La participación de la mujer rural en el crecimiento de los ingresos familiares en el noreste de Bahía

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DOI: 10.32749/nucleodoconhecimento.com.br/educacao/mulher-do-campo
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ARTÍCULO ORIGINAL

CRUZ, Delzuita Santana [1], MOREIRA, Jailma dos Santos Pedreira [2]

CRUZ, Delzuita Santana. MOREIRA, Jailma dos Santos Pedreira. La participación de la mujer rural en el crecimiento de los ingresos familiares en el noreste de Bahía. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento. Año 05, Ed. 10, Vol. 11, págs. 95-103. Octubre de 2020. ISSN: 2448-0959, Enlace de acceso: https://www.nucleodoconhecimento.com.br/educacion-es/mujer-rural

RESUMEN

La realización de este trabajo es parte del movimiento de mujeres en el campo y es una demostración de la cultura que cada vez más contribuye al crecimiento de la economía de las familias no solo en el área rural, sino también en el área urbana. Muestra la legitimidad de un modo de producción poco reconocido en el medio rural que apunta a la caída de paradigmas y referentes sobre su propia existencia. El objetivo principal de este artículo es demostrar la importancia de las mujeres en la realización de actividades que garanticen el sustento de las familias y de todos aquellos que dependen directa o indirectamente de esta producción, así como una autonomía identitaria dentro de las propias integrantes y sus formas de vida. Se autodenominan “mujeres luchadoras rurales”. Estas mujeres se involucran en luchas en busca de identidades autónomas y para construir sus subjetividades, enfrentando prejuicios y discriminación social en los espacios públicos que ocupan. Este trabajo se realizó en el año de 2020, a través de una investigación exploratoria, a través de formularios con cuestionarios como herramienta de investigación aplicada a 50 mujeres que laboran en la agricultura, siendo, por tanto, posible percibir que, no solo las mujeres (madres) sino sus hijas Contribuir a la producción de actividades en el campo. Son jóvenes de entre 10 y 15 años. Por lo tanto, es necesario reflexionar sobre los modos de producción de las comunidades femeninas, enfocados directamente en la vida de las mujeres rurales en busca del crecimiento del ingreso familiar, uniendo esfuerzos para combatir los prejuicios y cambiar los estándares impuestos por la sociedad machista, y garantizar el reconocimiento de la igualdad social y libertad para construir su propio sustento.

Palabras clave: campesina, cultura, producción, modos de producción.

INTRODUCCIÓN

En el panorama de las manifestaciones culturales y sociales, si bien es una realidad cultural vivida por las mujeres rurales del noreste de Bahía, la Ley N ° 5.889, del 8 de junio de 1973, en el Art. 3 – dice que “Se considera patrona rural, por el A efectos de esta Ley, la persona natural o jurídica, titular o no, que explote la actividad agroeconómica, de forma permanente o temporal, directamente o por intermedio de agentes y con la ayuda de los empleados ”, pensando así, por tener actividades propias que Como resultado de la creatividad y autonomía de las personas pertenecientes a su propio sustento, lo que se espera es que estas mujeres sean reconocidas en el entorno social en el que se insertan y tengan igualdad a través de su productividad, garantizando políticas públicas de inserción en el mercado laboral. . Lo que ocurre, sin embargo, son acciones encaminadas a limitar o impedir el avance de las mujeres en el reconocimiento del libre ejercicio en su producción incluso por parte de sus compañeros, así como la discriminación de su forma de vida por parte de la sociedad machista.

Esta investigación muestra la legitimidad de un modo de producción poco reconocido en el medio rural que apunta a la caída de paradigmas y referencias sobre su propia existencia. Preocupadas por producir de manera autónoma y lograr su espacio social, estas mujeres se unen siempre tratando de mostrar la necesidad de construir su propio negocio y de manera conceptual. En este diseño, se hace necesario pensar en una metodología que intente llegar a una conclusión a través de reportajes de cómo se dan los comportamientos y modos de producción de estas personas, que se autodenominan “Mujeres luchadoras del campo”. Por ello, a la forma en que éste se configura como un momento discursivo, consecuentemente situado en el campo de la actuación de estos sujetos, así como una actitud significativa que puede aportar diversas interpretaciones. Este análisis surge de los modos de producción de los significados de la vida frente a una cultura que se fundamenta en la concepción del sujeto de esas personas y lo que pretenden alcanzar. Basado en datos

