La búsqueda de asociaciones para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS

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ARTÍCULO ORIGINAL

CARNEIRO, Dioclécio Salomão [1]

CARNEIRO, Dioclécio Salomão. La búsqueda de asociaciones en el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento. Ano 05, Ed. 04, Vol. 05, pp. 76-88. Abril de 2020. ISSN: 2448-0959, Enlace de acceso: https://www.nucleodoconhecimento.com.br/ley/objetivos-de-desarrollo

RESUMEN

La investigación busca retratar una línea de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, en su estudio destinado a instrumentalizar el desarrollo de la democracia, basada en asociaciones para fortalecer la sociedad civil.  El problema de la investigación radica precisamente en la hipótesis de que las garantías y el mantenimiento de los derechos fundamentales deben utilizarse como actividad del Estado junto con las asociaciones.  Por lo tanto, tiene por objeto el franco interés en las asociaciones como motor de la democracia participativa, además de la necesidad de mecanismos jurídicos cada vez más objetivos y específicos para servir a estas organizaciones.  Para ello, utilizamos la investigación bibliográfica disponible además del recurso electrónico disponible.  Sin embargo, no se pretende agotar el tema abordado, sin embargo, es posible concluir como resultado de ello, que las asociaciones del Estado con el sector privado pueden proporcionar garantías constitucionales para la realización de los derechos sociales fundamentales.

Palabras clave: Derecho constitucional, democracia, asociaciones, sostenibilidad.

INTRODUCCIÓN

La propuesta destacada por los Objetivos de Desarrollo Sostenible – ODS buscan esencialmente abordar cuestiones relacionadas con el bienestar de las personas, a través de instrumentos que fortalezcan la paz universal de la misma manera que evidencia la libertad.  Estas cuestiones se suman a la erradicación de la pobreza, con respecto a la cumbre de esta anomalía social con la mirada al futuro de la que todo el mundo puede disfrutar de las riquezas naturales con equilibrio y sin dañar a cada generación futura.

El reto para el desarrollo global se basa en el desempeño colaborativo y participativo de todas las entidades sociales, tanto en la planificación como en la ejecución de este plan comprometido con objetivos estratégicos.  En palabras de las Naciones Unidas, se ve que la propuesta se decide a promover la libertad de los seres humanos de todas las fuentes de tiranos, la pobreza, la penura y la búsqueda de la curación, protegiendo así el planeta. (NACIONES UNIDAS, 2019). Con esta alineación, los ODS toman como premisa la acción audaz y transformadora como urgencia para un mundo mejor, colectivamente y con la sensación de que todos los sujetos pueden y deben caminar juntos hacia el desarrollo que se participa.

1. DESARROLLO SOSTENIBLE Y SUS OBJETIVOS. AGENDA DE GARANTÍA DE DERECHOS FUNDAMENTALES EN LOS ODS

Una breve historia para situar al lector que las cuestiones relacionadas con la sostenibilidad están marcadas con los estudios proporcionados por la ONU, cuya organización tiene el carácter de dirección y estabilidad de las tensiones políticas inherentes a las diferentes culturas y pensamientos de los países que forman el mundo.  Lo que se entiende por la sostenibilidad del desarrollo, orquestado por los más diferentes estudios de las Naciones Unidas retrata en esencia los cambios causados en el clima, siendo evidentemente el resultado y la consecuencia para la humanidad junto con la crisis de la sociedad y el medio ambiente experimentados a mediados del siglo XX hasta la actualidad. (BARBOSA, 2008).  Con este fin, los factores que conducen al avance tecnológico y a la prosperidad social son temas del enfoque y la preocupación de las Naciones Unidas.

El registro que data de la conceptualización de la sostenibilidad en el desarrollo, históricamente se consumó en la Agenda 21, un protocolo creado en la Conferencia de Río 92, y más tarde aplicado a otras participaciones mundiales en el desarrollo y los derechos humanos.  Sin embargo, vale la pena señalar que este concepto está perennemente en construcción, ya que según la mayoría de los investigadores describen el tema, como Carla Canepa (2007), José Eli da Veiga (2005) y Henri Ascelard (1999).  (BARBOSA, 2008).  La pertinencia del tema es tan directa y al mismo tiempo compleja que es necesario el enfoque sistémico relacionado con los resultados que se quiere lograr.

Es importante destacar los rechazos en cierta medida de los objetivos sostenibles propuestos, después de haber visto la provocación que se hace con la definición estándar de desarrollo sostenible, cuyo será el no deterioro del bienestar/sujeto motivado por la búsqueda evidente del modelo de equidad entre naciones y generaciones.  (BARONI, 1992).  Por lo tanto, es en este enfoque que se busca la estabilidad del sistema de apoyo mutuo entre las naciones del mundo.

