítica, como señala Ferreira et al., (2017, p. 38) “en relación con las cuestiones sociales y ambientales incorporadas a las tecnologías, acercándolas a una imagen más realista de la naturaleza social de C&T y al papel político de los expertos en sociedades contemporáneas.” La investigación de CTS es interdisciplinaria, componiendo un dominio relacionado entre diferentes áreas del conocimiento, con énfasis en la historia, las matemáticas, la filosofía y la sociología. También vale la pena decir que la construcción de una agenda nacional de desarrollo que inevitablemente pasará por la revitalización de la ingeniería para actuar en áreas estratégicas tales como: construcción pesada, hidroeléctrica, petróleo, carreteras y vivienda, que debe ampliar la oferta de cursos de especialización, manteniendo la licenciatura con formación básica.

La educación universitaria debe proporcionar un rendimiento proactivo y transversal, capaz de permitir a la persona actuar con autonomía, liderazgo, cooperación, creatividad y resiliencia. En la fase de rendimiento profesional debe contar con la posibilidad de trabajar los fines de semana y vacaciones; además de enfrentar problemas reales e inusuales. Como la persona debe estar predispuesta a actuar en equipo y desarrollar la sociabilidad, manteniendo la autosuficiencia para la invención y la decisión. Los contextos políticos, económicos, pedagógicos y culturales muestran una convergencia en el sentido de que el aprendizaje está formado por bases teóricas sólidas aliadas a la práctica del trabajo diario, a través de pasantías. Porque la sociedad se inserta en un entorno técnico-científico-informativo, donde los profesores universitarios, por ejemplo, no tienen tiempo curricular para realinear el conocimiento básico o la inclusión digital del estudiante. Necesita asimilar el contenido programático en la serie apropiada, indispensable para seguir el currículo escolar posterior y estar preparado para entrar en el mercado laboral, cuando sea conveniente (BRANCO; MELLO, 2020, p. 12-13 y 15).

La estructuración del currículo de ingeniería en Brasil se dio a través de la Resolución del Consejo Federal de Educación (CFE) Nº 48, de 4/28/1976, que fijó los contenidos mínimos, incluidos los menús de las disciplinas, la duración del curso y las calificaciones de los estudiantes de pregrado. Como lo indica la estructura básica básica de las disciplinas generales de formación, y otra diversificada, que incluía temas de recubrimiento profesional y temas específicos. Las directrices actuales figuran en el Dictamen Nº 1 de la CNE/CES, de 1/23/2019, con reestructuración de los planes de estudio, la inclusión de una serie de actividades asociadas al contenido de los cursos, indicando la organización por competencias y la cultura de la era tecnológica. Prefiriendo no fijar los temas de las disciplinas, sino enunciar áreas que deben cumplir con una sólida capacitación con el encadenamiento de las materias para el mejor uso de los solteros durante la graduación.

Ante la realidad de que los estudiantes de pregrado ya nacieron en la Era del Conocimiento y capacitados con las TIC, lo que requiere la formación de profesores universitarios para captar el potencial educativo mediante la combinación del conocimiento con plataformas digitales para aprovechar el tiempo que están en la universidad a estructura sólida orientada a la profesionalización. Sin embargo, la generación Z es consciente de que es fundamental actualizar los aprendizajes, a través de cursos de especialización, o incluso estudios constantes sobre el área en la que están trabajando. La tradición del siglo pasado, cuando las competencias tenían una vigencia de diez años o más, no corresponde hoy, los conocimientos teóricos deberán acompañar la práctica durante la vida laboral de los ingenieros (CABETE, 2020, p. 5-6) .

Las características instrumentales y performativas que dirigen una formación por habilidades y competencias cada vez más canalizados al mercado laboral de los ingenieros. Se observa, en las Directrices Nacionales de Currículo (DCN) de cursos de ingeniería, con innovaciones en la comprensión del papel de los ingenieros en las áreas de la construcción civil, en el sector industrial, como en el emprendimiento. Las autoridades estatales y la administración de instituciones de educación superior (IES) unifican los esfuerzos para proporcionar a los estudiantes una formación generalista, humanista, creativa y reflexiva, con:

a) núcleo común de la formación básica con el 30% de la carga de trabajo mínima;

b) núcleo vocacional general con un 15% de carga de trabajo mínima;

c) el resto de contenidos específicos, el 55% que deben elegirse y dividirse en función del interés de cada IES por la formación específica.

Las nuevas directrices curriculares para los cursos de ingeniería – que actualmente se están debatiendo en todas las universidades, centros de educación superior y entidades de clase que representan diferentes nichos de la economía – proponen que los planes de estudio cumplan con los siguientes requisitos:

a) elevar y garantizar la calidad de la educación en ingeniería como factor fundamental;

b) permitir una mayor flexibilidad curricular para que las instituciones educativas puedan, además de la formación con calidad, innovar también en sus modelos de formación y,

c) reducir la tasa de deserción escolar y aumentar la retención de estudiantes en cursos de ingeniería. (CANDIDO et al., 2019, p. 127).

La comprensión más reciente es que los estudiantes participan activamente en el proceso de aprendizaje, a través de la interacción maestro / estudiante en actividades prácticas de laboratorio o de campo. Lo que puede facilitar las prácticas y la dinamización del proceso de enseñanza-aprendizaje, garantizando mejores resultados. Con esto, el docente deja de ser el centro de irradiación del conocimiento y se convierte en el mediador pedagógico en el aula; El educador se encarga de motivar y facilitar el aprendizaje de los temas, demostrando la importancia del tema, aunado a convencer a los alumnos de la relevancia y utilidad de los temas tratados en el aula o en otros espacios destinados a experiencias prácticas que deben formar parte. de la infraestructura. de IES (CANDIDO et al., 2019, p. 129).

El Gobierno Federal está atento a las necesidades de la efectividad de la educación de tercer grado a través de maestros especialistas en enseñanza. Así, ha fomentado la investigación en áreas estratégicas que ya han presentado resultados, señalando que los educadores universitarios tenían un título hasta el último grado previsto en el LDB (ley 9.394/1996), pero en la actividad profesional y no, específicamente, en la enseñanza. En vista de esta verificación, se sancionó la Ley 12.863/2013, que establece la obligatoriedad, para la carrera de la enseñanza superior de las instituciones públicas federales, el título de médico con formación propia para la enseñanza.

