REVISTACIENTIFICAMULTIDISCIPLINARNUCLEODOCONHECIMENTO

Perspectivas sobre la calidad de vida de los ancianos que trabajan

DOI: 10.32749/nucleodoconhecimento.com.br/psicologia-es/perspectivas-sobre-la-calidad
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CONTEÚDO

ARTÍCULO ORIGINAL

ROCHA, Felipe Queiroz Dias[1], PICCIONE, Marcelo Arruda[2]

ROCHA, Felipe Queiroz Dias. PICCIONE, Marcelo Arruda. Perspectivas sobre la calidad de vida de los ancianos que trabajan. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento. Año 06, Ed. 11, vol. 10, págs. 82-100. Noviembre 2021. ISSN: 2448-0959, Enlace de acceso: https://www.nucleodoconhecimento.com.br/psicologia-es/perspectivas-sobre-la-calidad, DOI: 10.32749/nucleodoconhecimento.com.br/psicologia-es/perspectivas-sobre-la-calidad

RESUMEN

El envejecimiento tiene numerosas consecuencias biopsicosociales en las personas mayores y en su relación con otras personas. Dentro de la Psicología Social, el índice de satisfacción es el principal indicador de la experiencia de un sujeto con respecto a su calidad de vida. El interés en el área de la vejez ha aumentado, ante esto, el presente artículo, cuestiona sobre la calidad de vida de los ancianos que trabajan, realizando una encuesta con un grupo de ancianos que trabajan. El objetivo fue observar la calidad de vida de los ancianos que trabajan según su perspectiva. Se recogieron datos de 36 ancianos con edad entre 65 y 87 años, ± 5,4, media 71,5 y mediana 71 que trabajan actualmente; para ello se utilizaron 36 cuestionarios WHOQOL idénticos. Se aplicó la prueba no paramétrica de chi-cuadrado para verificar si existe una diferencia estadísticamente significativa. Entre los resultados, se destaca que el 80,55% Totalmente de Acuerdo con la premisa que sugiere realizarse plenamente cuando se está en íntima comunión con Dios; El 72,22% de los voluntarios Totalmente de Acuerdo con la hipótesis de estar satisfechos y realizados con su vida, xo2=15,54 y x2c=7,81, con diferencia estadísticamente significativa; El 50% dice que la vida tiene mucho sentido, xo2=8,30 y x2c=9,48, sin diferencia estadísticamente significativa; El 47,22% refirió tener acceso Medio a la información diaria, xo2=11,40 y x2c=9,48, con diferencia estadísticamente significativa; El 41,66% clasifica como Medio las oportunidades de ocio que tiene, xo2= 4,41 y x2c=9,48, sin diferencia estadísticamente significativa; 38,88% Totalmente en desacuerdo con la premisa de que no encuentran satisfacción cuando oran solos, xo2=7,59 y x2c=11,07, sin diferencia estadísticamente significativa y 36,11% Totalmente de acuerdo con la hipótesis de que sienten que hay muchos conflictos e infelicidad en la vida, xo2=6,09 y x2c=11,07, sin diferencia estadísticamente significativa. Se percibió que los ancianos trabajadores tienden a tener perspectivas diferentes, pero más proclives a respuestas positivas, con respecto a las diversas facetas investigadas de sus vidas, lo que, a su vez, denota su nivel de calidad.

Palabras clave: envejecimiento, biopsicosocial, satisfacción, vejez.

INTRODUCCIÓN

La calidad de vida es un atributo multifacético en los diversos campos profesionales que la estudian. Dentro de la Psicología Social, el índice de satisfacción es el principal indicador y la mayor referencia del valor de la experiencia de un sujeto. El interés por el área de la vejez ha aumentado en el tiempo (TRENTINI; XAVIER y FLECK, 2006), ante ello, el presente artículo indaga sobre la calidad de vida de los ancianos que trabajan, realizando una encuesta con un grupo de trabajadores con edad igual o superior a 65 años.

Hay tres formas distintas en las que un individuo puede llegar a la vejez. La primera se denomina vejez con patología y se caracteriza por la presencia de una o varias enfermedades que limitan demasiado las tareas del sujeto, hasta el punto de que han desaparecido las funciones que antes desempeñaba (TRENTINI; XAVIER y FLECK, 2006).

La segunda es la vejez habitual o normal y es el proceso de envejecimiento acompañado de disfunciones físicas o psíquicas en proporción leve, que provocan cambios fraccionarios en la vida común de los ancianos (TRENTINI; XAVIER y FLECK, 2006).

La tercera es la vejez exitosa u óptima y se refiere al proceso de mantenimiento de la salud plena como en el momento del pico de vigor, reproduciendo también una condición satisfactoria tangente al bienestar (TRENTINI; XAVIER y FLECK, 2006).

