Evaluación farmacéutica de la prescripción de nutrición parenteral

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ARTÍCULO ORIGINAL

SILVA, Alex Sander Lopes da [1], COMARELLA, Larissa [2]

SILVA, Alex Sander Lopes da. COMARELLA, Larissa. Evaluación farmacéutica de la prescripción de nutrición parenteral. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento. Año. 06, Ed. 09, Vol. 01, págs. 26-40. Septiembre 2021. ISSN: 2448-0959, Enlace de acceso: https://www.nucleodoconhecimento.com.br/salud/nutricion-parenteral

RESUMEN

La terapia de nutrición parenteral (TNP) es el método de ingesta nutricional utilizado para pacientes clínicamente estables, incapaces de usar el tracto gastrointestinal. Se acompaña de un Equipo multiprofesional de Terapia Nutricional (EMTN), que debe estar compuesto por al menos un médico, un nutricionista, un farmacéutico y una enfermera. Entre las diversas responsabilidades del profesional farmacéutico emtn se encuentra la evaluación farmacéutica de la prescripción de nutrición parenteral (NP) en cuanto a su adecuación, concentración, compatibilidad físico-química y dosis de administración. Sin embargo, ¿qué criterios, protocolos clínicos y estándares para la concentración de componentes de NP, interacciones físico-químicas e incompatibilidades deben formar parte de la lista de conocimientos técnicos del farmacéutico para la producción de un NP seguro? Con el fin de ayudar en este desafío, el presente estudio tuvo como objetivo informar las etapas de evaluación farmacéutica de la prescripción de NP, sus principales parámetros y puntos críticos, a través de una revisión de la literatura, basada en revistas, libros y acceso a bases de datos de publicaciones académicas existentes en Internet. La evaluación de la osmolaridad, tipo de acceso, macronutrientes, electrolitos, vitaminas, oligoelementos, interacción calcio versus fósforo, interacción calcio versus magnesio y número crítico de agregación (CAN) fueron los desafíos que requieren especial atención al realizar la evaluación farmacéutica de la prescripción de NP.

Palabras clave: nutrición parenteral, evaluación, prescripción, farmacéutica.

1. INTRODUCCIÓN

Entre las numerosas actividades de la atención farmacéutica se encuentra el análisis de la prescripción médica, una actividad indispensable para el farmacéutico y el buen desempeño en el cuidado de la salud de los pacientes. Este es un análisis detallado de la prescripción, observando los parámetros de indicación terapéutica, dosis de artículos prescritos, interacciones medicamentosas, interacciones alimentos/medicamentos, vía de administración, y cuando se escanea la fórmula, análisis de parámetros farmacotécnicos, físico-químicos y de compatibilidad y estabilidad (BRASIL, 1973; BRASIL, 1998).

El análisis de la prescripción mantiene su importancia y toma sus propios matices en la terapia de nutrición parenteral (TNP), en la que la atención farmacéutica se expresa a través de los pasos pertinentes a la evaluación farmacéutica, manipulación, control de calidad, conservación y transporte (BRASIL, 1998).

El Ministerio de Salud define la Nutrición Parenteral (NP), mediante la Ordenanza 272/1998, como una solución o emulsión, compuesta básicamente de hidratos de carbono, aminoácidos, lípidos, vitaminas y minerales, estériles y pirogénicos, envasados en un recipiente de vidrio o plástico, destinados a la administración intravenosa en pacientes desnutridos o no, en hospitales, pacientes ambulatorios o domésticos, con el objetivo de la síntesis o el mantenimiento de los tejidos, órganos o sistemas (BRASIL, 1998).

En este contexto, la evaluación farmacéutica de la nutrición parenteral es el análisis de la prescripción/formulación, en cuanto a su concentración, compatibilidad físico-química de sus componentes y dosis. Es una actividad exclusiva del profesional farmacéutico, de suma importancia para el TNP y para el buen avance de la atención ofrecida por el Equipo Multidisciplinario a pacientes sometidos a Terapia Nutricional Parenteral (TNP) (BRASIL, 1998).

La evaluación farmacéutica de la nutrición parenteral es una etapa muy importante del TNP, ya que se puede verificar y corregir cualquier irregularidad en la prescripción, evitando la manipulación de NP inadecuada. El profesional farmacéutico debe ser consciente de los parámetros a analizar y, principalmente, de las potenciales incompatibilidades físico-químicas que imposibilitan la producción de un NP seguro.