Especialmente, para las áreas de ingeniería ya se ha estructurado la especificidad ingeniero-profesor, como carrera, perdiendo la vocación de complemento de renta o actividad secundaria del profesional. Haciendo evidente que existe la rama dentro de la zona, con formación académica para el fin de la actividad docente. Un educador debe tener un sólido conocimiento y dominio de un contenido específico, combinado con conocimientos pedagógicos para desarrollar un contenido. El rendimiento didáctico es esencial para que la información sea comprensible para los estudiantes y atraiga la atención sobre la importancia del tema abordado. Hay un gran desafío para el sistema educativo, que es evitar dejar el curso por parte de los estudiantes, según datos del INEP, en 2018, alcanzó el 38% de los estudiantes universitarios que abandonaron la escuela antes de graduarse, con unas pérdidas estimadas de alrededor de R$ 17 mil millones/año (CANDIDO et al., 2019, p. 131).

Según el registro MEC hay más de 800 IES en funcionamiento en el país, debidamente autorizados para impartir la licenciatura en ingeniería. Los datos del Censo de Educación Superior 2018 confirman el flujo regular de estudiantes en áreas de ingeniería, con 1.170.660 estudiantes matriculados, con un crecimiento del 13,85% en comparación con el año anterior. Con 163.310 titulados en el mismo año, con un aumento del 12,92%. En concreto, en cuanto a los ingenieros civiles, 52.730 licenciados han sido licenciados en ENADE-2017, lo que supone un requisito previo para la obtención del diploma. Las estimaciones son que 60.000 ingenieros civiles completan la graduación cada año (MEC/INEP, 2019).

3. EL SEGMENTO ECONÓMICO DE LA CONSTRUCCIÓN CIVIL

Entre 2004 y 2013 hubo un período de prosperidad para el segmento de la construcción civil, según la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción (CBIC), durante el período se crearon 141.415 empresas constructoras en el país, por un total de 223.773. En 2014 se creó en Curitiba-PR un grupo de trabajo del Ministerio Público Federal (MPF), con la participación de la Policía Federal (PF) y la Justicia Federal (JF) vinculada al entonces juez federal Sérgio Moro, llamado Lava Jato. . Con el fin de investigar presuntas irregularidades que involucran a personas vinculadas a la dirección de Petróleo Brasileiro SA (Petrobras) – sociedad anónima (sociedad anónima), con accionista mayoritario en la Unión -, que provocaron una abrupta caída en el segmento de la industria de la construcción pesada, llegando a las mayores constructoras nacionales (CBIC, 2020).

Los cárteles, el pago de sobornos, el financiamiento electoral con retorno a través de beneficios con recursos públicos y las medidas ilegales perpetradas por estos empresarios son conocidos por los brasileños, en el mejor de los casos, desde la década de 1950. Es un conjunto de acciones provenientes de la llamada República de Curitiba, pero el protagonismo se multiplicó para varios estados y oficinas de la JF y el MPF, con elementos de arbitrariedad y prácticas estatales de excepción, las pruebas indican que se trataba de un proyecto político de un grupo circunscrito de servidores públicos en cargos no electivos (Pinto et. al., 2019, p. 122-123).

Los indicios son que Lava Jato sirvió a los intereses de una élite política nacional y empresas extranjeras, especialmente para la exploración de petróleo que fue investigada por Petrobras en la capa pre-sal de la costa brasileña. En junio/2019, se publicaron numerosos diálogos intercambiables entre los miembros de la operación de mensajería grupal en la aplicación web telegrama, a pesar de que todos los ejecutores de derechos no negaron ninguna palabra de lo que se ha publicado hasta la fecha:

Lava Jato contó con un fuerte apoyo de agencias gubernamentales extranjeras, especialmente el proyecto “Puentes”, promovido por la embajada de Estados Unidos, que incluía cursos sobre delitos financieros y lavado de dinero, con clases impartidos por expertos estadounidenses y del Departamento de Justicia. El juez Sérgio Moro fue uno de los que tomó este curso, que tuvo actividades en el consulado de Rio de Janeiro. El mismo juez tiene un curso muy controvertido a lo largo de la operación. Altamente otorgada por organizaciones globo y la Cámara de Comercio Brasil-Estados Unidos, la demanda contra el expresidente Lula, que incluye una serie de visitas, viajes y conferencias en el extranjero, especialmente en los Estados Unidos. La implementación de esta agenda interfiere con las políticas internas de los países y sirve para abrir mercados de capital transnacional, rompiendo barreras que unen el capital local con el aparato estatal en los países periféricos (Campos, 2019, p. 137).

Petrobras siempre ha priorizado las inversiones en investigación, exploración y exploración de petróleo en aguas profundas. En 2006, se descubrieron los campos de la capa pre-sal de la costa oceánica brasileña, con importantes yacimientos de petróleo, y pueden elevar al país al rango de tener una de las diez reservas más grandes del mundo. Los expertos en el campo dicen que esta fue la mayor revelación en el segmento petrolero global en los últimos cincuenta años. Pedro Campos (2019, p. 142) destaca que

con la tecnología desarrollada por Petrobras, los pozos comenzaron a ser explorados. A finales de 2018, el costo de la exploración pre-sal ha sido de alrededor de US$7,00 el barril, a finales del mismo año, antes de que la sal llegara a representar el 58% de toda la producción nacional de petróleo.

Los ingresos brutos de las cincuenta mayores empresas nacionales de construcción en 2013 fueron de más de 70.000 millones de dólares australianos, y alrededor de 37.000 millones de dólares australianos fueron gastados directamente por el Gobierno y con más de 3 millones de empleados. En 2015, las mismas empresas tuvieron unos ingresos brutos de alrededor de R$ 40 mil millones, con R$ 14 mil millones procedentes del basurero. El número de trabajadores se ha reducido a algo más de 2 millones, según datos de la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción (CBIC). Sin embargo, no sólo las empresas investigadas fueron afectadas, sino que toda la cadena de producción de la construcción se desaceleró; indirectamente hasta que las inversiones privadas se debilitaron por cuestiones de imagen de mercado. La presidenta Dilma Rousseff inauguró su segundo mandato el 1/1/2015, sin embargo, en la práctica no se pronunció en esta tarea, con la instalación de una crisis política, el Congreso Nacional hizo imposible cualquier medida de ajuste económico, causando parálisis del Poder Ejecutivo, que culminó con la destitución de la presidenta el 4/17/2016 (Ferreira, 2016, pág. 49-50).