Así, se entiende que el envejecimiento trae como consecuencia transformaciones biopsicosociales en cada individuo y, por tanto, es incorrecto entender este fenómeno como una patología, ya que es un ciclo en el que el ser humano está más predispuesto a la enfermedad. Es una época en que la gente se enferma más (ZIMERMAN, 2000).

El envejecimiento también transforma el estatus del anciano y su relación con otras personas debido a: cambio en las atribuciones familiares y sociales, terminación de la vida laboral, reducción de la interactividad interpersonal, problemas económicos y el riesgo de sufrir algún acto de violencia (ZIMERMAN, 2000).

Después de mucho tiempo de trabajo, el matrimonio es un factor valioso en la construcción del estatus social del sujeto. Cuando ocurre la pérdida del consorte, el adulto mayor siente soledad y tristeza, además de no tener predicciones sobre el futuro, lo que genera sufrimiento por la ausencia de comunicación significativa y cuidados especiales, además de la eliminación de la función social y el surgimiento de sentimientos de inutilidad y falta de propósito en la vida (SIMKUNAS y ANJOS, 2001).

Para salir de la soledad, la alternativa a la que recurren es la búsqueda de prácticas colectivas, como la actividad física, como forma de mantenerse en acción, alejándose del estado de soledad (SIMKUNAS y ANJOS, 2001).

Con un mayor acceso a la información y participación, las personas mayores han tenido oportunidades en los más diversos ámbitos, incluso en el contexto del ocio, para expresar su existencia, sus aprendizajes, su importancia como ciudadanos con derechos y garantías jurídicas, su envejecimiento y los niveles de de su contribución efectiva dentro de la sociedad (DE GÁSPARI y SCHWARTZ, 2005).

Así, los estereotipos de inercia, sedentarismo, acomodación, tristeza, indisposición, cansancio, dolor constante, aislamiento, depresión y falta de perspectivas a lo largo de esta etapa de la vida se desvanecen paulatinamente ante la progresiva participación y adhesión a las innumerables oportunidades que se ofrecen a los tema las personas mayores en los diferentes ámbitos de la sociedad. Este hecho ha venido llamando la atención porque en cada lugar de asistencia o convivencia social se puede observar la presencia de personas mayores que son cada vez más conscientes de su capacidad para cambiar la actual situación de exclusión social que los estigmatiza a la condición de ciudadanos de segunda y modificar los niveles de su calidad de vida (DE GÁSPARI y SCHWARTZ, 2005).

Experiencias afectivas significativas en el ámbito del ocio incluyen una serie de necesidades humanas radicales que pueden corroborar el proceso de desarrollo a lo largo de todo el período vital, así como para la elevación de los niveles cualitativos de vida de la población, especialmente la concentrada en los centros urbanos de la región sociedad contemporánea (DE GÁSPARI y SCHWARTZ, 2005).

Sin embargo, la investigación de Colalto (2002) indica que solo el 25% de los adultos mayores tiene muchas oportunidades de ocio, el 50% tiene una oportunidad media, el 20% muy poca y solo el 5% tiene esta oportunidad en su totalidad. El mismo autor también dice que solo el 40% de los adultos mayores están satisfechos con el servicio de salud que tienen.

Otro aspecto de gran peso en este período es la religiosidad. Lo que sucede es que profesar una fe facilita que las personas mayores superen esta última etapa de la vida (ARAÚJO, 1999).

Así, la religiosidad puede ser considerada como una faceta que favorece el bienestar en la vejez, ya que la cooperación en actividades constructivas y la presencia de lugares de buena estimulación, asociados a las creencias, han sido fundamentales en este período. La espiritualidad puede estar relacionada con una mayor resiliencia en la antigüedad (MARGAÇA y RODRIGUES, 2019).

En otras palabras, la coparticipación en obras religiosas, así como la adhesión a doctrinas y dogmas, pueden vincularse a la felicidad al inducir significativamente la composición que el adulto mayor crea sobre el mundo, entre el bien o el mal. Así, la religión puede desentrañar el propósito de la vida y posibilitar el bienestar (PANZINI et al., 2007).

La religión es un atributo que moldea al individuo a través de una fe particular, que simboliza el encuentro personal con el ente divino (DINIZ, 2003).

Los actos (ritos) y los dichos (mitos) son básicos en todas las sectas y religiones, y son, por tanto, los elementos que corroboran la producción de símbolos de lo sagrado en nosotros. Así, la religión puede definirse como el atributo que verifica las realidades vitales que la conciencia es incapaz de asimilar, lo que provoca el sentimiento de unidad y plenitud humana plena cuando alcanza el estado de plena fruición psicológica (BAPTISTA, 2003).

Hay indistinción entre los diferentes estilos de vida llevados por los adultos mayores en cuanto al desprecio espiritual. La mayoría de ellos dicen oraciones para obtener amor, salud o paz, por dilemas dentro de la familia, para agradecer a la divinidad, entre otras causas (ORLANDO et al., 2008).

