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El papel del trabajador social en el Home paciente oncológico

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CONTEÚDO

SILVA, Dulciléia Martins da [1], DENDASCK, Carla Viana [2], OLIVEIRA, Euzébio de [3]

SILVA, Dulciléia Martins da; et.al. El papel del trabajador social en el Home paciente oncológico. Revista Multidisciplinar Científica Centro del Conocimiento. Número 8. Año 02, Vol. 05. pp 39-51, noviembre de 2.017 mil. ISSN:2448-0959

RESUMEN

Objetivo: Analizar la intervención profesional de Servicios Sociales al paciente del área de Oncología, dados los problemas relacionados con la materia, es decir, las dificultades que encuentran los pacientes que sufren de cáncer en la adaptación a la hospitalización y el tratamiento de la enfermedad, teniendo en cuenta que cáncer todavía se considera una enfermedad estigmatizante. Métodos: Se realizó una revisión bibliográfica entre los años 2010-2015. Resultados: El cáncer es una enfermedad estigmatizante, lo que da lugar a un proceso de significación generado por la percepción de que la enfermedad permite la reformulación de las ideas preconcebidas y el desarrollo de nuevos conceptos acerca de tener una enfermedad incurable; cuidar del paciente con cáncer implica tener conocimiento sobre la enfermedad y aprender a lidiar con los sentimientos de estos pacientes y sus propias emociones antes de la enfermedad y sus familias; la intervención de Trabajo Social tiene como objetivo proporcionar la recepción, atención y apoyo social y por lo tanto se identifican problemas que podrían comprometer el tratamiento de la enfermedad, así como afectar la vida de los pacientes y sus familias. Conclusiones: La atención de los Servicios Sociales permite mejorar la calidad de vida de los pacientes de cáncer, como la atención al paciente de una enfermedad que causa cambios significativos en el comportamiento de los individuos genera necesidades que deben cumplirse y por lo tanto el trabajador social desempeña una intervención clave en colaboración para mejorar la calidad de vida de la persona afectada por la enfermedad de la comprensión de la experiencia de la persona con cáncer y la atención adecuada y el apoyo a los individuos y sus familias.

Palabras clave: paciente oncológico, trabajador social, Hogar.

INTRODUCCIÓN

El tema de la salud en la sociedad brasileña ha sufrido un proceso de cambio en su dimensión política y social, desde la introducción de un conjunto de medidas y procedimientos que contribuyó a modificar la relación de la autoridad del hospital con el paciente. Por lo tanto, la atención a la persona sometida a tratamiento y / o ingresos hospitalarios o ambulatorios han requerido atención profesional necesaria para el bien de la calidad de vida del paciente (INCA, 2016).

Entre los profesionales incluidos en este proceso de cambio en la dimensión social y política es la trabajadora social que ofrece la complementariedad de la atención al paciente en el área de la oncología (INCA, 2016). Y en este contexto el papel del trabajo social se centra en la atención a los usuarios en sus necesidades psicológicas y emocionales en situaciones de enfermedad, guiada por el compromiso de promover la dignidad de la persona humana, incluyendo la persona enferma, así como su enfermedad, para tratar -la de ser completo que pertenece a una familia y una comunidad, en una perspectiva de acogida del paciente y su familia (Brentani, 2013).

Enfermo de cáncer, el paciente con cáncer tiene una amplia gama de necesidades afectadas, especialmente la naturaleza emocional y los aspectos emocionales de la enfermedad, y en caso de que se dará la bienvenida apropiada y ayudarle de la mejor manera posible, guiar las referencias necesarias así como brindarle apoyo, tanto en lo físico y lo psicológico, ya que la salud es un equilibrio de la interacción entre cuerpo y mente, que interfiere significativamente en respuesta al tratamiento del cáncer (BERLINGUER, 2008).

Cáncer, después de las enfermedades cardiovasculares, es actualmente la segunda causa principal de muerte en el mundo occidental, especialmente en los países desarrollados. Las fuertes inversiones en investigación y el volumen de trabajos publicados en confirmar la oncología, en los últimos años, la importancia atribuida a la enfermedad. En tal escenario, la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2014) establece que once millones de personas son diagnosticadas con cáncer cada año y la enfermedad es de 12,5% de las muertes en todo el mundo. Según la OMS, más de 16 millones de casos serán revisados ​​en 2020.