Las constructoras investigadas por Lava Jato tuvieron protagonismo en el escenario empresarial nacional, la principal actividad de los grupos: Odebrecht era petroquímica; Andrade Gutiérrez, telecomunicaciones; Camargo Corrêa fue uno de los mayores conglomerados brasileños, con acciones en los sectores de cemento, textil y calzado. Recordando que eran contratistas con absorción laboral de los más variados niveles de educación y especialización u2012 desde menos calificados y sin educación escolar hasta profesionales con la más alta formación u2012, las medidas implementadas por la operación causaron daños inimaginables a la empleabilidad (Pinca; Rozzetto, 2018, p. 55).

Empresas constructoras como Odebrecht, Andrade Gutierrez, Camargo Corrêa, Queiroz Galvão y OAS realizaron ventas de activos de sus grupos y comenzaron a enfrentar serios problemas con los acreedores; siguieron las solicitudes de reestructuración de la deuda y bancarrota. Como ejemplo, Andrade Gutierrez ya ocupó el cargo de la segunda constructora más grande del país, pero en 2016 ya no tuvo un balance positivo y contabilizó pérdidas por R$ 169 millones. Odebrecht creció asociada con Petrobras, fue la constructora que tuvo su primer contrato con la empresa estatal en el año de su fundación, en 1953, cuando las actividades de la petrolera se concentraron en el noreste de Brasil. La operación Lava Jato destruyó a las constructoras que trabajaban en las principales obras, como se refleja negativamente en la cadena productiva del segmento de construcción que cuenta con más de 97 actividades relacionadas con el suministro de suministros y servicios (Jorge, 2018, p. 28).

Inevitablemente, generar un alto desempleo con los despidos llevados a cabo; Para ilustrar el desempleo total en 2014 fue de 6,8 millones de personas, hasta los 11,8 millones en 2016, según una publicación del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE), responsable de la Encuesta Nacional de Muestras de Hogares (PNAD). Pasar el predominio de la economía brasileña al régimen de acumulación de exportaciones primarias; Las causas directas de esta crisis están vinculadas a los efectos de la operación Lava Jato, la inestabilidad política y el cambio del modelo económico al neoliberal, según la decisión del presidente Michel Temer y el equipo (Campos, 2019, p. 128).

Las consultoras Tendência y GO Associados estimaron que la Operación Lava Jato contribuyó maléficamente entre el 2,0 y el 2,5% anual en las caídas del 3,8% y el 3,6% del PIB en 2015 y 2016, respectivamente. Como ya no se trata de ventilación, sino de hallazgos de la colaboración entre el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el grupo de trabajo de la República de Curitiba, según Pinto et al. (2019, p. 129)

Lava Jato arroja luz sobre la conexión entre intereses externos e internos. La primera información habría llegado del Departamento de Justicia de Estados Unidos transmitido por la NSA, que espió a Petrobras por estar interesada en la exploración en aguas profundas de la capa pre-sal.

Lava Jato generó el declive de los grupos de construcción brasileños y la apertura a la entrada de empresas internacionales.

En 2017, la constructora China Communications Construction Company (ACPC), nombrada miembro del tercer grupo de ingeniería más grande del mundo, compró el Rio Concremat. La administración del presidente Bolsonaro señala privatizaciones en los segmentos bancario, eléctrico, sanitario y otros; conocido por ser de interés por parte de grupos extranjeros, con énfasis en los chinos. Con todos los daños ocasionados a las comodidades nacionales, el sector más afectado fue el de petróleo y gas; blanco primordial de la codicia de las empresas extranjeras -empresas petroleras estadounidenses, europeas y asiáticas- en detrimento de los contratistas brasileños (Campos, 2019, p. 141).

Ante el repentino cambio en la cadena de producción de la construcción, cubrió los proyectos personales de los ingenieros civiles y las perspectivas de los futuros profesionales que todavía estaban en la universidad. Con el crecimiento del sector de forma continua e imponente desde 2003, no había pruebas de que pudiera tener discontinuidad y, mucho menos, una fuerte disminución. Sin embargo, se convirtió en una realidad para los brasileños, con precariedad y devaluo del trabajo en general, en particular, los oferdores de mano de obra en el segmento económico de la construcción.

4. LA PROFESIÓN DE INGENIERO CIVIL, EN BRASIL, TRAS LA OPERACIÓN LAVA JATO

El ingeniero profesional es una persona con un perfil de versatilidad y conocedor de las ciencias exactas, como las matemáticas y la física, con polivalencia, lo que lo hace versátil para desempeñar diversas ocupaciones remuneradas. La persona que eligió la ingeniería civil como profesión, inicia una licenciatura que puede considerarse larga, con un mínimo de cinco años solo en la universidad. Lo que indica que al finalizar el curso el alumno ya se encuentra en la edad adulta, es natural estar vinculado a las posibilidades de encontrar trabajo lo antes posible. En el caso de que la empleabilidad no sea favorable, como señala Neiva (1996, p. 205-206) “el mercado laboral difiere de una profesión a otra, los proyectos posuniversitarios son opciones, porque existen alternativas para: continuar estudios o inserta profesionalmente, el tipo de trabajo y el área profesional específica en la que quieres trabajar.” Lo que puede ser una alternativa bienvenida para los cursos de perfeccionamiento, ya que el perfil deseado es con conocimientos generales sólidos y al menos una especificidad con un dominio robusto.

Ante los desafíos a los que se enfrentan los profesionales de la ingeniería civil tras la operación Lava Jato y, en 2020, con la llegada de la pandemia de coronavirus, la incertidumbre afecta a la humanidad. La psicóloga Katia Neiva investigó el efecto del desempleo y las dificultades que experimentan las personas, especialmente los recién graduados en la expectativa y la ansiedad de entrar en el mercado laboral. Afecta el bienestar psicológico de las personas, causando reacciones adversas y síntomas, porque la persona necesita hablar con otras personas desconocidas, participar en entrevistas y procesos de selección. El candidato puede tener síntomas depresivos, un estado de ánimo que afecta negativamente el potencial de aquellos que buscan trabajo, como Neiva (1996, p. 204) describe: “los desempleados tienden a tener menor autoestima, desarrollar síntomas depresivos y apatía; estar menos satisfecho con la vida y con baja motivación profesional; con menor capacidad para tomar decisiones y atribuir el desempleo principalmente a causas externas.”