Así, el 15,53% de los ancianos dice estar insatisfecho con la vida. Este fenómeno está asociado a quienes son mujeres, analfabetas, tienen hasta cuatro años de escolaridad y tienen ingresos inferiores a dos salarios mínimos. Sin embargo, esta prevalencia se considera baja, a pesar de que se destaca la necesidad de acciones a favor de la igualdad de género y el acceso de las personas mayores a la educación (REINERS et al., 2020).

En el caso de los adultos mayores que viven en hogares multigeneracionales, los que viven en arreglos uni o bigeneracionales demostraron mayor satisfacción con la vida que los que viven en hogares trigeneracionales, lo que a su vez se asocia con el sexo femenino, la viudez y más hijos (OLIVEIRA et al., 2020).

De hecho, el sentimiento de sentido positivo, de tener un verdadero propósito en la vida (que es subjetivo) y de tranquilidad frente al futuro aumenta y trasciende al de los jóvenes a medida que los sujetos viven y maduran (FREITAS, 2020).

El propósito y la valoración de la vida son cuestiones que favorecen el bienestar y aumentan en un tercio la emisión de acciones y sentimientos relacionados con: la autoaceptación, las relaciones sociales saludables, la progresión personal, el control del entorno y el objetivo, aunque aumentan muy poco a la satisfacción con la vida y el surgimiento de emociones asertivas, así como reduce muy poco la emancipación de las emociones contraproducentes, a diferencia de la tranquilidad sobre el futuro, que favorece el bienestar y aumenta significativamente los agentes emocionales asertivos y la satisfacción con la vida, mientras que contraproducente las emociones se minimizan en presencia de esta serenidad (FREITAS, 2020).

Quienes dan una razón a sus vidas tienen habilidades sociales mejor desarrolladas y son más aptos para discernir y recurrir al apoyo necesario cuando se necesita: el bienestar o la felicidad provienen del propósito existencial que se le da a la vida. Esta razón es la responsable de influir leve y positivamente en la mejora psicológica y en la forma en que los sujetos enfrentan sus desafíos. Es válido que las personas esperen un futuro auspicioso en el afán de motivarse ante los percances típicos de la vida y disminuir los índices de ansiedad y otros síntomas relacionados con lo que pueda venir (FREITAS, 2020).

Mientras tanto, se ve el valor de tener sujetos maduros en las empresas, como los seniors, que puedan colaborar con el progreso, con el equilibrio emocional y con encontrar la respuesta más adecuada a las necesidades organizacionales (FREITAS, 2020).

Así, se plantean varios interrogantes acerca de cómo será considerado el envejecimiento por las sociedades del futuro (VELOZ; NASCIMENTO-SCHULZE y CAMARGO, 1999).

Sin embargo, se estableció como objetivo general investigar la perspectiva que los ancianos que trabajan tienen sobre su calidad de vida en algunas áreas.

Más específicamente, buscamos:

  • Infórmese cómo les va a los trabajadores de la tercera edad cuando continúan ejerciendo prácticas laborales;
  • Ofrecer a las personas mayores que trabajan la oportunidad de expresar sus perspectivas sobre el estado de algunos aspectos de sus vidas;
  • Analizar críticamente la situación general de vida de las personas mayores que trabajan según sus propias perspectivas.

METODOLOGÍA

PARTICIPANTES

Se recogieron datos de 36 individuos de ambos sexos (88,90% hombres y 11,10% mujeres) con edad igual o superior a 65 años (que es la edad oficial para el cese de actividades laborales, según la OMS) y que se encuentran trabajando actualmente. La edad media obtenida es de 71,5 años, el rango de edad es de 22 años, la mediana es de 71 años y la desviación estándar es de 5,4.

MATERIALES

Se utilizaron 36 cuestionarios WHOQOL exactamente iguales para evaluar la calidad de vida de los adultos mayores, ya que este material es reconocido internacionalmente como una herramienta conducente al logro de los objetivos antes mencionados.

El mencionado cuestionario tuvo tres fases: la primera fue una breve caracterización del participante; en la segunda fase, hubo preguntas cerradas sobre diversos aspectos que involucran la vida de los ancianos, que debían ser respondidas de acuerdo con el nivel de apreciación de esa pregunta; la última parte contenía proposiciones afirmativas y negativas que nivelan la perspectiva del voluntario con respecto a esa misma proposición.

PROCEDIMIENTOS

Los datos fueron recolectados de una muestra accidental en los meses de enero y febrero, o sea, los ancianos que se encontraban en las condiciones antes mencionadas fueron entrevistados personalmente y abordados en cualquier circunstancia factible cuando se encontraban ocasionalmente. Todos los voluntarios fueron encontrados en la ciudad de São Paulo, de modo que 15 estaban en Mooca, seis en Brás, otros seis en Sé, cinco en Zona Cerealista, tres en Vila Mariana y uno en Cambuci.