Al interpretar y escribir sobre la sostenibilidad, no se debe poner uno en un nivel intermedio, sino como un principio potencial que denota acciones y planificación futura.  Sin embargo, es un derecho fundamental, que permite dar a conocer la sostenibilidad en un doble papel.  Es una fuente, como un carácter guía, interpretativo y meditante, pero también encaja como una norma fundamental.  (GOMES Y HENRIQUE, 2018).  Los reflejos basados en este análisis hermenéutico permiten que el arreglo jurídico más allá del instrumento práctico y filosófico en torno al deber sea sostenible, posible y que contenga esencialmente el bienestar social sin dejar fuera a las generaciones presentes y futuras.

Los documentos e informes generados por las Naciones Unidas se refieren al proceso que los objetivos de desarrollo del milenio fueron algo exitosos, porque fomentaron el crecimiento de la economía, las mejores prácticas políticas y el deber comprometido del mundo de desarrollar, con este fin una reducción de la pobreza extrema, a pesar de que la gente en el mundo sobreviviera con menos de 1,25 días. (GALLO, 2014). Y es precisamente en este punto de equilibrio de las tensiones políticas, sociales y económicas que la implicación y la capacidad de articulación con la Organización y los países de los que sin duda se destaca la gran mayoría de la población mundial.

Es importante destacar los diversos conceptos a partir de los cuales se integra el “fondo” para construir y realizar el acto más amplio y necesario de reorganización del espacio, lugar de ocurrencia de las relaciones sociales, con el fin de redefinir estas relaciones en el ámbito político y económico, que juntos generan resultados de cambio de perfiles de gobierno para los espacios de la democracia y adecuadamente la función de la existente del Estado. (CAMPANHOLA, 2000).  Con respecto a la influencia generada y patrocinada por los ODS, existe una clara noción y comprensión de tal capacidad argumentativa, expositiva e influencer de opiniones políticas dentro de un Estado soberano, y este es precisamente el principal objetivo de la formación de la opinión como un elemento capaz de mejorar las condiciones sociales.

La garantía de paz, bienestar y estabilidad en el contexto de la posguerra, sigue siendo una parte histórica del contexto, y así dependía de un concierto entre las instituciones estatales, de mercado y democráticas, incluso a nivel internacional, que fue apoyado por los acuerdos de Bretton Woods y la creación de instituciones internacionales.  (NETO Y FISCHER, 2018).  La búsqueda del equilibrio centrada en las acciones del Estado complementa en absoluto la alineación de los ODS, ya que tienen una enorme congruencia de objetivos más allá del individuo, pero colectiva en las que ningún gobierno puede renunciar a no promover su aplicación.

La participación del Estado tendría como una de sus fuertes atribuciones la promoción del pleno empleo, el fortalecimiento de la economía y el bienestar de sus ciudadanos, mientras que su poder se distribuía junto con los procesos de mercado.  (NETO Y FISCHER, 2018).  Por mucho que se garantice la libertad económica total, es importante mediar en un mercado próspero capaz de absorber con calidad el potencial humano en la generación de riqueza sostenible para las generaciones presentes y futuras.

Las asociaciones están previstas como uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas porque es uno de los instrumentos más relevantes para alcanzar los objetivos generales en su conjunto.  El Objetivo 17 dice: hacer fuertes los mecanismos que realizan y revitalizan a los socios a nivel de mundo con sostenibilidad hacia el desarrollo.  Los objetivos específicos incluyen las áreas de finanzas, tecnología, formación, comercio, así como cuestiones sistémicas y cooperación en ciencia, tecnología e innovación. (NACIONES UNIDAS, 2019).  La Organización es consciente de la amplia necesidad de basarse, por ejemplo, en las bases fundamentales con la economía, sigue elevando el estado de este objetivo como norma a seguir en las diferentes esferas del desarrollo técnico de las diferentes esferas del conocimiento humano.