Cuando el sector productivo es incapaz de absorber gran parte de la mano de obra disponible, la discriminación es más evidente, entre ellos Frio y Cechin (2019, p. 65) clasificados en tres tipos generales: a) discriminación del empleado – prefiere trabajar solo con personas a las que no discrimina; b) discriminación del empleador: ven el salario (costo) por encima del valor monetario a pagar y, c) discriminación del cliente: cuando ven personas que desprecian, agregan al costo del producto el de disgusto. Qué puede causar más desventajas a un grupo de personas, independientemente de sus habilidades técnicas.

El desempleo es grande para cualquier candidato a un puesto de trabajo, pero el reto es aún mayor para los recién graduados, sumado a la realidad de: crisis política, económica y sanitaria, con discriminación y crítica dirigida a los jóvenes inexpertos en la carrera de la ingeniería civil y, con antecedentes para las mujeres. Desde 2015, en Brasil, la demanda es para ingenieros masculinos, con edades comprendidas entre los 35 y los 59 años, lo que evidencia que el segmento económico de la construcción prefiere a los profesionales que tienen experiencia en la actividad. Cabe señalar que, en 2011, por primera vez, el número de boletos en el grado de ingeniería superó a los postulantes a licenciatura en ciencias jurídicas. El Registro General de Empleados y Desempleados (CAEGED), de la Secretaría Especial de la Seguridad Social y del Trabajo (SEPT), vinculado al Ministerio de Economía (ME), muestra que desde 2014 se ha revertido la diferencia entre ingenieros admitidos y despedidos, con un aumento de despidos (Lorenset et. al., 2020, p. 2-3).

El mercado laboral, en general, cobra la experiencia de los profesionales, esta actitud interrumpe el flujo natural del proceso de formación al trabajo, ya que los recién graduados deben ser contratados por empleadores, como asistentes de un profesional veterano, para que puedan adquirir la práctica tan valorada. Se cree beneficioso para todos los que comparten sus conocimientos, un estudiante postuniversitario puede contribuir con nuevos métodos, que los experimentados aún no saben. Los ingenieros brasileños que trabajan en el sector privado están compuestos principalmente por hombres blancos que ocupan más del 80% de los puestos de trabajo. Del mismo modo, los blancos autodenominados tienen más del 75% de las ofertas de empleo (FRIO; CECHIN, 2019, p. 62).

Los datos muestran que el entorno de ingeniería es desfavorable para las mujeres y los no blancos. En el segmento de las organizaciones de construcción, electricidad y agricultura, su participación es de entre el 13% y el 15%. Dada esta realidad, el trabajo del ingeniero puede estar sujeto a un triple prejuicio, por el bien del género, el color de la piel y la cultura de la inexperiencia. La sociedad, a mediados de la segunda década de este siglo, valora al hombre como un líder de la familia y la cabeza en el lugar de trabajo. Las mujeres, aún así, no han logrado la merecida credibilidad en actividades relacionadas con el trabajo remunerado, a pesar de que es innegable que son exhaustivas en el análisis y ejecución de proyectos, excelentes en la definición de diseñadores, capacidad de asimilar con excelencia las aspiraciones del cliente, entre otras potencialidades femeninas (Oliveira et al., 2020, p. 23-24).

Los sectores con menor desigualdad de género se encuentran en las especificidades de la ingeniería ambiental y química, los únicos donde las mujeres tienen más del 25% de las vacantes ocupadas. En promedio, las mujeres son remuneradas por su trabajo con una desventaja del 25% en comparación con la de los hombres blancos en la misma función; no blancos menos 18% en comparación con ellos. El salario medio del ingeniero blanco es de R$ 34,81 por hora/trabajo, mientras que la mujer en el mismo puesto es de R$ 28,16 por h/t (11,6% a favor de los hombres y 12,2% atribuido a la discriminación). En el rango más bajo de honorarios, obtienen R$ 11.36 h/t y los hombres blancos R$ 14.73 h/t (FRIO; CECHIN, 2019, p. 63).

La Ley 4.950-A, de 4/22/1966, indica que el piso salarial de los ingenieros civiles que ingresan a ocupaciones típicas, debe corresponder a 6 salarios mínimos por un día de trabajo de 6 horas diarias y de 8,5 a 8 horas/d, para la formación de grado. Sin embargo, aquellos que participan en ocupaciones de nivel medio tienden a lograr salarios por hora mucho más bajos. Las profesiones reguladas actualmente reguladas 57 están más estructuradas y, según lo determinado por el punto V del artículo 7 de la Constitución/1988, debe haber “piso salarial proporcional a la extensión y complejidad de la obra”, lo que garantiza el valor básico, independientemente de la contingencia estructural de la economía.

La expansión económica o la contracción son los factores que más afectan a los niveles de empleabilidad e ingresos de las familias. Mediante la recopilación de información de diversos indicadores estatales, se verifica que las relaciones laborales de los profesionales en el año siguiente a su graduación, declaradas en la Lista Anual de Información Social (RAIS), en ENADE u2012 organizadas en ciclos temáticos de tres años y, en la Clasificación Brasileña de Ocupaciones (CBO). Recién graduados en ingeniería, sólo el 31% obtiene asignación inmediata. Estudios recientes en el área de neurociencias aseguran que no existe una relación directa entre el grado alcanzado por el estudiante durante el curso atendido y la empleabilidad, como la remuneración de su trabajo poco después de salir de la universidad, porque hay otras formas de aprendizaje y formación que no son capturadas por el desempeño en las pruebas (Maciente et al., 2015, p. 10).

5. CONSIDERACIONES FINALES

A partir de la información a la que se accede para el presente estudio, se puede ver que la empleabilidad de los ingenieros civiles era altamente segador por lo que desde 2014. Interrumpir abruptamente un período de crecimiento de aproximadamente trece años, debido directamente al papel de la operación Lava Jato. A raíz de la globalización económica, los grandes contratistas brasileños competían en el mercado transnacional, llevando la tecnología desarrollada internamente a otros países, especialmente América Latina, África y Oriente Medio. Con excelentes perspectivas de crecimiento del mercado laboral para los profesionales que trabajan en la cadena de producción de la construcción.

La inestabilidad política tiene repercusiones en todos los sectores de la economía, especialmente cuando toman decisiones desastrosas, como las llamadas reformas laborales de 2017, el techo de gasto de PEC de 2016 (popularmente el PEC de la muerte) y la seguridad social en 2019, que perjudicaron irreparablemente a la clase trabajadora. El marketing propagado por los medios de comunicación y las corporaciones corporativas no ha confirmado ningún beneficio, pero los índices muestran que no se ha creado ningún trabajo y las proyecciones actuariales indican que una porción insignificante de brasileños podrá jubilarse por tiempo o edad de contribución.