Al principio, nos presentamos y explicamos el propósito de la investigación. Luego, si la persona abordada encajaba en el perfil definido para los objetivos definidos y aceptaba participar, le enviábamos el Termo de Consentimento Livre e Esclarecido (TCLE)[3] y el cuestionario a diligenciar, además de despejar posibles dudas.

Este proyecto fue presentado y aprobado por el Comitê de Ética e Pesquisa (CEP)[4] N° 017/2005 y CAAE[5] 005.0.237.000.05.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Los resultados obtenidos a través de la recolección de datos con el material utilizado (WHOQOL) fueron tabulados y serán presentados y discutidos a continuación con base en la literatura consultada y relacionándose entre sí.

Tabla 1 – Grado en que la vida tiene sentido

Medida F %
Cualquier cosa 1 2,77
Muy poco 3 8,33
Mas o menos 9 25
Bastante 18 50
Extremadamente  5 13,88
Total 36 100

Fuente: autor.

La Tabla 1 muestra que las variables más votadas por los participantes fueron las alternativas Bastante y Más o menos, con un 50% y un 25%, respectivamente. Aún en cuanto a la medida del sentido de la vida, el 13,88% de los participantes eligió la opción Extremadamente, el 8,33% eligió Muy poco y el 2,77% Nada.

Con la intención de verificar si existe una diferencia estadísticamente significativa, se aplicó la prueba no paramétrica de chi-cuadrado. Se obtuvieron xo2=8,30 y x2c=9,48, sin diferencia estadísticamente significativa. Cabe señalar que n.g.l.=4 y α=0,05.

En la Tabla 1, se evidencia que la mayoría de las respuestas se refieren a la evaluación positiva. En ese sentido, se entiende que el sentido de la vida está directamente relacionado con una serie de características relacionadas con varias tablas presentados a lo largo de este trabajo, que se refieren al ocio, los sentimientos cotidianos, la realización personal, la religiosidad, entre otros.

En cuanto a la familia, estudios realizados por Simkunas y Anjos (2001) indican que mucho tiempo de trabajo, el matrimonio es un factor valioso para la construcción del estatus social y en la pérdida de uno de este factor, el sujeto se siente solo, sin futuro expectativas, por lo que sufren por la ausencia de una comunicación apreciable y un cuidado especial, llegando incluso a perder su función social, y así se exponen a sentimientos de inutilidad y falta de sentido en la vida. Sin embargo, entre los participantes no se recopiló información más detallada sobre esta faceta.

Por otro lado, según Panzini et al. (2007), la religión es una cuestión que puede desentrañar el propósito de la vida y posibilitar el bienestar. Podemos ver en los Tablas 4 y 7 que los participantes se mostraron bastante receptivos a esta faceta, ya que en el primer tabla mencionado el 63,87% está en desacuerdo en algún grado de estar insatisfecho al rezar solo y, en el segundo, el 80,33% Totalmente de acuerdo en que tiene plena satisfacción en la íntima comunión con Dios, que configura un consenso entre estas premisas.

De esta forma, el sentido atribuido a la vida de los ancianos debe pasar por el tamiz de su religión. En palabras de Margaça y Rodrigues (2019), la religiosidad se considera un elemento propicio para el bienestar en la vejez, por lo que las creencias adheridas han sido fundamentales en este período. La espiritualidad también puede estar relacionada con una mayor resiliencia en la antigüedad. Araújo (1999) lo corrobora cuando dice que la profesión de fe facilita al anciano la superación de esta última etapa de la vida.

Además, Freitas (2020) dice que el sentimiento de sentido positivo, de tener un verdadero propósito (subjetivo) en la vida y de tener tranquilidad sobre el futuro aumenta a lo largo de la vida y la maduración y trasciende la de los jóvenes.

Freitas (2020) también dice que el sentido y la apreciación de la vida son sustratos influyentes en el bienestar y elevan en un tercio la emisión de acciones y sentimientos relacionados con: autoaceptación, relaciones sociales saludables, progresión personal, control del entorno y objetivo, a pesar de tener poco aumento en la satisfacción con la vida, a diferencia de la tranquilidad sobre el futuro, que influye en el bienestar y todavía aumenta significativamente los factores emocionales asertivos y la satisfacción con la vida, además de reducir las emociones contraproducentes.

Freitas (2020) concluye diciendo que quienes encuentran un motivo a su vida tienen habilidades sociales más desarrolladas y son más capaces de discernir y recurrir al apoyo necesario cuando lo necesitan, ya que el bienestar o la felicidad proviene del propósito existencial dado a la vida. Esta razón es la responsable de influir leve y positivamente en la mejora psicológica y en la forma en que los sujetos enfrentan sus desafíos.

Tabla 2 – Disponibilidad de información diaria

Disponibilidad F %
Cualquier cosa 2 5,55
Muy poco 6 16,66
Medio 17 47,22
Muy 5 13,88
Completamente 6 16,66
Total 36 100

Fuente: autor.