2. DEMOCRACIA PARTICIPATIVA. FOSTERING COMO UNA ACTIVIDAD DEL ESTADO.  TERCER SECTOR

Hablar de democracia, como unidad de amplia participación de la sociedad civil organizada, en la conducción de las decisiones a gestionar, de la que el Estado es titular del recurso público recaudado, pero también fomentando el acto de organizar y proporcionar el recurso de atención a las necesidades más diferentes de la humanidad, haciendo que los administradores públicos y sus respectivos consejos de políticas públicas garanticen experiencias y experiencia en el trato con la democracia participativa de Brasil hoy en día.  Los consejos, que se distribuyen en la gran mayoría de los municipios brasileños, hacen esta articulación desde el ámbito federal, estando presente en los diversos sectores que estructuran la sociedad, ya sean temas tratados en el campo de la salud, la educación, la vivienda, el medio ambiente, el transporte, la cultura, entre otros, mostrando así la concreción de este magnífico logro brasileño cuyo fortalecimiento de entidades democráticas está presente entre nosotros.  El tema principal será apostar cada vez más por el diálogo perenne entre el gobierno y la sociedad en un canal público, plural, del colectivo al individuo, en una calle bidireccional, haciendo así la inversión más justa, más solidaria y eficiente del recurso público.  (TATAGIBA, 2005).  Y a este nivel que se espera que avancen más promoviendo organizaciones como las Naciones Unidas para guiar las acciones de cada gobierno, sin eliminar su soberanía, sino guiándolas hacia el camino correcto, ya que no hay malas sociedades o comunidades, sino malos líderes.

Sólo como una forma de aclarar al lector que el sistema democrático representativo a través de los partidos, tiene intrínsecamente, cuando es serio, respetuoso y honesto, los instrumentos instituidos para servir a la voluntad popular cuando sea necesario su manifestación.  También debería valer la pena señalar el instrumento de excelencia cuando es factible es el plebiscito, pero también otros previstos en la Constitución brasileña, ya sea el referéndum, la iniciativa popular, y otros.  (BEAK, 2008).  Estos instrumentos se sumaron al diseño de objetivos claros de desarrollo no impuestos, pero convencidos, argumentados e influenciados por la opinión se suman como los medios más eficientes y rápidos para las naciones, especialmente para aquellos en pleno desarrollo.  tener en los objetivos de desarrollo sostenible otro mecanismo puesto a disposición para que los mejores se extraigan de la idea de insertar a todos en condiciones de igualdad de oportunidades.

Como señala (EBERHARDT, 2015), los instrumentos de la democracia tradicional (partidos, urnas y militantes) han dejado espacio para la intervención, la vigilancia y el control de una ciudadanía informada, atenta y cada vez más impaciente.  Este nuevo actor (ciudadanía impaciente e indignada) ocupa no sólo las plazas más grandes de todas las ciudades del mundo, monopoliza también cada segundo de radio y televisión, ya sea desde canales públicos o privados.  Por lo tanto, la diferencia de esta nueva ciudadanía es que no sólo se oponen, sino que también proponen.

Para ello, la importancia de que los ODS estén fuera de la mirada al desarrollo, pero también como objeto de medir los datos estadísticos que deben ponerse a disposición de las poblaciones, ya que es el termómetro social en el carácter de desarrollo social, económico, científico y cultural, por ejemplo.  Se percibe que dentro de un conjunto de diferentes niveles o etapas de desarrollo la consolidación de la participación de los consejos se muestra en una trayectoria cada vez mayor en la política de avance de estos sistemas universales de participación popular, fortaleciendo así el contenido gradual de la movilización y la organización de los actores sociales, y en consecuencia, la forma prevista de actuar de los sujetos de gobierno vinculados.  Puntual, 2008.  Se remonta a señalar que no tiene sentido que la mera formalidad de la creación de consejos representativos, por ejemplo, como instrumentos de participación democrática, si no hay objetivos claros de nivel internacional, no desapreciendo las interpretaciones o ejecuciones a domicilio, pero las experiencias de otros países aceleran en cierta medida los percances en la búsqueda de la sostenibilidad, desviándose de situaciones negativas sufridas anteriormente por otras naciones.

Uno de los principales factores de aceleración en el proceso de transformación del Estado es el contexto actual de los grandes cambios que se produjeron hace unos años en todo el mundo, destacando a los países que sobresalen en la aceleración de sus procesos de democratización y desarrollo, con respecto a las políticas de globalización, el avance tecnológico de la información y la urgente necesidad de la sociedad civil organizada para acelerar su estado de bienestar social.  Las principales funciones de este nuevo Estado son la regulación, la representación política, la justicia y la solidaridad.  Pepper, (1998).  De este modo, el Estado está dando pasos de algunas acciones y contratando otras, lo que culmina en un cambio de comportamiento cuyo movimiento de la entidad pública se lleva a cabo de productor directo de bienes y servicios a un instituto universal que es regulador e inductor del desarrollo, o incluso en un sistema mixto de acciones en la economía para alegar a través de una acción ágil , innovador y democrático del claro objetivo de la eficiencia equitativa frente a las más diversas necesidades sociales.