El Instituto Nacional del Cáncer (INCA), Ministerio de Salud, describe que, mediante el análisis de las tasas de mortalidad en Brasil, el cáncer siempre se incluye entre las principales causas de muerte (Inca, 2016).

Por lo tanto, cada vez más, se experimenta, el aumento significativo de los tumores malignos. En la situación de salud en Brasil, esta realidad se ha ampliado la discusión sobre el control de estas enfermedades, incluida como una de las prioridades de salud. Aunque todavía hay zonas grises en la comprensión de la etiología del cáncer, ya tiene los conocimientos suficientes para apoyar las acciones de control que pueden reducir la incidencia y la mortalidad (INCA, 2016).

Por lo tanto, justifica la elección del tema a ser el cáncer una enfermedad que a menudo la primera actitud de que el paciente reciba la noticia es la negación, la segunda vez es la ansiedad, el vacío, el abandono y el miedo a la muerte antes lo que el paciente necesita apoyo de todo el equipo de salud, en la que incluye al trabajador social y, sobre todo, el apoyo familiar, esto es también muy afectado por la noticia de la enfermedad.

Teniendo en cuenta lo anterior, el objetivo de este estudio fue analizar la intervención del trabajo social profesional al paciente del área de oncología, debido a los problemas relacionados con la materia, es decir, las dificultades que encuentran los pacientes que sufren de cáncer en la adaptación a la hospitalización y tratamiento la enfermedad, teniendo en cuenta que el cáncer incluso la enfermedad estigmatizante.

METODOLOGÍA

Para lograr el objetivo se desarrolló el procedimiento metodológico de la literatura que, según Richardson (2010), es importante ser un método que implica la selección, la lectura y análisis de textos relevantes para el estudio y se basa en los fundamentos que determinan los pasos y el camino a seguir en la búsqueda, y requiere una reflexión constante y variables de control, comprobando-información con respecto a los conocimientos ya adquiridos. Según el autor, en la realización de la literatura, es importante que el investigador hacer un estudio de los temas y tipos de enfoques han funcionado para otros teóricos, la asimilación de los conceptos y la exploración de los aspectos ya publicados.

Por lo tanto, se realizó una revisión bibliográfica y de la investigación, se utilizaron libros, artículos científicos que se encuentran en sitios de búsqueda publicados entre los años 2010 a 2016, como lilas y Scielo, utilizando como términos descriptores : cáncer, trabajadora social y cuidado.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

El cáncer como una enfermedad multifactorial

Según Borges et al. (2006), el cáncer es el nombre genérico para un conjunto de más de 200 enfermedades diferentes, con multiplicidad de causas, tratamiento y pronóstico. Varios cambios pueden ocurrir en la misma célula, haciendo que proliferan rápidamente y se convierten en una masa tumoral. Por lo tanto, el cáncer no es más que la multiplicación incontrolada de las células defectuosas o atípicos, que escapan al control del sistema inmunológico, por alguna razón desconocida hasta la fecha.

Neiva (2014) menciona que el cáncer es una enfermedad que es cada vez más cerca de la realidad brasileña y establece que el Instituto Nacional del Cáncer (INCA) espectáculos que se espera que 576 000 nuevos casos de cáncer en Brasil para los próximos dos años, es sólo 8.603 casos en el estado de Pará.

Para Berlinguer (2008), muchas de las causas del cáncer están relacionados con el estilo de vida de una persona, ya que el cáncer es una enfermedad que a menudo se desarrolla sin dar señales claras de su existencia más allá de lo que mucha gente piensa que si ella no hay síntomas, no están enfermos o no enfermos y, en consecuencia, la mayoría no entiende el concepto de que el cáncer en general, puede llevar varios años en desarrollarse.