Se puede observar en la Tabla 2 que en cuanto a la disponibilidad de información diaria, el 47,22% de los adultos mayores clasifica su acceso a la misma como Medio, el 16,66% dice que es Muy poco y otro 16,66% dice que es Totalmente, además del 13,88% que califíquelo como Muy. Sólo el 5,55% para la alternativa Nada.

Para saber si existe una diferencia estadísticamente significativa se aplicó la prueba de chi-cuadrado. Se obtuvieron xo2=11,40 y x2c=9,48, con diferencia estadísticamente significativa. También es considerable que n.g.l.=4 y α=0,05.

Respecto a la tabla, las opiniones están divididas y bien equilibradas en cuanto a la disponibilidad de la información diaria, a pesar de un ligero predominio del acceso a la misma.

Zimerman (2000) dice que el proceso de envejecimiento transforma el estatus del anciano y su relación con otras personas debido a: cambios en las atribuciones familiares y sociales, terminación de la vida laboral, reducción de la interactividad interpersonal, problemas financieros y el riesgo de sufrir algún acto, de la violencia en las calles. La ocurrencia de estas transformaciones requiere la obtención de información para su realización. Lo que se puede preguntar es: ¿de dónde viene (o debería venir) esta información: de tu búsqueda autónoma, del apoyo de familiares o de otro lado? No está claro si los participantes voluntarios reciben o esperan recibir apoyo en este sentido porque posiblemente tengan dificultades para utilizar medios de comunicación más modernos, como computadoras, para obtener información general sobre sus más variadas necesidades, o si pueden hacerlo ellos mismos.

Aún así, también es necesario discutir la posibilidad de que este tema sea generalista y no incluya aspectos más específicos en cuanto a las opiniones y análisis individuales de los entrevistados. Por lo tanto, sería interesante detallar esta información en relación con acciones tanto en la vida, en general, como en el desempeño de funciones, incluidas las profesionales, y en temas relacionados con la salud y las oportunidades de ocio o educación.

Sin embargo, De Gáspari y Schwartz (2005) asumen que existe un mayor acceso a la información por parte de los adultos mayores, para que puedan participar en oportunidades de actividades en los más diversos ámbitos, lo que deconstruye los estereotipos de inercia, sedentarismo, acomodación, tristeza, indisposición, cansancio, dolor constante, aislamiento, depresión y falta de perspectivas en detrimento de la progresiva participación y adhesión a las innumerables oportunidades que se ofrecen a los adultos mayores en los más variados espacios de la sociedad.

Tabla 3 – Oportunidades de ocio

Oportunidad F %
Cualquier cosa 7 19,44
Muy poco 7 19,44
Medio 15 41,66
Muy 4 11,11
Completamente 3 8,33
Total 36 100

Fuente: autor.

Se puede ver en la Tabla 3 que la mayoría (41,66%) de los ancianos entrevistados evalúan el acceso al ocio como Medio. Así, el 19,44% eligió la opción Muy Poco, así como Nada (otro 19,44%). Por su parte, el 11,11% y el 8,33% eligieron las opciones Mucho y Totalmente, respectivamente.

Se utilizó la prueba no paramétrica de chi-cuadrado para saber si existe una diferencia estadísticamente significativa; Se obtuvieron xo2=4,41 y x2c=9,48, sin diferencia estadísticamente significativa. También cabe destacar que n.g.l.=4 y α=0,05.

En relación a este contexto, es claro un cierto equilibrio entre las opiniones de los entrevistados, pero también se evidencia cierta insatisfacción respecto a las pocas oportunidades de ocio. Es posible que esta falta de tiempo libre esté relacionada con las actividades laborales, que demandan tiempo, pero esta información detallada no pudo ser investigada por el cuestionario.

Sea como fuere, De Gáspari y Schwartz (2005) dicen que con mayor acceso a la información y participación social de los adultos mayores, estos han tenido oportunidades en el contexto del ocio para expresar su existencia, sus aprendizajes, su importancia como ciudadano con derechos y garantías legales, su envejecimiento y los niveles de su efectiva contribución a la sociedad.

Esto, según De Gáspari y Schwartz (2005), deconstruye paulatinamente los estereotipos de inercia, sedentarismo, acomodación, tristeza, indisposición, fatiga, dolor constante, aislamiento, depresión y falta de perspectivas a lo largo de esta etapa de la vida para la progresiva participación y adhesión a las innumerables oportunidades disponibles para los adultos mayores en los más variados espacios sociales.

En su investigación, Simkunas y Anjos (2001) relatan que todos los sujetos entrevistados mencionan que la participación en prácticas colectivas, como las actividades físicas, son formas de mantenerse joviales y alejarlos del estado de soledad.

Las experiencias emocionales significativas en el microcosmos del ocio contemplan una serie de necesidades humanas que pueden sustentar el proceso de desarrollo a lo largo de todo el período vital, así como para la elevación de los niveles cualitativos de vida de la población, especialmente la concentrada en los centros urbanos de la sociedad actual, según De Gáspari y Schwartz (2005).