La reforma propuesta por Bresser, retrató la necesidad de restringir el Estado para limitar algunas atribuciones, especialmente en lo que respecta a la producción de bienes y servicios y otro sesgo, con menor amplitud, como agente regulador, sin embargo implicaría la expansión de sus funciones de financiación de organizaciones públicas no estatales.  Este recurso, por otro lado, exige impuestos para impregnar la posibilidad del crédito insertando a la sociedad como el principal actor del desarrollo económico y a todos los demás como consecuencia.  Así, con el fin de construir acciones relacionadas con externalidades o derechos humanos básicos, están involucrados, pero carecen de subsidios e instrumentos asignados por el Estado, con el fin de promover la competitividad externa frente a las industrias locales, por ejemplo. (BRESSER-PEREIRA, 1997).  Este informe de larga data demuestra que la figura del Estado es necesaria como uno de los principales articuladores de la estabilidad social, a través del crecimiento de la calidad, ya sea en el empleo, la cultura, la salud, la educación y otros pilares de la realidad social.

Para (FISCHER, 1998), innova diciendo que las acciones gubernamentales dan lugar a entidades no gubernamentales, presentando y aplicando propuestas descentralizadoras, de las cuales transmiten a los municipios actividades que hasta entonces fueron llevadas a cabo por organismos federales y estatales o subordinadas a ellas, recomendando así la participación de la comunidad en decisiones más allá de la incursión de entidades sin fines de lucro en su puesta en funcionamiento.  Ya que se adapta a la realidad de las características brasileñas en su complejidad, tamaño y diversidad, además de la capacidad de democratizar la prestación del servicio público de acuerdo a sus necesidades locales.  De este modo, garantiza el fortalecimiento de las organizaciones del tercer sector como agente legítimo de competencia local.

Como sabemos, los países en desarrollo sufren la línea directa de generación de ingresos, y el centro de las necesidades sociales brasileñas puede ser reiterado con respecto al mercado laboral, cuyas perturbaciones cíclicamente se derivan de razones de coyuntura estructural de este país.  También se percibe el crecimiento y la diversificación, además de la multiplicación de la falta de atención a la sociedad, abarcando a otros que no sólo son del mercado laboral, sino en los ámbitos de la salud, la asistencia social, la educación, el transporte, el ocio, la atención física y mental.  (RODRIGUES, 1998).  Muchos de estos factores negativos están presentes no necesariamente debido a problemas vinculados a la economía, sino a cuestiones relacionadas con políticas gubernamentales mal planificadas.  Por lo tanto, en este escenario, se puede aplicar a través de la agenda de los ODS una herramienta capaz de amortiguar estas influencias y seguir prestando un servicio público de calidad, además de la generación de ingresos continuos y adecuados.

3. PERCEPCIÓN SOCIAL DE LOS EFECTOS DERIVADOS DE LOS SDGS.  MANTENIMIENTO DE LAS GARANTIAS FUNDAMENTALES DE LA SOCIEDAD.  ASOCIACIONES PARA LOS ODS COMO GARANTE DE LOS LOGROS SOCIALES FUNDAMENTALES

Así como todo instrumento de mejora continua es necesario para monitorear la eficiencia real en la punta de la necesidad social, para ello los controles y diagnósticos atribuidos al Estado más allá de la propia sociedad civil organizada son capaces de demostrar y señalar la necesidad de ajustes de conducta en el curso de la prestación del servicio.  Vale la pena mencionar que para ser factibles y factibles, las agendas requieren formas estratégicas y mecanismos de gobernanza, utilizando la intersectorialidad, capilaridad e interescalaridad para parametrizar acciones territoriales, insumos cuantificables y evaluación suficiente para producir puntos de vista de efectividad en correlación con la sostenibilidad del desarrollo. (GALLO, 2014). Además de la principal finalista, el Estado prevalece como un inductor de las políticas públicas, de las cuales se derivan en su mayoría de las agendas políticas, esta permeabilidad para que la sociedad civil organizada pueda actuar a lo largo del proceso democrático de desarrollo sostenible de la sociedad.