Según Berlinguer (2008), se pueden encontrar en el entorno físico, ser heredada o representar a los hábitos o costumbres propias de un entorno social y cultural particular. La aparición de un cáncer en una persona no depende de un solo factor de riesgo en la mayoría de las veces. Las investigaciones realizadas por los científicos han logrado demostrar que una serie de factores que actúan sobre cierta persona para la enfermedad oncológica puede aparecer (BERLINGUER, 2008).

El cáncer como enfermedad estigmatizante

Almeida et al. (2010) afirman que el cáncer es una enfermedad estigmatizante, lo que da lugar a un proceso de significación generado por la percepción de que la enfermedad permite la reformulación de las ideas preconcebidas y el desarrollo de nuevos conceptos tienen una enfermedad incurable.

Según los autores, la interpretación de la experiencia de vivir con la enfermedad del cáncer y su tratamiento genera sentimientos y actitudes que reflejan un grado de incertidumbre de la divulgación de diagnóstico y sus concepciones sobre la enfermedad, sus posibilidades de recurrencia y la causalidad, lo que representa "una visión espantosa y terrible y que despierta el miedo", porque el ocultamiento de los signos y síntomas físicos dificulta el diagnóstico precoz, que se percibe como el lado oscuro de la enfermedad y la posibilidad de que se repita, como lo es impredecible (Almeida et al., 2010, p. 64).

El dolor incrustado en la experiencia de cada uno también se da a conocer como algo profundamente insertos sus vidas, ya que muestra la posibilidad de recurrencia que se incorpora como parte del proceso de la enfermedad (Almeida et al., 2010, p. 65).

En este sentido, los afectados por el cáncer tratan de identificar los sentimientos y no a fin de tratar de comprender su propia responsabilidad en el proceso de enfermar, e ir a vivir con una nueva concepción de sí mismos, que no siempre es fácilmente aceptada y por lo tanto tienden a comportarse como personas con un estigma particular, tienden a experimentar experiencias de aprendizaje similares relacionadas con su condición y se someten a cambios similares en el diseño del auto, que no sólo se ocupa, sino también pone en peligro el efecto con una secuencia similar de ajustes personales en el que para hacer frente a la enfermedad adquieren un sentido de vivir con sentimientos negativos a través de culpa y autorreproche, al darse cuenta de los cambios corporales (Figueiredo, 2009).

Para el autor, vivió sobre la situación, muchas personas comienzan a reflexionar acerca de las medidas adoptadas con respecto a su salud y darse cuenta de la negligencia que tenían con sus propios cuerpos. Los que están en una etapa avanzada de la vida se someten a una reorganización radical de su visión pasado, la celebración de Figueiredo (2009, p. 68) que el paciente de cáncer "trata de reflexionar sobre todos los errores del pasado."

Según Laplantine (2008), el cáncer, simbólicamente representado en la imaginación popular por las creencias tradicionales sobre la naturaleza moral de la salud, la enfermedad y el sufrimiento humano une a las personas afectadas dificultades para elaborar una imagen satisfactoria de la enfermedad, ya que se percibe por todos como el mal en sí; así como la enfermedad se asocia constantemente como pérdida de fuerza física o la dignidad humana, un hecho que se refleja en la arrogancia de la desigualdad social sano y acentuando, lo que acentúa la vergüenza que sufren de una enfermedad impregnada de prejuicios.

La vergüenza de tener una enfermedad estigmatizante lleva a algunos pacientes a mantenerse alejado de las personas en su vida social. Esta actitud parece el resultado de un proceso interpretativo, basado en sus conceptos y los otros acerca de la enfermedad, que se ocultan deliberadamente información acerca de su verdadera identidad social, ya sea recibir o aceptar un tratamiento basado en falsas suposiciones acerca de usted. La manipulación de la información oculta que desacredita el mismo, es decir, el encubrimiento de la enfermedad es evidente en la lucha contra la difícil situación de las personas enfermas (Gualda, 2008, p. 98).