A su vez, Colalto (2002) dice que solo el 25% de los adultos mayores tiene muchas oportunidades de ocio, el 50% tiene mediana oportunidad, el 20% muy poca y solo el 5% la tiene completa. Estos datos son similares a los de la Tabla 3, a excepción de la variable Mucho, que concentra el 11,11% de las respuestas de dicha tabla y el 25% en el trabajo citado.

En ese marco, el cuestionamiento de Veloz; Nascimento-Schulze y Camargo (1999) sobre cómo se verá la vejez en el futuro tiene relevancia, ya que el trabajo puede asumir la condición de ocupar el tiempo ocioso del sujeto mayor en esta etapa a pesar del supuesto acceso a este tipo de actividad mencionado por De Gáspari y Schwartz (2005).

Tabla 4 – Insatisfacción al orar/orar solo

Grado de satisfacción F %
Concuerdo totalmente 5 13,88
Parcialmente de acuerdo 5 13,88
Estoy más de acuerdo que en desacuerdo 3 8,33
Estoy más en desacuerdo que de acuerdo 3 8,33
Parcialmente en desacuerdo 6 16,66
Muy en desacuerdo 14 38,88
Total 36 100

Fuente: autor.

Se nota en la Tabla 4 que la mayoría de los adultos mayores que participaron en la encuesta dijeron estar Totalmente en Desacuerdo (38,88%) que no encuentran mucha satisfacción al orar o orar solos, 16,66% Parcialmente en Desacuerdo, 13,88% Parcialmente de Acuerdo, otro 13,88 % Totalmente de acuerdo, un 8,33% de acuerdo más que en desacuerdo y otro 8,33% en desacuerdo más que de acuerdo.

También se sabe que xo2=7,59 y x2c=11,07; ya que, para verificar si existe una diferencia estadísticamente significativa, se aplicó la prueba no paramétrica de chi-cuadrado; resultó que tal diferencia no existe. También se debe tener en cuenta que n.g.l.=5 y α=0,05.

Baptista (2003) dice que los actos (ritos) y los dichos (mitos) son fundamentales en todas las religiones y son los elementos que corroboran la creación de símbolos de lo sagrado en todo ser humano. Así, considerando la práctica de la oración como un rito, Orlando et al. (2008) refieren que los ancianos suelen pedir en sus oraciones propósitos como la bendición familiar, la obtención de paz y amor y por su salud, además de agradecer los favores logrados.

Diniz (2003) dice que la religión es un atributo que moldea al individuo a través de una fe particular, lo que significa un encuentro personal con la entidad divina adorada; es decir, es una experiencia individual.

Araújo (1999) dice que la causa del bienestar de los ancianos en la práctica de una religión es porque se sienten ayudados a superar más fácilmente esta última etapa de la vida.

Así, según Margaça y Rodrigues (2019) y Panzini et al. (2007), la religión puede ser considerada una faceta favorable al bienestar y la resiliencia en la vejez, ya que influye en la forma en que el sujeto interpreta el mundo.

Tabla 5 – Realización y satisfacción con la vida

Felicidad F %
Concuerdo totalmente 26 72,22
Parcialmente de acuerdo 7 19,44
Estoy más de acuerdo que en desacuerdo 2 5,55
Muy en desacuerdo 1 2,77
Total 36 100

Fuente: autor.

Es posible observar en la Tabla 5 que el 72,22% de los encuestados eligió la variable Totalmente de acuerdo con respecto al cumplimiento y satisfacción con la vida. Otro 19,44% también Parcialmente de Acuerdo; y 5,55% más de acuerdo que en desacuerdo. Solo el 2,77% dijo estar Totalmente en Desacuerdo. Las otras variables, Parcialmente en desacuerdo y Más en desacuerdo que de acuerdo, fueron eliminadas porque no fueron mencionadas por ninguno de los sujetos.

También se destaca que xo2=15,54 y x2c=7,81; una vez, para verificar si existe diferencia estadísticamente significativa, se aplicó la prueba de chi-cuadrado; Resultó que hay tal diferencia. También se considera que n.g.l.=3 y α=0,05.

Estos resultados son congruentes con los de la Tabla 7, que muestra que el 80,55% está Totalmente de Acuerdo con la premisa que dice que están en plena realización cuando están en íntima comunión con Dios. Esta congruencia denota que la religiosidad es una faceta capaz de traer realización y satisfacción a los ancianos, lo que también está en la línea de lo que Araújo (1999), Margaça y Rodrigues (2019) y Panzini et al. (2007).

Reiners et al. (2020) dicen que el 15,53% de los adultos mayores están insatisfechos con la vida. Las características demográficas predominantes de los sujetos que reportan tal insatisfacción son ser mujer, analfabetismo, tener hasta cuatro años de escolaridad y tener un ingreso mensual inferior a dos salarios mínimos. Cabe mencionar que esta prevalencia se considera baja.