Sin embargo, ¿qué criterios, protocolos clínicos y estándares para la concentración de componentes de NP, interacciones físico-químicas e incompatibilidades deben formar parte de la lista de conocimientos técnicos del farmacéutico para la producción de un NP seguro? Con el fin de ayudar en este desafío, el presente estudio tuvo como objetivo informar las etapas de evaluación farmacéutica de la prescripción de NP, sus principales parámetros y puntos críticos.

2. DESARROLLO

2.1 METODOLOGÍA

El presente trabajo se construyó a partir de una revisión integral de la literatura, a través de libros especializados, sitios con bases de datos de producción académica y científica, como Scielo, además de una amplia consulta de toda la legislación pertinente al tema, como Ordenanzas del Ministerio de Salud, Leyes Federales y recomendaciones de ANVISA y el Consejo Federal de Farmacia (CFF).

2.2 RESULTADOS Y DISCUSIÓN

2.2.1 EL DESEMPEÑO DEL FARMACÉUTICO EN EL EQUIPO MULTIDISCIPLINAR DEL TNP

TNP es el conjunto de procedimientos terapéuticos para mantener o recuperar el estado nutricional de los pacientes a través de NP y solo puede ocurrir a través del seguimiento de un Equipo de Terapia Nutricional Multiprofesional (EMTN), compuesto por al menos un profesional médico, un farmacéutico, una enfermera y un nutricionista, calificado y con capacitación específica para la práctica de la Terapia Nutricional (BRASIL, 1998).

La importancia de la EMTN está globalmente aceptada y existen recomendaciones, tanto técnicas como legales, de que la Terapia Nutricional, especialmente la TNP, no debe ocurrir sin el seguimiento constante de todos los profesionales involucrados en ella. La estandarización de los protocolos clínicos por EMTN, en las unidades que brindan TNP y el seguimiento constante de los pacientes por EMTN son fundamentales para el éxito de la terapia, especialmente en lo que respecta a su seguridad y deben existir protocolos específicos para pacientes neonatales, pediátricos, adultos y pacientes. en situaciones específicas, como hepatopatías y nefropatías, considerando las peculiaridades de los organismos en las diferentes etapas de la vida y las complicaciones clínicas que pueden presentarse (LEITE et al., 2005; GULIN; LOPEZ GARCIA, 2010; GUIMARÃES, 2011; BERMUDEZ; SANABRIA; VEIGA, 2013; PINTO; CASTRO; REIS, 2015; SCHOENENBERGER; RODRIGUEZ, 2015).

Las atribuciones del profesional farmacéutico en EMTN incluyen, desde la selección, adquisición, almacenamiento y distribución de todos los productos necesarios para la preparación de NP, hasta la supervisión en las rutinas operativas de preparación (BRASIL, 1998).

Para ello, también forma parte de sus responsabilidades, la cualificación de proveedores; el seguimiento de los certificados e informes de análisis de los fabricantes; la evaluación de la formulación de la prescripción médica; el uso de técnicas preestablecidas de preparación de NP que garanticen la compatibilidad físico-química, la esterilidad, la pirogenicidad y la ausencia de partículas; la determinación de la vida útil de cada NP estandarizado, sobre la base de estrictos criterios de control de calidad; el muestreo correcto para el análisis microbiológico; el etiquetado correcto del producto acabado; el análisis de las reacciones adversas y de las interacciones fármaco-nutriente y nutriente-nutriente, a partir del perfil farmacoterapéutico registrado; la capacitación, la educación continua y la supervisión atenta de los empleados en el sector de manipulación / farmacia, además del mantenimiento de registros legales obligatorios, como la fecha y hora de preparación del NP, el nombre completo del paciente, la identificación (nombre y registro) del médico y el manejador (BRASIL, 1998).

2.2.2 VISIÓN GENERAL DEL ANÁLISIS DE PRESCRIPCIÓN NUTRICIONAL PARENTERAL

La Evaluación Farmacéutica de la prescripción de NP es una actividad obligatoria, según la legislación brasileña y especificada en la Ordenanza 272/1998 del Ministerio de Salud:

La evaluación farmacéutica de la prescripción de NP respecto a su adecuación, concentración y compatibilidad físico-química de sus componentes y dosis de administración, debe ser realizada por el farmacéutico antes del inicio de la manipulación. Cualquier cambio en la prescripción, que sea necesario, dependiendo de la evaluación farmacéutica, debe ser discutido con el médico del equipo responsable de su alteración formal (BRASIL, 1998).