Para Simonetti (2008), que recibe el diagnóstico de una enfermedad grave como el cáncer tiene las siguientes fases:

– Etapa 1 – Reacción: la enfermedad es un evento donde todo lo demás pierde importancia o pasar a girar en torno a él, lo que resulta en la negación, la ira, la depresión y afrontamiento (sin orden fijo);

– Etapa 2 – Negación: la primera reacción de la enfermedad a diferentes falta de variación de forma y que ocurre debido a la falta de las condiciones psicológicas de la persona enferma;

– Fase 3 – Levantamiento: la reacción se dirige contra la enfermedad, el médico, las enfermeras, la familia como para el paciente la situación de la enfermedad no es justo, que se caracteriza por la frustración, ira y depresión a causa de las limitaciones impuestas por enfermedad. Tiene estrecha relación con la reacción en agitación (llorando, gritando y agresión), debido a la injusticia de la enfermedad que se ve como un castigo. Sin embargo, se caracteriza también como un estado de estrés, que es un estado de preparación para la lucha.

– Fase 4 – Depresión: la administración pasiva de la enfermedad, en señal de abandono, desesperanza y tristeza en la curación, donde el silencio es más común. Se puede llegar al nivel patológico en vista de la melancolía y la sensación de dolor y la impotencia, sobre todo frente a una enfermedad grave.

– Fase 5 – Apoyo emocional: Es una reacción a otras posiciones, una mezcla de lucha y dolor, una polaridad y una estrategia humana para hacer frente a los cambios, debido a la enfermedad y la búsqueda de soluciones de tipo realista, el poder y la impotencia de mezcla sobre la enfermedad y por lo tanto no negar la enfermedad. Es una fluidez emocional posición compartida con la familia.

Para Almeida et al. (2010), sin embargo, los prejuicios identificado por las personas con enfermedades oncológicas también explica la posibilidad de recurrencia de la enfermedad, cuando traen en su discurso de la falta de credibilidad en la curación. La interpretación de esta posibilidad se basa en la construcción social de la enfermedad, la realidad vivida, es decir, el cáncer sigue siendo una enfermedad incurable, fundamentalmente; por lo que su futuro es ahora incierto.

Por lo tanto, se puede decir que la vida con una enfermedad estigmatizante, vivir con sentimientos negativos y medios de cara perjuicio venir a través constantemente con incertidumbres y posibilidades de recurrencia de la enfermedad, momento en el cual resulta que la importancia no sólo de los profesionales de la salud, pero también la familia del paciente, que significan la comprensión de cómo la gente percibe el significado de cáncer y maneras de hacer frente, con el fin de ayudarles a explorar sus sentimientos, expectativas y estrategias de ajuste y apoyo continuo, con el fin de equilibrar las complejas conexiones entre la enfermedad, sentimientos de incertidumbre de la experiencia de la enfermedad (Simonetti, 2008).

Se observa que el tratamiento del cáncer ha terminado y con gran desgaste emocional y físico y requiere persistencia y esperar que el paciente y su familia. Toda enfermedad es una situación traumática y el cáncer no es diferente. Es una enfermedad que trae consigo el estigma de la muerte y la relación personal-paciente se presenta con diferentes características de las situaciones menos graves. Por lo tanto, un equipo que tiene la compasión y la experiencia para hacer frente a las diversas etapas de las enfermedades oncológicas es crítica (Almeida et al., 2010).

impacto psicosocial del paciente con cáncer y la importancia del profesional de la salud

Para Simonetti (2008) tales fases ocurren en vista de cáncer que se está caracterizada como una enfermedad asociada con el dolor, sufrimiento y muerte, desesperanza, el miedo, la ansiedad y la pérdida de control. El dolor es una experiencia sensorial y emocional desagradable asociada a una lesión tisular real cuando se asocia con el cáncer. La exacerbación de la percepción del dolor es una de las complicaciones más temidas por los que sufren o han sufrido con esta enfermedad. El doloroso sufrimiento puede desencadenar cambios emocionales, culturales y psicológicos.

El autor también menciona que los elementos sensoriales, afectivos, culturales y emocionales constituyen el fenómeno doloroso, que implica no sólo la colocación de la información sensible a través de las vías nerviosas a su transformación en el sistema nervioso central. Actualmente, existe una interacción entre las diferentes cualidades sensoriales y dolorosa y entre ésta y los sistemas responsables de los aspectos cognitivos y afectivos del individuo.