1. MODOS DE VIDA DE LAS MUJERES COMO SUJETO SOCIAL EN LA PRODUCCIÓN DEL TRABAJO DE CAMPO

El trabajo y la participación de la mujer rural como sujeto social trae una reflexión sobre las luchas libradas en la búsqueda de la construcción de su historia y la conquista de su espacio. El objetivo es promover una reflexión sobre las mujeres como autoras relevantes en la combinación para el avance de la vida en el campo. Estas mujeres buscan nuevas direcciones de emergencia sobre sus reclamos, principalmente por el derecho a la propiedad de la tierra y la participación directa en la agricultura local y / o regional.

Durante la realización de esta investigación se pudo notar que no solo las mujeres (madres) sino sus hijas contribuyen a las actividades en la producción de trabajo en el campo. Estas jóvenes tienen entre 10 y 15 años. Algunos contribuyen llevando agua para abastecer las pequeñas cisternas, además de hacerse cargo de las tareas del hogar y alimentar a los hermanos menores. Otros participan directamente en actividades en los campos como arar la tierra, plantar y cosechar. Podemos considerar que estas jóvenes, desde la infancia, ya aportan al ingreso familiar, incluso buscando conciliar sus estudios. Estas niñas, desde temprana edad, luchan por ser respetadas como trabajadoras rurales e insertadas en el entorno social como protagonistas de su propia existencia. Esta es una realidad que necesita una lucha más extensa.

En vista de los estudios, al reflexionar sobre los métodos de producción de los campesinos del noreste de Bahía, es necesario observar el lugar donde ocurre este escenario, cuál es su destino, y si está incidiendo en las propuestas que se están planteando. siendo presentado, porque según Mcdowell (2000):

Los espacios surgen de las relaciones de poder; las relaciones de poder establecen las normas; y las reglas definen los límites, que son tanto sociales como espaciales, porque determinan quién pertenece a un lugar y quién es / será excluido, así como la situación local de una determinada experiencia (MCDOWELL, 2000, p. 19).

Con base en la afirmación del autor, se entiende que es en esta relación sujeto-espacio donde se encuentran con respecto al campo de las discusiones sociales a través de la comprensión en momentos conflictivos que impactan las decisiones cotidianas, incluso porque se observa en este espacio apuntado. hacia las mujeres, que no se distancien unas de otras, dialogar constantemente en busca de políticas que las acerquen a la economía y al trabajo, transformando estos entornos en espacios reales, muy cercanos a la vida cotidiana, ya que tanto la economía doméstica como la La solidaridad se discute ampliamente en los movimientos sociales. Esta es una práctica cultural que, para hacer avanzar el comportamiento de las personas en este contexto, requiere lucha, perseverancia y determinación. Se trata de prácticas culturales que, según Raymond Williams (2000), no solo descienden de una regla social formada de manera diferente, sino que también son elementos esenciales en su constitución. Entendemos, por tanto, que la cultura inspira el crecimiento de la sociedad, fortaleciendo los lazos con la política económica, en un intento de analizar en paralelo los factores sociales. Así, el significado de esta cultura se realiza a partir de la transformación del sujeto, y con el significado en el que se aplican los hábitos en el entorno social en el que estas mujeres se insertan, reinventan, estructuran y analizan por diferentes ámbitos sociales.

Al analizar los escritos de Culler (1999), en lo que respecta a la cultura, es posible comprender que tiene una relación directa con los modos de producción de estas personas desde el modo de vida de cada uno. También es posible que, a medida que se establece esta práctica entre ellos, crezcan las posibilidades de lograr la apreciación en el ámbito social. Según la autora, los estudios culturales se manifiestan y ganan espacio por el deseo de representar la cultura popular o de dar autonomía a las expresiones culturales, que en este escenario, está representada por la mujer del campo.