En este contexto, corresponde al profesional farmacéutico evaluar la prescripción artículo por ítem, además de la estabilidad físico-química de la mezcla resultante, discutir con el profesional médico los ajustes apropiados y, en su caso, a partir del acuerdo resultante, solicitar una nueva prescripción con los cambios realizados (BRASIL, 1998).

Es muy importante que este paso se realice con total cuidado e interacción entre el NM. Es un conocimiento empírico y también demostrado por estudios (GUIMARÃES, 2011) que hay no conformidades en la gran mayoría de las prescripciones de NP y es en la Evaluación de Prescripción Farmacéutica que estas no conformidades pueden ser observadas y corregidas antes de la manipulación de NP.

El primer paso en la prescripción de NP es la evaluación del estado nutricional del paciente y sus funciones clínicas vitales, ya que np solo debe iniciarse en pacientes con funciones vitales estables y con pronóstico mínimo de tratamiento para tres días para pacientes desnutridos y cinco días para pacientes eutróficos, tracto gastrointestinal para justificar el riesgo/beneficio del tratamiento (FERRERIA, 2007). Además, es importante que la NP se inicie con un 30% a 50% de las necesidades nutricionales estimadas, progresando gradualmente al 100% entre las 48 y 72 horas del inicio de la terapia, con el fin de reducir los riesgos de trastornos metabólicos, especialmente de síndrome de retroalimentación, especialmente en individuos hipermetabólicos con estornición severa (CALIXTO-LIMA et al., 2011, p.35). Este paso debe ser realizado por el nutricionista y la enfermera nutróloga de la EMTN y revisado por el farmacéutico en la evaluación de la prescripción.

2.2.3 EVALUACIÓN DE LA OSMOLARIDAD E IDONEIDAD AL TIPO DE ACCESO

La osmolaridad es la concentración de partículas activas en la solución, es decir, partículas capaces de ejercer presión osmótica, por litro de solución (BAXTER; WAITZBERG; RODRIGUES, 2000, p. 659). Existen varias fórmulas para calcular la osmolaridad final de NP, sin embargo, el método más preciso es verificar la información proporcionada por cada fabricante para cada uno de los componentes a insertar en la formulación y luego agregar la contribución individual de cada uno de ellos, porque la osmolaridad varía dependiendo de las diferencias, aunque mínimas, componentes de las insums (CALIXTO-LIMA et al., 2011, p.58).

No hay consenso sobre cuál es la osmolaridad óptima máxima para la infusión de NP a través del acceso periférico (venas de pequeño calibre, generalmente en el brazo). Algunos autores sugieren 600 mOsmol/L (SOUZA, 2008, p.278-89), mientras que otros lo consideran aceptable hasta 900mOsmol/L para la infusión de NP en acceso periférico (COSTA, 2014, p.38).

En la práctica clínica, el Equipo Multidisciplinario define el estándar para la institución que representan, dentro de los límites científicamente establecidos. Una vez definido el punto de corte, entre 600 y 900mOsmol/L, este se convierte en el estándar institucional para definir el tipo de acceso aceptable para NP. Corresponde al profesional farmacéutico calcular con precisión la osmolaridad final de la solución NP y, si la osmolaridad es superior a la definida para el acceso periférico, discutir con el EMTN el intercambio de acceso del paciente al tipo central (catéter insertado en una vena grande, generalmente la vena cava superior) o, si no es factible, pedir al médico prescriptor que adapte la prescripción para que la osmolaridad se ajuste al acceso periférico, sugiriendo ajustes mínimos que lo permitan, como una pequeña disminución en la ingesta de glucosa y aminoácidos, por ejemplo.

2.2.4 EVALUACIÓN DE MACRONUTRIENTES

Los aminoácidos, la glucosa y la emulsión lipídica se consideran macronutrientes en NP cuando están presentes. Estos son los elementos que contribuirán al aporte energético del paciente (CALIXTO-LIMA et al., 2011, p.58). El cálculo del Valor Energético Total (VET) lo realiza el nutricionista o el nutricionista del nutrólogo de la EMTN y este aporte calórico se divide en la prescripción a través del aporte de macronutrientes. Si el paciente necesita aumento de peso / masa corporal, el médico prescriptor determinará una ingesta calórica en NP superior a la VET, haciendo que el suministro calórico sea mayor que el gasto de energía.