En tal escenario, Rodrigues (2009) señala que el cuidado del paciente con cáncer implica tener conocimiento sobre la enfermedad y aprender a lidiar con los sentimientos de estos pacientes y sus propias emociones antes de la enfermedad.

Para el autor, el proceso de atención suaviza y alivia el dolor. Aspectos tales como la comunicación entre la familia, el paciente y sobre todo el equipo de salud (que a menudo se sienten impotentes y terminan alejándose de evitar tener que responder a las preguntas de la familia o el paciente, ya que es muy difícil para informar de la gravedad del caso y decir que está a la espera de morir) son muy importantes. Por tanto, es esencial para mantener el control de los síntomas, como el dolor, las cuestiones de bioética, especialmente la autonomía, la veracidad, la bondad y la aceptación.

Además de los problemas causados ​​por la enfermedad en sí, el paciente está siendo expuesto a la hospitalización, que se convierte en una nueva situación de ser un espacio desconocido, es importante que la ubicación y el tratamiento son dignos, humanos y acogedor, por lo que es posible reducir la ansiedad y los temores de los pacientes y sus familias.

La familia de un paciente con cáncer requiere atención debido a enfermedades crónicas y patologías, junto con el tiempo que está expuesto a esta situación de sufrimiento extremo (KOVÁCS, 2008). Cuanto más avanzado de la enfermedad, el nivel del paciente mayor de dependencia de la familia, por lo que es necesario identificar el cuidado, teniendo en cuenta las dificultades que puede enfrentar la familia en este proceso; el apoyo a las situaciones de estrés físico y emocional que el problema impone el momento de enfrentar las muchas situaciones extremas que se presentan en este cuidado diario de los pacientes en cuidados paliativos.

El papel del trabajador social en la sede de los pacientes con cáncer

trabajo social, según Martinelli (2012), es una profesión eminentemente intervencionista de la naturaleza que opera en el campo de las relaciones humanas y sociales. Es una forma de especialización de trabajo colectivo, construye socialmente. Participa en el proceso de trabajo en general y por lo tanto tiene una dimensión socio-histórico y político a la misma constitutiva y constituyente.

Según el autor, el trabajador social es un profesional que, preferentemente, se llama a poner en práctica políticas de asistencia social dentro de las organizaciones gubernamentales y no gubernamentales públicas, organizaciones privadas, que operan desde dos perspectivas: la prestación de servicios educativos y actividades .

En el cuidado de la salud, el trabajo social se extiende a través del nuevo concepto de salud desarrollado en 1948 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), se centra en los aspectos biopsicosociales de los cuales promueven la trabajadora social de una tarea educativa con la intervención reguladora en el camino de la vida del "cliente" con respecto a los hábitos de higiene y salud, actuando así en los programas prioritarios establecidos por las normas de política sanitaria (BRAVO; Matos, 2011).

Los autores señalan que la formación profesional influye en la calidad de los servicios, la práctica de la calidad del trabajo social, por lo que siempre deben ser actualizados y comprometidos con su hasta profesionales, incrustado en cursos, conferencias, talleres en la búsqueda de nuevos conocimientos para servir mejor usuarios. Por lo tanto, está claro que el nuevo perfil de la trabajadora social se adhiere a las exigencias de una formación teórica y metodológica, ético-política y técnico-operativa.

El trabajador social, se inserta en el campo de la salud, tiene que contribuir a la objetivación de los derechos sociales y la construcción de nuevos sujetos colectivos para hacer realidad sus derechos. Por lo tanto, se ve que el acto profesional del trabajador social que trabaja en la asistencia sanitaria no sólo se limita a las exigencias con respecto a la salud del usuario, pero en términos de problemas sociales, especialmente con respecto usuario del host del paciente.

Intervención de Trabajo Social tiene como objetivo proporcionar la recepción, atención y apoyo social, por ejemplo, a los pacientes hospitalizados y sus familiares y / o cuidadores, dentro de una perspectiva crítica, a través de la clínica despliegue de la cuestión social puesto a Servicios Sociales durante la hospitalización.