Estos datos son totalmente antagónicos a los de la Tabla 5, pero es fácil ver la razón de esta incompatibilidad: la demografía de las muestras es diferente, ya que los trabajadores mayores son en su mayoría hombres (88,90%). No se obtuvo información más detallada sobre los ingresos y el nivel educativo de los participantes, pero es razonable suponer que es suficiente para su satisfacción profesional y económica dada la prevalencia del 97,23% de respuestas que concuerdan con esta premisa. Considerando esto, los datos obtenidos por Reiners et al. (2020) corroboran los de la Tabla 5 y viceversa, ya que las muestras contrastan entre sí.

Freitas (2020) dice que la valoración de la vida es una cuestión que influye en el bienestar y aumenta en un tercio la emisión de acciones y sentimientos relacionados con: autoaceptación, relaciones sociales saludables, progreso personal, control del entorno y objetivo, a pesar de aumentar muy poca la satisfacción con la vida; diferente a la tranquilidad sobre el futuro, que influye en el bienestar y aún aumenta significativamente los factores emocionales asertivos y la satisfacción con la vida, mientras que las emociones contraproducentes disminuyen cuando existe esta serenidad y sentimientos. Cabe señalar que Trentini, Xavier y Fleck (2006) afirman que el grado de satisfacción es el concepto mediador de la calidad de vida en Psicología Social.

Oliveira et al. (2020) concluyen diciendo que los adultos mayores que viven en hogares uni o bigeneracionales muestran mayor satisfacción con la vida que los que viven en hogares trigeneracionales, lo que, a su vez, se asocia con el sexo femenino, la viudez y más hijos. El muestreo de individuos insatisfechos es compatible con el estudio de Reiners et al. (2020).

Tabla 6 – Sensación de que hay muchos conflictos e infelicidades en la vida

Pesimismo F %
Concuerdo totalmente 13 36,11
Parcialmente de acuerdo 11 30,55
Estoy más de acuerdo que en desacuerdo 3 8,33
Estoy más en desacuerdo que de acuerdo 1 2,77
Parcialmente en desacuerdo 3 8,33
Muy en desacuerdo 5 13,88
Total 36 100

Fuente: autor.

Se puede ver en la Tabla 6 que con relación al sentimiento de que hay muchos conflictos en la vida, el 36,11% de los ancianos Totalmente de Acuerdo, el 30,55% Parcialmente de Acuerdo y el 13,88% Totalmente en Desacuerdo. Hay dos grupos de 8,33% que están más de acuerdo que en desacuerdo y parcialmente en desacuerdo. Solo el 2,77% está más en desacuerdo que de acuerdo.

Se aplicó la prueba de chi-cuadrado para verificar si existe diferencia de significancia, resultando xo2=6,09 y x2c=11,07. También se observa que n.g.l.=5 y α=0,05.

Se observa que el 75% de los participantes voluntarios está de acuerdo en que existen muchos conflictos en la vida, esta información contrasta con la información sobre temas religiosos obtenida en los Tablas 4 y 7, ya que los ancianos en su mayoría se encuentran satisfechos y felices.

Estos resultados también son inconsistentes con los de la Tabla 5. Estos indican que el 72,22% de los ancianos voluntarios Totalmente De Acuerdo con la premisa de que están realizados y satisfechos con sus vidas.

Es válido citar las palabras de Panzini et al. (2007), quienes afirman que la religión puede desentrañar el propósito de la vida, posibilitar el bienestar y que la participación en actividades de esta naturaleza puede relacionarse con la felicidad.

Tal vez este contraste se deba a que los ancianos reconocen que hay momentos inherentes de confusión y dificultad en la larga vida, a pesar de sentirse realizados y satisfechos. Sin embargo, esta hipótesis no pudo ser investigada más a fondo, así como otras posibles razones de esta oposición.

Tabla 7 – Plena realización en la íntima comunión con Dios

Logro F %
Concuerdo totalmente 29 80,55
Parcialmente de acuerdo 4 11,11
Estoy más de acuerdo que en desacuerdo 2 5,55
Estoy más en desacuerdo que de acuerdo 1 2,77
Total 36 100

Fuente: autor.

Se puede observar en la Tabla 7 que el 80,55% de los sujetos Totalmente De Acuerdo con la afirmación de que tienen una realización plena cuando están en íntima comunión con Dios. Solo el 11,11% está Parcialmente de Acuerdo y el 5,55% está más de acuerdo que en desacuerdo. La opción menos mencionada fue Más en desacuerdo que de acuerdo, por el 2,77% de los encuestados. Las variables Parcialmente en Desacuerdo y Totalmente en Desacuerdo fueron eliminadas por no ser mencionadas.