La repercusión de Lava Jato a finales de 2018, con la entrada en vigor de la llamada reforma laboral (Ley 13.467/2017) no contribuyó a la generación de puestos de trabajo y, obviamente, no existe posibilidad de que la plantilla negocie las bases de contratos directamente con el empresario en igualdad de condiciones. Lo que ocurrió fue el valor precario de la fuerza laboral, que la sociedad llamó urberización:

Entre estas prácticas está la formalización de la prevalencia de la negociación de la legislación. Estas nuevas empresas han tomado la iniciativa en el proceso contemporáneo de sustitución de los proveedores de servicios tradicionales conectando a través de aplicaciones digitales, consumidores y servicios la esperanza de resolver los problemas sociales a partir de ilusiones fugaces basadas en el discurso del emprendimiento de fuerte atractivo individualista. Entre sus mantras y platitudes, uno de los más recurrentes es la posibilidad abierta por estos nuevos mercados de ser el empresario de sí mismo. Esta narrativa ideológica camufla la relación entre empleado y empleador, como en el caso de los conductores de Uber y otras aplicaciones de transporte.

Esta economía basada en compartir, ya sea viajes, bienes raíces, entregas, entre otros servicios específicos, promete una mayor integración social entre las personas, lo que rompería el gran monopolio de las empresas ya consolidadas en el mercado (Iora, 2019, p. 35).

La urberización sintetiza la fragilidad de las relaciones laborales, no sólo en Brasil, sino en todo el mundo, donde algunas empresas están detrás y transnacionalizadas. Por otro lado, los empresarios individuales trabajan hasta 16 horas al día y ni siquiera pueden mantener a sus familias, contribuir a la seguridad social y tener acceso a líneas de crédito para la propiedad de viviendas. Iora (2019, p. 41) destacó que

no hay relaciones laborales entre los trabajadores y la empresa Uber, la empresa está libre de impuestos porque sus pagos van directamente a los Países Bajos. Brasil es el segundo mercado más grande de Uber; la primera es con Estados Unidos, con actividades a partir de 2012. Uber tuvo ingresos de $959 millones en 2018.

La nominación de la empresa es sólo ilustrativa, ya que es el modelo de empleador exitoso durante los últimos cinco años.

La empresa no considera a sus conductores como empleados, sino más bien, como: empleados, socios, autoempresarios de sí mismos. Según datos del IBGE, a través de PNAD Continuo, en diciembre de 2019, el país contaba con 1.125.092 conductores de solicitudes, con la falta de puestos de trabajo formales que las personas registran, con intenciones temporales, para montar como conductor, hasta que pase la crisis o encontrar otra ocupación. La recopilación de datos mostró que las aplicaciones de entrega y transporte son el mayor “empleador” en Brasil. La precariedad laboral se basa en la externalización, incluido el fin del área de empresas, que se legalizó en el marco de la reforma laboral de 2017 (IBGE, 2019).

La última publicación del RAIS fue con datos de 2018. El escenario indica que hay aproximadamente 400.000 ingenieros que no pueden trabajar en el área en la que se graduaron, pero no han detallado los detalles y dónde se concentran. Según PNAD / IBGE, posición dic.2019, indica 94.552 millones de brasileños ocupados, de estos 38.806 millones laboran en el sector informal, lo que representa el 41,4% de las personas que conforman la Población Económicamente Activa (PEA), sin ningún seguro social. Ya que hay un número importante de personas que dejaron de buscar trabajo -una encuesta de desánimo-, totalizando 5,7 millones de trabajadores. Para complementar la información, según SETP / ME, en el portal del Seguro de Cesantía, se informa que 536,844 personas solicitaron este derecho, con pago en febrero / 2020 (ME / SETP, 2020).

La información se refiere deliberadamente a finales de 2019 y, como máximo, hasta febrero de 2020, porque el 11/3/2020, que informó que la pandemia de coronavirus estaba en curso, que comenzó a cambiar la rutina del mundo, con la indicación de cuarentena (lockdown) como la principal medida para contener la propagación del virus. Se trata de un caso fortuito que no se puede predecir ni evitar, el primer caso de infectados en el país, fue registrado por el Ministerio de Salud el 26/2/2020. Dada la realidad de la pandemia, la planificación de las políticas públicas no puede llevarse a cabo, a lo sumo, centrándose en programas de emergencia, cumpliendo las recomendaciones de aislamiento social (OPAS BRASIL, 2020).

En cuanto a la formación de ingenieros y, en particular, la especificidad civil, sigue en curso, con las vacantes disponibles y el número de graduados de grado que están dentro de la regularidad antes de 2015. Según indicó el INEP, la preocupación inmediata del sistema educativo es el retiro de los estudiantes durante la graduación. Los datos son exhaustivos, con indicación de que los cursos exactos tienen un mayor número de estudiantes que se van, pero sin destacar para los de ingeniería civil. Las instituciones se enfrentan a la fuga de estudiantes con refuerzo en la profesionalización didáctica de los educadores, a través de un requisito previo para ingresar a la carrera docente de las instituciones federales, a la que pueden seguir todas las IES en el país. Mientras revisan constantemente el programacontenido de cada curso para adaptarse a la realidad del mercado laboral y atractivo para los candidatos con la disponibilidad de la tecnología más avanzada en las universidades (MEC/INEP, 2019).

6. CONCLUSIÓN

Brasil está catalogado como perteneciente al bloque de naciones periféricas – alta concentración de ingresos, escaso desarrollo humano, baja calidad en educación y salud, infraestructura en progreso -, con la característica de depender de políticas públicas para financiar programas y proyectos que puedan brindar expansión. de la economía y los factores de producción. Al analizar la contingencia de la profesión de ingeniero civil en el período 2015-2020, se confirma la dependencia de los recursos provenientes de los presupuestos públicos para impulsar el empleo y los ingresos de una gran parte de la población.

En el caso del segmento de la construcción, el mayor impacto negativo fue el desempeño de la desastrosa operación Lava Jato que persigue a grandes contratistas que operan en el segmento de la ingeniería pesada, con contratos multimillonarios con empresas públicas, como Petrobras y las principales obras de infraestructura planeadas por los tres ámbitos del Estado: la Unión, los Estados Miembros, el Distrito Federal y los municipios. Se notó la falta de preparación de algunos miembros del MPF que investigaron y judicializaron los casos y, los magistrados que decidieron sancionar a las empresas (CNPJ) y no a los administradores que no cumplieron con la ley.