El gráfico 1 demuestra la recomendación de prescripción de macronutrientes para pacientes adultos en TNP. Es importante destacar que los valores dependen de la tolerancia individual de cada paciente y los valores más bajos o más altos no representan un error de prescripción, siempre que se produzcan a través de una justificación clínica plausible.

Tabla 1: Prescripción recomendada para pacientes adultos en nutrición parenteral

MACRONUTRIENTES PACIENTE SEVERO PACIENTES ESTABLES
PROTEÍNAS 1.2 A 1.5 g/kg/día 0.8 a 1g/Kg/día
CARBOHIDRATOS ≤ 3mg/kg/min ≤ 5mg/kg/min
LÍPIDOS 1g/Kg/día 1 a 2 g/kg/día

Fuente: Calixto-Lima et al., 2011, pág. 36

Existen soluciones especiales de aminoácidos en el mercado para pacientes nefropáticos, solo con aminoácidos esenciales e histidina, soluciones especiales para pacientes hepatopáticos, con una disminución en el porcentaje de aminoácidos aromáticos y soluciones especiales de aminoácidos para pacientes neonatales y pediátricos, con un perfil de leche materna. Es importante que la solución de aminoácidos en NP corresponda a la necesidad clínica del paciente y que se utilicen soluciones especializadas para nefrópatas, hepatópatas y soluciones pediátricas cuando este es el perfil del paciente, para garantizar una mayor seguridad y eficacia en la terapia (CALIXTO-LIMA et al., 2011, p.6).

La glutamina, el aminoácido más abundante en el plasma y el sustrato principal de las células inmunes y los enterocitos, es un aminoácido considerado condicionalmente esencial en los procesos catabólicos y puede administrarse en soluciones dipéptidas físico-químicamente estables (FERREIRA, 2007; CALIXTO-LIMA, 2011). No hay evidencia científica suficiente para el uso rutinario de glutamina en NP, sin embargo, los pacientes con quemaduras y traumatismos se benefician ampliamente de su uso, con una menor tasa de complicaciones infecciosas y una reducción significativa en el tiempo de hospitalización en estos casos (FERREIRA, 2007).

2.2.5 EVALUACIÓN DE ELECTROLITOS

Los electrolitos son esenciales para mantener el equilibrio osmótico, el equilibrio ácido-base, así como diversas funciones celulares y deben estar presentes, en dosis terapéuticas, diariamente en NP, con el fin de mantener la homeotasa.

Las necesidades de cada paciente para cada uno de los electrolitos disponibles deben evaluarse cuidadosamente utilizando su historia clínica. Comorbilidades, el estado de las funciones hepáticas y renales, la interferencia de los medicamentos utilizados por el paciente en la concentración plasmática de electrolitos (la hidroclorotiazida causa un mayor agotamiento de potasio, por ejemplo), afecciones cardíacas y respiratorias, así como pérdidas extrarrenales como diarrea y emesis (CALIXTO-LIMA et al., 2011, p.22).

Existen estándares para determinar la prescripción de electrolitos individualizados para pacientes adultos, pediátricos y neonatales, cada uno con sus respectivos límites de recomendación diaria. El patrón electrolítico para pacientes adultos, sin disfunción orgánica asociada y sin pérdida considerable de electrolitos por vías extrarrenales se presenta en el Gráfico 2.

Tabla 2: Recomendaciones diarias de electrolitos

ELECTRÓLITO RECOMENDACIÓN / DÍA
Calcio 10 a 15 mEq
Magnesio 8 a 20 mEq
Fosfato 20 a 40 mMol
Sodio 1 a 2 mEq/Kg + reemplazo
Potasio 1 a 2 mEq/Kg
Acetato según sea necesario para mantener el equilibrio ácido básico
Cloruro según sea necesario para mantener el equilibrio ácido básico

Fuente: Calixto-Lima et al., 2011, pág. 23

Es importante destacar que los límites de dosificación de los patrones de prescripción pueden y deben ser excedidos, si existe necesidad clínica señalada por el médico prescriptor, como hipopotasemia severa, entre otros. Corresponde al farmacéutico evaluar si se están siguiendo las recomendaciones de dosificación o, si no lo están, verificar con el médico prescriptor la presencia real de necesidad clínica de dosis no estandarizadas para garantizar la seguridad de los pacientes que utilizan TNP (BRASIL, 1998).