2. LA ORGANIZACIÓN DE LAS MUJERES EN EL TRABAJO DE CAMPO

“Mujer luchadora del campo” se refiere a la forma en que se constituyen como personas que se perciben a sí mismas en este contexto que, a su vez, no son entendidas como sujetos dueños de sus propios medios de vida. Esta noción proviene de soportes que se extraen de la lucha por la existencia en busca de comportamientos caracterizadores, la organización de acciones en el campo en busca de crecimiento y valoración del trabajo de cada uno. Esto sucede a través de reportajes, documentales e incluso fotografías grabadas durante la ejecución de la obra.

Si tomamos en cuenta la lucha de estas mujeres en busca de un lugar de representación, a través de la sociedad local, ya representa una victoria significativa para buena parte de esta clase combatiente, ya que los proyectos presentados a las representantes de los sindicatos ya han sido, al menos, analizado. Este es un factor que se considera importante para el crecimiento y fortalecimiento de estas personas, por lo que surgen nuevas formas de afrontamiento que facilitan las batallas de la vida cotidiana. La búsqueda de apoyo de la “Asociación de Pequeños Agricultores del Estado de Bahía” (APAEB). APAEB451 (MOC) ha sido una de las preocupaciones de estas personas. La idea es visibilizar la presencia de mujeres en busca de libertad económica.

En los informes aquí expresados ​​buscamos verificar los discursos presentados sobre personas que buscan un lugar en el espacio en el que se insertan, en cuanto a organización y adecuación. Así, esta investigación también se basó en las hipótesis presentadas por Foucault, en la obra El orden del habla –  A ordem do discurso (1996), que informa que todo discurso se debe a un contexto histórico, cultural, político y científico, con sus particularidades de acuerdo con el tiempo y eso debe ser tomado en consideración a través de los estudios que se realicen, ya que “los discursos religiosos, judiciales, terapéuticos y, en parte también políticos, no pueden disociarse de esta práctica de un ritual que determina para los sujetos que hablan, en el mismo tiempo, propiedades singulares y roles preestablecidos ”. (FOUCAULT, 1996, p. 37). De esta manera, podemos ver que la lucha diaria de la “mujer trabajadora en el campo” se manifiesta a través de acciones y discusiones en busca de un lugar en el espacio en el que se inserta.

Foucault (1996) informa:

no es simplemente aquello que expresa (u oculta) el deseo; también es aquello que es objeto de deseo; y desde que -que la historia no deja de enseñarnos- el discurso no es simplemente eso que traduce las luchas o sistemas de dominación, sino eso porque, por lo que se lucha, el poder que queremos tomar. (FOUCAULT, 1996, pág. 10).

De esta manera, los discursos pronunciados por estos campesinos potencian la lucha por la conquista en la producción de representatividad que busca fortalecer la productividad en cuanto a la renta familiar mediada por las mujeres, deconstruyendo una historia arraigada en la humanidad, desde hace siglos y siglos. Queda claro, entonces, el entendimiento de que “el discurso como objeto cultural, producido a partir de determinadas condiciones históricas”. (FOUCAULT, 1996, p. 37) es fundamental para ganar y alcanzar tus logros.

Podemos confiar en las teorías de Fredric Jameson (1996), que en la posmodernidad encontramos la lógica cultural del capitalismo tardío. Para él, la cultura tiene una influencia directa en la economía. Al abordar una idea histórica de la posmodernidad, el teórico señala la importancia de la crítica cultural en el escenario económico, de la misma forma que es necesario pensar en políticas educativas que apunten a independizar a los sujetos a escala global. La crítica del autor se refiere, especialmente, a las prácticas sociales que relacionan la cultura como algo que sigue las ideologías del capitalismo. Así, frente a los informes de Jameson, se advierte que la forma de vida de la mujer rural busca una libertad que se va ganando paulatinamente, y que, aun marcada por el prejuicio, la discriminación de género, la falta de respeto a la mujer y la clase trabajadora, es Vale la pena luchar con estrategias de afrontamiento en busca de un ideal que represente una colectividad.

CONSIDERACIONES

Las discusiones fortalecidas durante esta investigación permean las relaciones sociales entre las mujeres y el entorno social. Destacan conceptos y cultura a partir de estas relaciones sociales basadas en modos de vida, y desde un punto de vista histórico constituido por los sujetos de quienes componen una sociedad. Así, las prácticas realizadas a favor de la construcción colectiva del modo de producción vivido en un espacio social, asumen la definición que constituye un sujeto determinado.