El trabajador social está preparado para agregar la relación con el paciente, los elementos que permiten hacer frente a su condición de enfermo, su relación con la continuidad de las[…] condiciones de atención y otras llamadas de la familia "social" vital para el SUS y que para sobrevivir que son de su dominio profesional (BERTANI, 2013, p. 43).

De acuerdo con Martinelli (2012), el trabajador social ayuda mucho, por ejemplo, el paciente de cáncer de los pacientes y sus familias, entre los siguientes:

– Cliente / cuidado personal a los pacientes;

– Servicio / anfitrión de los compañeros / familia;

– Intervención en la admisión (admisión social);

– Procedimiento de enlace con el equipo de atención médica;

– intervención interprofesional (articulaciones internas);

– Inter-institucional;

– Enrutamiento de los servicios de red – interna y externa;

– Cliente y visitas a domicilio;

– Orientación sobre tratamiento fuera de Dirección (PDT).

El autor se refiere también a la recepción y orientación debido a la muerte; orientación relativa a la escolta; orientación sobre el cuidado y la identificación de los beneficios netos de la familia debido a que el campo de Servicio Social de la acción implica el contacto directo con el paciente y su familia, a partir de las investigaciones de las situaciones culturales, paciente ambiental, social, personal, psicológico y económico. De este modo, se identifican los problemas que podrían comprometer el tratamiento de la enfermedad, así como afectar la vida de los pacientes y sus familias.

Profesional de Trabajo Social, de acuerdo Gualda (2008), con el objetivo de minimizar los impactos psicológicos y emocionales que involucran al paciente con cáncer, pueden establecer las siguientes acciones:

a) Orientación e información sobre el hospital y sus recursos;
b) Orientación y derivación a los servicios y los fondos de la seguridad social;
c) Realización de contacto con el paciente y su familia;
d) Interpretación de los factores sociales, políticas y económicas que impregnan la realidad de los pacientes y sus familias;
e) la orientación general del tratamiento sobre los aspectos biopsicosociales;
f) trabajar plena realización, multidisciplinar, con los miembros del equipo de salud.

El papel del trabajador social en el seguimiento de los pacientes en oncología se produce al levantar el perfil biopsicosocial del paciente y directrices sobre el tratamiento de enfermedades y la promoción de actividades educativas dirigidas a "desencadenar un proceso reflexivo en los pacientes y sus familias, para que puedan participar en el proceso de tratamiento y / o la cura "(GUALDA, 2008, p. 7).

Del mismo modo, el apoyo proporcionado por los Servicios Sociales ofrece apoyo psicosocial a partir de información que ayuda a desmitificar la enfermedad (cáncer); contribuciones para que el paciente sea capaz de hacer frente a la enfermedad, así como las acciones sociales en el tratamiento y rehabilitación de pacientes con cáncer.

Gualda (2008) confirma que la necesidad de intervención social para el paciente busca la humanización de los procedimientos para el paciente individual reelabore su estado emocional y hacer frente a la enfermedad sea menos agresivo posible. En este sentido, la trabajadora social, como un profesional de la salud, tiene facultades para intervenir con los fenómenos socio-culturales (emocional y conductual) que contribuyen a la mejora de la calidad de vida de pacientes con cáncer. Por lo tanto, todos los profesionales implicados en la atención sanitaria deben estar preocupados por el ser humano, así como tienen que desarrollar formas de ofrecer la oportunidad de una vida más digna, más integral y menos solo en el momento de la enfermedad.

Es muy importante que los profesionales que trabajan en el sector de la salud (médicos, enfermeras y trabajadores sociales) son conscientes de que el hombre es mucho más que una entidad biológica, ya que tiene un mundo interior que no puede ser ignorada, y la relación entre la mente, el cuerpo y los sentimientos, dinámico e interdependiente y pueden influir y afectar el uno al otro. Además de la conciencia, lo que sería el punto de partida, hay una necesidad de profesionales para reflexionar y cambiar su forma de pensar acerca paciente de cáncer, la valoración de sus experiencias e inquietudes acerca de la enfermedad y su contexto socio-culturales, con el fin de proporcionar asistencia el objetivo de mejorar su calidad de vida.