El hierro no se agrega a NP y debe administrarse por separado por vía intravenosa, debido a su alta reactividad química con los otros componentes de la formulación, que pueden proporcionar la formación de quelatos, además de causar inestabilidad en la emulsión lipídica (FERREIRA, 2007).

2.2.6 EVALUACIÓN DE OLIGOELEMENTOS Y VITAMINAS

Los oligoelementos o oligoelementos son minerales que actúan como cofactores enzimáticos. Sin estar asociadas con estos micronutrientes, muchas enzimas pierden su papel como catalizador de procesos bioquímicos y todo el funcionamiento del cuerpo se ve comprometido. Estos minerales deben agregarse a NP en dosis y presentaciones que no alteren la estabilidad físico-química de la solución (CALIXTO-LIMA, 2011, p.26). También deben ser monitoreados constantemente, principalmente con respecto al fósforo, magnesio y zinc, con el fin, si es necesario, de ajustar el suministro para mantener los niveles séricos normales (FERREIRA, 2007). La recomendación diaria de la ingesta de oligoelementos en NP para pacientes adultos se presenta en el Gráfico 3.

Tabla 3: Recomendación de oligoelementos para pacientes adultos en nutrición parenteral

OLIGOELEMENTO RECOMENDACIÓN / DÍA
Zinc 2,5 a 5 mg/día
Cobre 0.3 a 0.5mg/día
Cromo 10 a 15μg/día
Manganes 60 a 100μg/día

Fuente: American Society for Parenteral and Enteral Nutrition, 1998, por Calixto-Lima et al., 2011, pág. 26

Las vitaminas son sustancias esenciales para el metabolismo y el cuerpo no puede sintetizarlas, y por lo tanto debe obtenerlas de la dieta. Las necesidades vitamínicas en pacientes en estado crítico no están bien establecidas (FERREIRA, 2007), pero existen recomendaciones diarias para pacientes adultos (MARCHINI, 1998) que se pueden ver en el Gráfico 4.

Tabla 4: Dosis recomendadas de vitaminas en pacientes adultos

VITAMINA DOSIS/DÍA
Vitamina A 1.000 μg
Vitamina B1 3mg
Vitamina B12 5 μg
Vitamina B2 3,6 mg
Vitamina B6 4mg
Vitamina C 100mg
Vitamina d 5 a 10μg
Vitamina E 10 a 15mg
Vitamina k 200 μg

Fuente: Adaptado de Marchini, 1998.

Es importante destacar que la Vitamina K no está presente en los multivitamínicos que tenemos en el mercado para su uso en NP, ya que puede provocar cambios graves en los pacientes que utilizan anticoagulantes. Además, la vitamina K generalmente inactiva la vitamina C, al igual que la vitamina B12 (SPOLIDORO, 2000). Si es necesario, la vitamina K debe ser proporcionada por otro medio (FERREIRA, 2007).

Si es estándar de la institución manipuladora producir NP en dos bolsas, separando la bolsa de la emulsión lipídica de los otros componentes, también se sugiere separar los oligoelementos de las vitaminas, porque el cobre y el zinc pueden degradar la vitamina C. Esta reacción puede ser percibida visualmente, si ocurre, por una ación de color azulado en NP (SPOLIDORO, 2000).

Debido a la inactividad de la vitamina B12 en NPS en pacientes con TNP prolongado, es aconsejable administrar vitamina B12 por vía intramuscular 100mg/mes o 300mg cada 3 meses (SPOLIDORO, 2000).