Cabe destacar que xo2=0 y x2c=7,81; ya que se aplicó la prueba de chi-cuadrado para saber si existe diferencia estadísticamente significativa; se encontró que no hay diferencia estadísticamente significativa. También vale la pena señalar que n.g.l.=3 y α=0,05.

Estos resultados son similares a los de la Tabla 5, que muestra que el 72,22% de los voluntarios Totalmente de Acuerdo con la premisa de estar satisfecho y realizado con la vida.

Aunque con una curiosa diferencia porcentual entre las variables, se observa que los resultados de la Tabla 7 son compatibles con los de la Tabla 4, en la que el 63,87% de los participantes dice estar en algún grado de desacuerdo con la premisa de tener insatisfacción cuando reza a solas. Solo el 38,88% dice Totalmente en Desacuerdo (que es la opción que contrasta directamente con la alternativa Totalmente de Acuerdo, más en la Tabla 7) de tal premisa.

Esto podría deberse a la falta de comprensión de la pregunta (que fue elaborada en forma de oración negativa por el cuestionario WHOQOL, que, a su vez, es poco común en el lenguaje popular cotidiano) en el momento de la recolección de datos o por parte del la comunión con Dios se puede asociar con otras prácticas además de la oración.

Orlando et al. (2008) refieren que, independientemente del estilo de vida, los ancianos oran con diversos fines, como la obtención de la paz, la obtención del amor, la gratitud por un favor logrado y por la familia. Todas estas peticiones están ligadas al estado de ánimo del ser humano, aunque sea indirectamente (como el bienestar de un familiar), por lo que es dudoso despreciar la práctica de la oración como medio de comunión con Dios. Así, o bien algunos participantes realmente no entendieron la pregunta (posiblemente por las razones mencionadas anteriormente) o bien existe otra circunstancia no observada que llevó a los mayores a optar por una mayor diversidad de alternativas (quizás por la falta de profundidad que proporciona la recogida de datos instrumento utilizado), considerando que la pregunta de la Tabla 7 era menos ambigua por tratarse de una oración afirmativa.

CONCLUSIÓN

Respondiendo a la pregunta orientadora sobre la calidad de vida de los ancianos que trabajan, se percibió que los ancianos trabajadores tienen diferentes grados de satisfacción con los aspectos investigados que envuelven su vida, según la propia perspectiva expresada en el material utilizado. Sin embargo, presentan una mayor tendencia a estar satisfechos que insatisfechos en la mayoría de las facetas investigadas, ya que mostraron mayor aprecio con algunas de ellas (como la religiosidad).

Esta amalgama de satisfacción e insatisfacción plantea interrogantes particulares en cada faceta observada, que no pudieron ser investigadas ya que no se trabajó con un método de recolección de datos abierto o semidirigido que pudiera profundizar el análisis de cada área. Sin embargo, se abrieron puertas para que estas cuestiones problemáticas puedan apalancar nuevas investigaciones que continúen o incluso completen este trabajo (por ejemplo: La falta de información cotidiana y de acceso al ocio por parte de las personas mayores se debe a un proceso de segregación practicado por los familiar o resultante de las horas dedicadas al trabajo?).

Por lo tanto, se recomienda que se realicen más investigaciones para investigar más profundamente la calidad de algunas facetas de la vida de los ancianos (especialmente aquellas que eran ambiguas, indefinidas o fuera de las hipótesis), incluso revelando el grado de satisfacción de algunos aspectos nuevos. El material utilizado fue preciso para el trabajo de datos cuantitativos, pero inflexible para el análisis cualitativo, a fin de dejar cabos sueltos en la prospección de información tabulada correlacionada con la literatura consultada y entre sí. También se sugiere realizar una investigación similar con personas mayores que no trabajan para comparar los resultados entre quienes realizan dichas actividades y quienes ya están jubilados, ya que es posible que haya diferencias significativas en las respuestas en algunos áreas

Además, se estima que este aporte científico puede corroborar que existan interrogantes sobre la realidad vivida por muchos ancianos que trabajan e inversiones en la mejora de su calidad de vida, especialmente en los aspectos abordados en los que no hubo prevalencia de satisfacción.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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APÉNDICE – NOTA AL PIE

3. Formulario brasileño de consentimiento libre e informado.

4. Comité Brasileño de Ética en Investigación.

5. Certificado de Apresentação de Apreciação Ética – Certificado de Presentación de Apreciación Ética

[1] Maestría en Ciencias de la Educación por la Facultad de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universidad de Oporto (FPCEUP); Máster en Educación y Formación de Adultos por la FPCEUP; Psicóloga y Licenciada en Psicología por la Universidade São Judas Tadeu (USJT).

[2] Especialista en Psicología del Deporte y la Actividad Física por el Instituto Sedes Sapientiae. Psicóloga y Licenciada en Psicología por la Universidade São Judas Tadeu (USJT).

Enviado: Octubre de 2021.

Aprobado: Noviembre de 2021.

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