CONCLUSIÓN

Esta investigación se dirigió a la práctica profesional del trabajador social en el área de la salud, específicamente la intervención profesional de Servicios Sociales para el paciente del área de oncología y el análisis presenta la actuación de este profesional es guiado en los intereses de los usuarios, buscando sobre todo la garantía los derechos sociales, de manera que estos profesionales deben tener un amplio conocimiento con el fin de garantizar el acceso a los servicios de red (consultas, cirugías, tratamiento ambulatorio, entre otros servicios) a la población de usuarios.

Por todo lo anterior, se concluye que el trabajador social profesional debe tener las habilidades y capacidades necesarias para actuar con el paciente de oncología, considerando también trabajar junto a un equipo multidisciplinario en la elaboración de planes para el cuidado y la atención al paciente en el nivel individual o familiar.

Por lo tanto, la atención de los Servicios Sociales permite mejorar la calidad de vida de los pacientes de cáncer, como la atención al paciente de una enfermedad que causa cambios significativos en el comportamiento de los individuos genera necesidades que deben cumplirse y por lo tanto el trabajador social desempeña una intervención clave en colaboración para mejorar la calidad de vida de la persona afectada por la enfermedad de la comprensión de la experiencia de la persona con cáncer y la atención adecuada y el apoyo a los individuos y sus familias.

Referencias

ALMEIDA, Ana María; MAMEDE, Marli Villela; PANOBIANCO, Marislei Sanches; PRADO, María Antonieta Spinoso; Clapis, María José. La construcción del significado de la recurrencia de la enfermedad: la experiencia de las mujeres con cáncer de mama. Ribeirão Preto de Enfermería, Universidad de Sao Paulo, en 2010.

enfermedad G. BERLINGUER. Sao Paulo (SP): Hucitec, 2008, 151 p ..

Borges, D. A. V. S. et al. Percepción de la muerte de los pacientes de cáncer a lo largo del desarrollo. Estudios de psicología, Maringá, v. 11, no. 2, mayo / agosto de 2006.

BRAVO, Maria Inês Souza; Matos, Maurilio Castro de Matos. Ético-político del proyecto de trabajo social y su relación con la reforma de la salud: elementos para el debate. Sao Paulo: Cortez, 2011.

Brentani, Marcelo M.; CONEJO, Fernando R. G.; KOWALSKI. Bases de la oncología. Sao Paulo: Librería Lemar; Editorial Marina y TECMED Editorial, 2013.

Figueiredo, A. M. E. enfermedades oncológicas. Río de Janeiro: Revinter de 2009.

GUALDA, Judith. La comprensión de la enfermedad y el paciente. Porto Alegre: Artes Médicas, 2008.

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Laplantine F. enfermedad antropología. Sao Paulo (SP): Martins Fontes, 2008.

Martinelli, María Lucía. Servicios Sociales: identidad y la alienación. Sao Paulo: Cortez, 2012.

Neiva, Cristina Barros. Cáncer y cambio de hábito. Belém: Ofir Loyola, 2014.

RICHARDSON, RJ bibliográfica de investigación: métodos y técnicas. Santos: Atlas, 2010.

RODRIGUES, I. G. Los cuidados paliativos: análisis de concepto. Ribeirao Preto: Universidad de Sao Paulo, Ribeirao Preto Colegio de Enfermería de 2009.

Simonetti, Alfredo. Manual de Psicología de la Salud: el mapa de la enfermedad. Sao Paulo: Cámara de psicólogo, 2008.

[1] Asistente social. Especialista Multidisciplinar de Oncología de la Universidad de Jales – Unijales

[2] Doctor en Psicanálise- Investigador en el Centro de Investigación y Estudios Avançados- CEPA

[3] El biólogo. Doctor en Medicina / Enfermedades Tropicales. Profesor e Investigador de la Universidad Federal de Pará – UFPA. Investigador en el Laboratorio de Toxicología humana y del medio ambiente y el Laboratorio de Estrés Oxidativo de Tropical Centro de Medicina de la UFPA (NMT-UFPA)

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