El objetivo de este estudio se centra en el análisis de la formación y empleabilidad de los ingenieros civiles en Brasil, se puede ver que, sin duda, con las inestabilidades presentes en el poder central del país, perjudica directamente al segmento económico de la construcción civil. Desde 2015, con un alto desempleo en todas las ocupaciones, el caso de los ingenieros fue más impactante debido al alto costo de la capacitación, con expectativa de salarios más altos, lo cual no es el caso, porque se vieron afectados por varios factores que convergieron en el desempleo: desindustrialización del país, baja inversión gubernamental en infraestructura, reforma laboral que prioriza el acuerdo entre trabajadores y trabajadores , pandemia causada por Covid-19 entre otros factores estructurales. Como parte, el valor de la fuerza de trabajo de los ingenieros civiles es demasiado bajo u obsoleto.

La falta de inversiones en las universidades públicas, impuesta desde 2016, aún no ha afectado al funcionamiento de las instituciones, lo que debería producirse brevemente debido al cambio en la seguridad social, con un gran número de jubilaciones de profesores y empleados del sistema educativo; ya que las vacantes deben ser ocupadas por nuevos servidores, con un mayor gasto. Como las IES privadas pueden verse afectadas por el desempleo general y las familias no pueden seguir pagando la matrícula estudiantil y también al no renovar los programas de financiamiento de becas a través de recursos públicos. En 2020, se suspendieron los dos semestres para quienes estudian en universidades públicas, y el aplazamiento de procesos de selección como los exámenes de admisión y el Examen Nacional de Bachillerato (ENEM).

Como es innegable el estado de emergencia que cayó en 2020, debido a la crisis sanitaria causada por Covid-19. Cualquier perspectiva de una posible normalidad necesariamente tendrá que pasar por la vacunación para una gran parte de la población. El siguiente paso debe pasar por una planificación gubernamental sólida, con líneas de crédito para que las empresas reanuden las inversiones en el proceso de producción que es el generador de empleo. La realidad social y económica no implica acciones amateurs y mucho menos inconsistentes; medidas deben ser estructurales y a largo plazo.

REFERENCIA

ARANHA, Elzo Alves; SANTOS, Paulo Henrique. A formação do engenheiro no Brasil: provocações da indústria e proposições da academia. COBENGE 2016 ‒ XLIV Congresso Brasileiro de Educação em Engenharia, realizado entre 27 e 30 de set. 2016, em Natal-RN. Anais… organização da Universidade Federal do Rio Grande do Norte (UFRN) e Associação Brasileira de Educação em Engenharia (ABENGE).

BRANCO, Benerina Porfirio; MELLO, Adilson da Silva. Metodologia ativa na formação de engenheiros e as relações com ciência e tecnologia e a sociedade. Reserch, Society and Development, v. 9, n. 4, p. 1-16, e120942929, 20 mar. 2020 (CC BY 4.0). ISSN 2525-3409. DOI: http://dx.doi.org/10.33448/rsd-v9i4.2929

BRASIL. Constituição da República Federativa do Brasil (1988), 5 de outubro. Disponível em: http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/constituicao/constituicao.htm. Acesso em 22 out. 2020.

_______. Lei 4.950-A, de 22 de abril de 1966, dispõe sôbre a remuneração de profissionais diplomados em Engenharia, Química, Arquitetura, Agronomia e Veterinária. Disponível em: http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/leis/l4950a.htm. Acesso em: 1º jul. 2020.

______. Lei 9.394, de 20 de dezembro de 1996. Lei de Diretrizes e Bases da Educação. Brasília, DF. Disponível em: http://www.planalto.gov.br/ccivil_03/leis/L9394.htm. Acesso em: 20 ago. 2020.

______. Lei 12.863, de 24 de setembro de 2013. Altera a Lei nº 12.772, de 28 de dezembro de 2012, que dispõe sobre a estruturação do Plano de Carreiras e Cargos de Magistério Federal; altera as Leis nºs 11.526, de 4 de outubro de 2007, 8.958, de 20 de dezembro de 1994, 11.892, de 29 de dezembro de 2008, 12.513, de 26 de outubro de 2011, 9.532, de 10 de dezembro de 1997, 91, de 28 de agosto de 1935, e 12.101, de 27 de novembro de 2009; revoga dispositivo da Lei nº 12.550, de 15 de dezembro de 2011; e dá outras providências. Disponível em: http://www. planalto.gov.br/ccivil_03/_ato2011-2014/2013/Lei/L12863.htm. Acesso em: 12 dez. 2020.

______. Lei 13.467, de 13 de julho 2017, altera a Consolidação das Leis do Trabalho (CLT), aprovada pelo Decreto-Lei nº 5.452, de 1º de maio de 1943, e as Leis n º 6.019, de 3 de janeiro de 1974, 8.036, de 11 de maio de 1990, e 8.212, de 24 de julho de 1991, a fim de adequar a legislação às novas relações de trabalho. Disponível em: http://www. planalto.gov.br/ccivil_03/_ato2015-2018/2017/lei/l13467.htm. Acesso em: 17 jun. 2020.

CABETE, Nadja Polyana Felizola. Finalidades da formação do engenheiro: sentidos que perpassam o significante mercado. UFPel ‒ Universidade Federal de Pelotas, p. 1-18, em 2020. Disponível em: https://wp.ufpel.edu.br/legadolaclau/files/2019/07/ARTIGO-Cabete.pdf. Acesso em: 12 dez. 2020

Campos, Pedro Henrique. Os efeitos da crise econômica e da operação lava jato sobre a indústria da construção pesada no Brasil: falências, desnacionalização e desestruturação. Mediações ‒ Revista de Ciências Sociais, Londrina-PR, v. 24, n. 1, jan. / abr. 2019, p. 127-153.

CANDIDO, Jorge; BARRETO, Gilmar; CAMARGO, José Tarcísio Franco; VERASZTO, Estéfano Vizconde. O porquê da necessidade de se investir em um programa de formação docente nos cursos das engenharias no Brasil. Revista de Ensino de Engenharia, v. 38, n. 3, p. 126-136, 2019 – DOI: 10.37702/REE2236-0158.