2.2.7 EVALUACIÓN DE LA RELACIÓN CALCIO/FÓSFORO

Se sabe que los iones de calcio y los iones de fosfato, a partir de una cierta concentración crítica en solución, tienden a agruparse formando fosfato de calcio, un precipitado insoluble. Esto sucede principalmente cuando el fósforo se suministra como fosfato de potasio, que deja libre de fosfato para la ocurrencia de la reacción química de precipitación. Una proporción ideal de 1,7 mg de calcio por cada miligramo de potasio se considera máxima, con la suma de las concentraciones de calcio y fósforo a 40 mEq / L o una relación calcio x fósforo igual a 250 mEq / L. Los valores más altos son altamente indicativos de la aparición de inestabilidad físico-química por la formación de precipitado de fosfato de calcio, lo que hace imposible manipular la prescripción por inestabilidad físico-química de la solución resultante. El suministro de potasio en forma de glicerofosfato de potasio no deja iones de fosfato libres para que se produzca la reacción de precipitación al calcio y prescinde de los cálculos de estabilidad físico-química en relación con este parámetro (SPOLIDORO, 2000).

2.2.8 EVALUACIÓN DE LA RELACIÓN CALCIO X MAGNESIO

La relación entre los iones de calcio y los iones de magnesio también es un factor a monitorear para garantizar la estabilidad de la solución NP. Se sabe que una relación Calcio + Magnesio superior a 16 mEq/L tiende a desestabilizar la emulsión lipídica por presión iónica o neutralización de cargas emulsionantes lipídicas, forzando la apertura y agregación de micelas, con la consiguiente separación de la fase oleosa de la fase acuosa de la solución (Souza, 2008; SPOLIDORO 2000).

2.2.9 EVALUACIÓN DEL NÚMERO DE AGREGACIÓN CRÍTICA (CAN)

El Critical Aggregation Number, también conocido como CAN (Critical Number Aggregation), es uno de los parámetros que evalúan la posibilidad de separación de fases o ruptura de la solución NP. Se calcula mediante la fórmula de Shultz-Hard:

CAN = (A + 64 x B + 729 x C) x 1000 / Volumen total de NP, donde: A = concentración de cationes monovalentes en mMol/L

B = concentración de cationes bivalentes en mMol/L C = concentración de cationes trivalentes en mMol/L

En este cálculo, se consideran todos los iones que pueden neutralizar las cargas emulsionantes presentes en la emulsión lipídica, promoviendo un aumento en el tamaño de las micelas, o incluso la separación total de las fases acuosa y oleosa, de acuerdo con su valencia química para ello, siendo recomendado un valor entre 400 a 700 mMol/L (GASTALDI, 2009). Los valores de CAN superiores a 700 están previniendo la manipulación, y el médico prescriptor debe ser informado del hecho y la prescripción para que sea adecuada al parámetro con reducción de iones, especialmente los dilatos, como el calcio y el magnesio, con el fin de promover una producción segura de NP (GASTALDI, 2009).

3. CONSIDERACIONES FINALES

La Evaluación Farmacéutica de la Prescripción Nutricional Parenteral es una etapa crítica de la TNP, es obligatoria según la legislación brasileña y recomendada por todas las principales instituciones mundiales relacionadas con la salud.

Depende del profesional farmacéutico, como miembro activo de la EMTN realizar una evaluación rigurosa de la prescripción médica, evitando la manipulación de NP inadecuados, con respecto a la concentración, compatibilidad físico-química de sus componentes y dosis de administración, señalizando y discutiendo con el médico prescriptor los cambios necesarios para la producción de un NP seguro y efectivo para el paciente en TNP, obtener una receta adecuada para la terapia antes de comenzar la manipulación.

La creación y estandarización de protocolos en las unidades que prestan servicio de TNP, siguiendo las recomendaciones científicas conocidas, una buena interacción entre los profesionales de la EMTN, la formación constante y la mejora, son los principales medios para aumentar la eficacia y, principalmente, la seguridad de la Terapia Nutricional en su conjunto, incluyendo la Evaluación Farmacéutica de la Prescripción de NP.

REFERENCES

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[1] Maestría en Ciencias Farmacéuticas (PPGFARMA, UNEB); especialista en Farmacia Hospitalaria (Uninter); especialista en Gestión de calidad y gestión ambiental (Uninassau); Licenciatura en Farmacia con titulación en Industria (UFVJM).

[2] Consejero.

Enviado: Marzo de 2021.

Aprobado: Septiembre de 2021.

5/5 - (1 voto)
Estudiante de Maestría en Ciencias Farmacéuticas (PPGFARMA, UNEB); especialista en Farmacia Hospitalaria (Uninter); especialista en Gestión de la Calidad y Gestión Ambiental (Uninassau); Licenciado en Farmacia con especialización en Industria (UFVJM).

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