El sector productivo en el ámbito privado sigue cada día un papel más claro, plenamente conocido por los actores sociales, incluidos los gobiernos, la sociedad civil organizada y el propio ciudadano que construye su interpretación de las prácticas aplicadas en la economía, por la condición de innovación y capacidad tecnológica.  La transformación de los recursos de la economía, aliada a la capacidad de transformarlos a través de acciones de orden coordinado por parte de los sectores relacionados, trae consigo un permiso real para la transformación del molde de desarrollo existente, añade alba en la entrevista con el Centro de Información de las Naciones Unidas para Brasil (UNIC Rio). (NACIONES UNIDAS, 2019).  En este aspecto, la sociedad madura, concentrando el eje del desarrollo en todos los actores sociales, y no sólo buscando como fuente primaria única y exclusiva de participación estatal en el elemento impulsor del desarrollo social para todos, ya que hace de esta participación privada como otro instrumento para fomentar la competencia de servicios básicos, intermedios o incluso de alta complejidad , frente a las necesidades de los ciudadanos a precios asequibles y asequibles para las capas más pobres o sin ayuda.

Sin embargo, la existencia de la sociedad civil antes del Estado no implica la necesidad del Estado.  No queremos delegar todo y de ninguna manera para llevar a las asociaciones las actividades consideradas como atribución beneficiosa exclusiva del Estado, sino que aportamos aún más la participación de la sociedad para hacer democrático lo más posible el recurso público, para toda la población y no por el contrario para beneficiar a pequeñas porciones a placer de las políticas gubernamentales.

Lo más destacado que (ABBOUD, 2011) aporta, es definir que la sociedad civil tiene como garantía de efectividad de sus derechos la presencia del Estado junto con la legislación elaborada por sus representantes en la política.  De este modo, el Estado se presenta como un instrumento para mejorar la protección de los derechos, así como en su delimitación, además de la seguridad en relación con las libertades individuales en el intento de prevenir el conflicto de radicales.  Por lo tanto, se garantiza que un Estado no creador de leyes y obligaciones, sino de mejora, mejora y protección de estos mismos derechos sociales fundamentales.

A partir de esta propuesta, en la perspectiva de democratizar el servicio prestado en asociaciones entre el Estado y el sector privado, vemos un medio para fortalecer los vínculos entre los ciudadanos y su Estado.  Promover cooperativas entre lo privado y lo público, limitadas y marcadas en condiciones y requerimientos de la economía circular, con el fin de llevar a cabo formas y modelos orientados a la sostenibilidad en el desarrollo, centrándose en regiones o áreas menos favorecidas.  Por lo tanto, aclara que (Naciones unidas, 2019), que las conductas de razonabilidad con respecto a la sostenibilidad interfieren directamente en la condición de desigualdad, infraestructura y resiliencia.  Por ejemplo, la distribución del poder político afecta las decisiones del gobierno sobre las inversiones en infraestructura.  La resiliencia de la infraestructura, a su vez, afecta la resiliencia de las personas.  Por otra parte, la infraestructura deteriorada socava la prestación de servicios básicos, los cambios en la productividad y el acceso a bienes, servicios y oportunidades de empleo, todos los cuales dan lugar a desigualdad, ya sean oportunidades o discriminación que afecten a las normas, las interacciones sociales y la resiliencia.  (ONU, 2019).

CONSIDERACIONES FINALES

La distribución del poder político en la gestión del Estado es capaz de determinar las áreas de inversión y desarrollo social, por lo que la agenda política es el instrumento adecuado y democrático para plantear las demandas sociales pertinentes para la inserción del recurso público.  Debido a estas opciones relacionadas principalmente con la infraestructura de atención básica de la población, causa de cierta manera desigualdades macro y microregionales dentro del mismo espacio geográfico continental que el caso de Brasil.  Los sectores o regiones mejor equipados pueden ofrecer una mayor cobertura con calidad, reduciendo así la deficiencia para satisfacer las demandas sociales, de lo contrario se añade la desigualdad entre las poblaciones.  La infraestructura mal desarrollada restringe el acceso a bienes de consumo, servicios, oportunidades de empleo e ingresos, y por lo tanto la desigualdad se genera en un círculo vicioso.

Toda esta desigualdad desenfrenada provoca inicialmente una especie de resiliencia de la que se relaciona el estancamiento del desarrollo humano de tal manera que se daña con las secuelas de una inversión lenta en el entorno democrático.  Por estas razones es prudente y necesario llenar el servicio público por igual con la ayuda de entidades del tercer sector, cuya forma de asociaciones en la suma de los esfuerzos capaces de cambiar la realidad, ya sea local, regional o nacional, con el fin de acelerar la concreción de los objetivos de desarrollo sostenible.  Formando así una especie de ancla capaz de registrar ingresos, productividad, eficiencia, reducción de costos y mejor distribución de las acciones estatales dirigidas al bienestar social.

REFERENCIAS

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[1] Máster en Derecho Constitucional. Derechos Fundamentales y Democracia. Licenciado en Derecho y Contabilidad.

Publicado: Septiembre, 2019.

Aprobado: Abril de 2020.

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