CBIC – Câmara Brasileira da Indústria da Construção Civil. Cadeia produtiva debate retomada da construção civil pós-covid. Agência CBIB, publicação em 14 maio 2020. Disponível em: https://cbic.org.br/cadeia-produtiva-debate-retomada-da-construcao-civil-pos-covid/. Acesso em: 9 jan. 2020.

CONFEA ‒ Conselho Federal de Engenharia e Agronomia. História ‒ 2019. Disponível em: http://www.confea.org.br/sistema-profissional/historia. Acesso em: 20 jul. 2020.

FERREIRA, Marta Lucia Azevedo; SOUZA, Cristina Gomes de; SPRITZER, Ilda Maria de Paiva Almeida; CHRISPINO, Álvaro. Contribuições da abordagem CTS para a formação em engenharia no Brasil. Revista Espacios ‒ Educación, Arraiján, Panamá, v. 38, n. 20, a. 2017, p. 33-45.

Ferreira, Raema Kelly Taiany. Análise dos impactos da operação lava jato no setor da construção civil. Trabalho de Conclusão de Curso (TCC), para obtenção do título de bacharel em Engenharia Civil, do Curso Superior de Engenharia Civil, do Departamento Acadêmico de Construção Civil (DACOC), da Universidade Tecnológica Federal do Paraná (UTFPR), Campos Mourão. Orientador: Prof. Dr. Genilson Valotto Patuzzo, 85 f., 2016.

FRIO, Gustavo Saraiva; CECHIN, Luis Antonio Winck. Discriminação salarial no mercado de trabalho dos engenheiros do Brasil. RBEE ‒ Revista Brasileira de Economia de Empresas, da Universidade Católica de Brasília (UCB), 19(1), p. 61-78, 2019.

Iora, Italo Matheus Leporassi. Capitalismo, tecnologia e “urberização”: um estudo sociológico da precarização do trabalho no Brasil a partir da reforma da legislação trabalhista de 2017. Trabalho de Conclusão de Curso, apresentado ao curso de Licenciatura em Ciências Sociais, da Universidade Federal de Santa Maria (UFSM, RS). Orientador Profº Drº. Ricardo Mayer. 2019, 86 f.

Jorge, Martina Fuchshuber de Araújo. O efeito da operação lava jato nas empresas investigadas: o caso da Andrade Gutierrez. Trabalho de Conclusão de Curso (TCC) apresentado ao Centro de Ciências Sociais (CCS), Departamento de Administração, Graduação em Administração de Empresas da Pontifícia Universidade Católica do Rio de Janeiro. Orientadora: Profa. Liana Ribeiro dos Santos, nov. 2018, 54 f.

Lorenset, Rossaly Beatriz Cioquetta; Boschetti, Alex Sandro; Bazzi, Carla Maria; Kuszta, Marcelo Augusto de Souza Pinto. Escassez de engenheiros no Brasil, fato ou mito? Anuário Pesquisa e Extensão UNOESC ‒ Universidade do Oeste de Santa Catarina, Produção Textual na Engenharia Civil ‒ Área das Ciências Exatas e Tecnológicas, Inserção na Comunidade, v. 5, p. 1-8, 2020, Xanrerê-SC.

Maciente, Agnaldo Nogueira; Nascimento, Paulo A. Meyer M.; Servo, Luciana Mendes Santos; Vieira, Roberta da Silva; Silva, Carolina Andrade. A inserção de recém-graduados em engenharias, medicina e licenciaturas no mercado de trabalho formal. Radar: tecnologia, produção e comércio exterior, publicação do Instituto de Pesquisa Econômica Aplicada (IPEA), Diretoria de Estudos e Políticas Setoriais de Inovação, Regulação e Infraestrutura, Brasília-DF., n. 38, abr. 2015, p. 7-22.

Ministério da Economia (ME). Instituto Brasileiro de Geografia e Estatística (IBGE). Censo Demográfico 2010. Disponível em: https://censo2010.ibge.gov.br/. Acesso em: 29 ago. 2020.

_____. _____. Pesquisa Nacional por Amostra de Domicílios – PNAD Contínua 2016. Disponível em: https://www.ibge.gov.br/estatisticas/sociais/populacao/9171-pesquisa-nacional-por-amostra-de-domicilios-continua-mensal.html?=&t=o-que-ep. Acesso em: 17 jul. 2020.

______. _____. PNAD Contínua 2019. Disponível em: https://www.ibge.gov.br/ estatisticas/sociais/populacao/9171-pesquisa-nacional-por-amostra-de-domicilios-continua-mensal.html?=&t=o-que-ep. Acesso em: 29 ago. 2020.

______. Secretaria Especial da Previdência e do Trabalho. Seguro-desemprego: séries históricas dos seguro-desemprego ‒ 2000 a 2020. Em 2020. Disponível em: http://pdet.mte.gov.br/component/content/article?id=1778. Acesso em: 16 ago. 2020.

Ministério da Educação (MEC). Conselho Federal de Educação (CFE). Resolução CFE 48/1976, de 28 de abril de 1976. Fixa os mínimos de conteúdo e de duração do curso de graduação em Engenharia e define suas áreas de habilitações. Disponível em: https://edisciplinas.usp.br/pluginfile.php/5659156/mod_resource/content/1/b.avaliacao.pdf. Acesso em: 12 dez. 2020.

______. Conselho Nacional de Educação (CNE) e Câmara de Educação Superior (CES). Parecer CNE/CES 01/2019, de 23 de janeiro de 2019. CFE n. Diretrizes curriculares nacionais do curso de graduação em engenharia. Parecer homologado em despacho do Ministro da Educação, publicado no D.O.U. de 23/4/2019, Seção 1, pág. 109. Disponível em: http://portal.mec.gov.br/docman/marco-2019-pdf/109871-pces001-19-1/file. Acesso em: 12 dez. 2020.

______. Instituto Nacional de Estudos e Pesquisas Educacionais Anísio Teixeira (INEP). Sistema Nacional de Avaliação da Educação Superior (SINAES), Diretoria de Avaliação da Educação Superior (DAES). ENADE 2011: Relatório síntese de engenharia – Grupo I. Divulgado em 6 de dezembro de 2012, 258 f.

______. _____. _____. _____. ENADE 2017: Relatório síntese de área – engenharia civil. Publicado em 9 out. 2018, 395 f.

______. ______. Censo de Educação Superior ‒ 2018. Publicação em 19 set. 2019. Disponível em: http://download.inep.gov.br/educacao_superior/censo_superior/ documentos/2019/censo_da_educacao_superior_2018-notas_estatisticas.pdf. Acesso em: 12 dez. 2020.