Se concluye, por tanto, que es necesario dar una mirada crítica al análisis de los modos de producción de las comunidades femeninas, especialmente vividas por las mujeres del campo en busca de alternativas que las acerquen a las metas deseadas y que sean capaces de mostrando su potencial como sujeto de una sociedad que contribuye directamente al crecimiento de los ingresos familiares para fortalecer la economía de la región en la que operan. De esta forma, se establecen fuerzas para combatir los prejuicios y cambiar los estándares impuestos por la sociedad machista, emergiendo nuevas posibilidades, en la forma de actuar en busca de alternativas de igualdad social y libertad para construir su propia forma de vida.

Así, estos debates en torno a la búsqueda de la valorización de la mujer rural y su participación en el crecimiento del ingreso familiar, no serán suficientes para terminar con la búsqueda de prácticas y luchas que se mueven en busca de transformaciones del espacio y del tiempo, así como su impactos en el contexto de los modos de producción de las mujeres rurales. Así, esta investigación busca mostrar la lucha de las mujeres rurales por conquistar y presentarse frente a su mundo, enfatizando la necesidad de alejar las imposiciones conceptuales para comprender la legitimidad de su universo cultural. Según Scott (1989), la inserción de la mujer en la historia exige un crecimiento que sea parte de un importante escenario histórico para la construcción de una nueva historia de la mujer.

La presencia de la mujer en las luchas sociales del campo es parte de nuestra historia y con el surgimiento de varios líderes. Lo que parece novedoso en este proceso de igualdad de clases sociales es la emergencia en atender las demandas de estas mujeres. El reconocimiento social de la condición real de los trabajadores rurales, una lucha constante por una identidad que exprese el derecho a sindicalizarse, incluso ante la posibilidad de adquirir sus tierras y operar su propio negocio.

REFERENCIAS

CULLER, Jonathan. Teoria Literária: uma introdução. São Paulo: Beca Produções Culturais Ltda., 1999.

FOUCAULT, Michel. A ordem do discurso: aula inaugural no Collège de France, pronunciada em 2 de dezembro de 1970. Tradução de Laura Fraga de Almeida Sampaio. São Paulo: Edições Loyola, 2012.

GIBSON, Tânia Maria de Jesus. O MOC: Movimento de conscientização política durante a ditadura militar brasileira na cidade de Feira de Santana-BA (1964-1979). Natal, 2005. (Monografia). Universidade Federal Do Rio Grande Do Norte Centro De Ciências Humanas, Letras E Artes Departamento De História.

JAMESON, Fredric. Pós-modernidade: a lógica cultural do capitalismo tardio. São Paulo: Ed. Ática, 1996.

LEI Nº 5.889, DE 8 DE JUNHO DE 1973. D.O.U. de 11.6.1973

McDOWELL, Linda. Gênero, identidad y lugar: un estudio de las geografías feministas. Valencia: Cátedra, 2000a lógica cultural do capitalismo tardio. São Paulo: Ed. Ática, 1996.

PARISSE, Tândja Andréa. A sociedade civil no contexto da Ditadura: experiência do Movimento de Organização Comunitária (MOC, na região de Feira de Santana no período de 1968 a 1979). Feira de Santana: UEFS, 2001. Monografia de Especialização em Teoria e Metodologia da História.

SCOTT, Joan W. Gênero, uma categoria útil de análise histórica. Educação e Realidade. Porto Alegre: Faculdade de Educação/UFRGS, Vol.6, N° 2, jul/dez, 1989.

WILLIAMS, Raymond. Cultura. 2.ed. São Paulo: Paz e Terra, 2000.

[1] Maestría en Ciencias de la Educación y Multidisciplinariedad; Especialista en Enseñanza de la Lengua Portuguesa; Licenciada en Literatura y Pedagogía.

[2] Asesor. Doctora en Letras y Lingüística. Máster en Letras y Lingüística. Especialización en Estudios Literarios. Especialización en Texto y Gramática. Graduación en letras vernáculas.

Enviado: Julio de 2020.

Aprobado: Octubre de 2020.

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