Neiva, Katia Maria Costa. Fim dos estudos universitários: efeitos das dificuldades do mercado de trabalho na representação do futuro profissional e no estabelecimento de projetos pós-universitários dos estudantes. Revista Psicologia USP ‒ Universidade de São Paulo, v. 7, n. 1/2, p. 203-224, 1996.

Oliveira, Mônica de Fátima de; Gonçalves, Maria Célia da Silva; Dias, Cecília Maria; Zaganelli, Margareth Vetis. O trabalho das mulheres em áreas relacionadas à tecnologia e engenharia: estudo de caso sobre a inclusão feminina na construção civil. Revista Multidisciplinar ‒ Humanidades & Tecnologia em Revista ‒ Faculdade do Noroeste de Minas (FINOM), Paracatu, MG, Ano XIV, v. 22, jan. /jun. 2020, p. 10-26.

OPAS Brasil ‒ Organização Pan-Americana de Saúde. A OMS afirma que COVID-19 é agora caracterizada como pandemia. Em, 19 mar. 2020. Disponível em: https://www.who.int/dg/speeches/detail/who-director-general-s-opening-remarks-at-the-media-briefing-on-covid-19—11-march-2020. Acesso em: 11 mar. 2020.

Pinca, Daniel Figaro; Rozzetto, Diane Simon. Interrupções em projetos de engenharia consultiva em cenário de desestruturação organizacional. Revista Ipecege, v. 4 (2), p. 54-61, 2018, Piracicaba, SP.

Pinto, Eduardo Costa; Pinto, José Paulo Guedes; Saludjian, Alexis; Nogueira, Isabela; Blanco, Paulo; Schonerwald, Carlos; Baruco, Grasiela. A guerra de todos contra todos e a lava jato: a crise brasileira e a vitória do capitão Jair Bolsonaro. Revistasep ‒ Revista da Sociedade Brasileira de Economia Política, Niterói-RJ, v. 54, set. / dez. 2019, p. 107-147.

REIS, Patrícia Nunes Costa; LUCAS, Juliana da Silva; MATTOS, Keli; MELO, Fernanda Augusta de Oliveira; SILVA, Elisa Mabel. O alcance da harmonia entre as gerações baby boomers, X e Y na busca da competitividade empresarial no século XXI. X SEGeT – Simpósio de Excelência em Gestão e Tecnologia – 2013. Gestão e Tecnologia para a Competitividade, 23 a 25 de outubro, Resende-RJ, p. 1-11.

SILVA, Andréa Villela Mafra da. Neotecnicismo: a retomada do tecnicismo em novas bases. Revista de Ensino, Educação e Ciências Humanas, da Universidade Norte do Paraná (Unopar) ‒ Londrina-PR, v. 19, n.1, p. 10-16, 2018.

SCHULTZ, Theodore W. O valor econômico da educação. Trad. P.S. Werneck. Rio de Janeiro: Zahar Editores, 1967, 101 p.

Tavares Junior, Cristian Jean. A responsabilidade civil do engenheiro civil. Trabalho de Conclusão de Curso de Direito, da Faculdade de Ciências Jurídicas, Universidade Tuiuti do Paraná, Curitiba-PR, 2012. Orientador: Professor-Doutor Clayton Reis. 56 f.

APÉNDICE – REFERENCIA DE NOTA AL PIE

4. La generación representa a un grupo de personas nacidas en un período determinado y que pueden compartir experiencias comunes en el proceso histórico y social, tales como: a) Veteran/generación tradicional (entre las dos grandes guerras), un grupo que preserva la tradición y la precaución; en el entorno de trabajo estimuló los equipos formales y respetuosos de las reglas, siguiendo todo el proceso, desde la contratación hasta las revisiones de rendimiento; b) Generación Baby Boomers (después de la Segunda Guerra Mundial y 1950), explosión de bebés, experimentó un mundo de prosperidad económica y grandes avances tecnológicos, la jornada laboral fue excesiva; c) La Generación X (década de 1960 y 1970), generación Coca, experimentó acontecimientos notables para la economía y la sociedad, como la globalización, optó por una relación de equilibrio entre la vida personal y el trabajo, valorando la flexibilidad y la satisfacción en el entorno laboral, el lanzamiento de la televisión por cable, el uso de computadoras como herramienta de trabajo y la socialización de Internet; d) La Generación Y (década de 1980 y 1990) fue testigo en los movimientos estudiantiles y hippies de una manera de manifestar sus insatisfations, ya que los profesionales valoran el trabajo y buscan la ascensión profesional, siendo independientes y seguros de sí mismos; e) Generación Z (desde 2000) generación de Orkut, Twiter, Facebook, entre otras redes sociales, totalmente integrado con tecnologías, valorización de la comunicación virtual; hacen varias cosas al mismo tiempo, están conectados al mundo digital las 24 horas del día y comienzan a entrar en el mercado laboral (REIS et al., p. 4-6).

[1] Doctor en Educación, con línea de investigación en Economía de la Educación. Máster en Derecho, con una línea de investigación en Derecho Económico Internacional. Indicadores científicos y tecnológicos por CNPq (1989); Recursos Humanos (2017); Gestión Cultural: cultura, desarrollo y mercado (2018); Antropología (2018) y Derecho Inmobiliario (2019). belio. en Ciencias Económicas (1986); belio. En Ciencias Jurídicas (2004); lic. en Música (2016); belio. En Ciencias de la Administración (2017); lic. sociología (2017); lic. en Historia (2018); belio. Ciencias contables (2019) y, bel. En Ciencias Políticas (2020).

[2] Doctor en Educación, con línea de investigación Educación Física. Máster en Lingüística Aplicada y Estudios lingüísticos. lic. y bel. en Educación Física por la Organización Santamaría de Educación y Cultura (1982) y; lic. pedagogía de la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras Nove de Julho (1984).

[3] Doctor en Educación Física. Máster en Ciencias de la Educación. Planificación y Metodología de la Investigación Científica; Metodología de educación superior; Educación Física Escolar y Psicología de la Educación. lic. y bel. en Educación Física; lic. pedagogía y; lic. en magisterio y letras españolas.

Enviado: Febrero de 2021.

Aprobado: Abril de 2021.

DEIXE UMA RESPOSTA

Please enter your comment!
Please enter your name here