Espiritualidad y moralidad en la práctica de los maestros

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ARTÍCULO ORIGINAL

GERONE, Lucas Guilherme Teztlaff de [1], BATAGLIA, Patricia Unger Raphael [2]

GERONE, Lucas Guilherme Teztlaff de. BATAGLIA, Patricia Unger Raphael. Espiritualidad y moralidad en la práctica de los maestros. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento. Año 05, Ed. 09, Vol. 01, págs. 108-120. Septiembre de 2020. ISSN: 2448-0959, Enlace de acceso: https://www.nucleodoconhecimento.com.br/ciencia-de-la-religion/practica-del-maestro ‎

RESUMEN

Contexto: La investigación científica sobre el desarrollo moral en la educación ha ganado terreno en las ruedas de los debates y la investigación académica, sin embargo, hay pocos estudios que aborden la espiritualidad como una dimensión del desarrollo moral teniendo en cuenta especialmente el área de la educación. Objetivos: Este estudio aborda la espiritualidad en el desarrollo moral, específicamente en la práctica de los maestros. La base teórica se basará en Piaget, Kohlberg y Fowler en el desarrollo moral, religioso y de fe. Resultados: 1) existe una relación etimológica entre espiritualidad, desarrollo moral y maestros; 2) existe una relación histórica entre espiritualidad-religión, moralidad y educación. Una relación entre espiritualidad, moralidad y práctica docente se percibe en la búsqueda de una educación integral y humana, las cuestiones morales y espirituales son indispensables; comprensión de los valores y derechos humanos; como un recurso de (coping) para que el maestro encuentre significado y propósito profesional y personal; en la educación religiosa hay valores humanos con efectos morales como el respeto, la fraternidad, la solidaridad, el bienestar. Consideraciones: La contribución de la psicología de la educación al reflejo de la espiritualidad, moraland el maestro, como, en los significados etimológicos, en la búsqueda del conocimiento y el propósito de los sentidos de la vida; como un recurso espiritual de coping en el contexto educativo. Es necesario continuar con nuevas investigaciones que analizan la influencia de la espiritualidad y la religión en el desarrollo moral en la práctica de los maestros, como la competencia moral, los métodos de formación continua, la práctica de la enseñanza moral y religiosa, y la construcción de virtudes morales.

Palabras clave: Desarrollo moral, educación, espiritualidad, enseñanza.

1. INTRODUCCIÓN

Es con la teoría de Kohlberg (1981) sobre el desarrollo moral y religioso que Fowler (1992) inspirado por Piaget (1973) desarrolló estudios sobre la fe como una dimensión que se construye cronológicamente con las experiencias de la vida. Para Kohlberg (1981) y Fowler (1992), el desarrollo moral y religioso es distinto, pero están asociados en la búsqueda de significado y valores existenciales, que se construyen en entornos educativos: la familia, la comunidad de fe y la comunidad escolar. En este sentido, los entornos educativos tienen como objetivo primordial construir la totalidad entre las dimensiones de la fe, un aspecto de significado existencial, con las dimensiones educativas: cultura y valores morales adquiridos en la socialización.

Se entiende que la enseñanza es un arte de la vida, el educador es aquel que construye un diálogo entre los problemas morales de la sociedad con los valores del alumno: su significado y propósito, sus necesidades psicoemocionales y espirituales. En este contexto, esta obra busca entender la relación entre las cuestiones morales y espirituales y la influencia de esta relación en la educación, específicamente en la práctica de los maestros.

Este estudio se estructura de la siguiente manera: 1) una visión general de las opiniones etimológicas del estudio. Conocer las terminologías es un punto de partida fundamental. Se acuñará la noción de espiritualidad, moral y desarrollo de maestros. 2) Una visión histórica teórica y práctica de la relación entre espiritualidad-religiosidad, moral y educación. Conocer la realidad socio-histórica permite un análisis sistemático sobre el tema del estudio y el apoyo a la discusión del tema. 3) En el desarrollo moral, religioso y la educación, se utilizan las teorías de Kohlberg y Fowler. Con estos autores, el apoyo académico está garantizado con argumentos válidos para discutir el tema abordado aquí. 4) Por último, en las consideraciones se señalan las conclusiones y las deficiencias de este estudio.

2. QUÉ ES LA ESPIRITUALIDAD/RELIGIOSIDAD

En la primera, la espiritualidad es una noción que se refiere al estado de la naturaleza del espíritu, algo integrado en el hombre. Es decir, una cualidad y ejercicio de espíritu. Según Waldir Souza (2013, p. 97), es “una condición humana de la que uno no escapa”. Se añade: la espiritualidad es una dimensión existencial dinámica de experiencias, cultivadas en espíritu, que impulsa al ser humano consciente en sus elecciones vitales, formando su conocimiento (propio) sobre sí mismo y sobre el mundo: sus valores morales, amistad, conexión, solidaridad, humanismo, y el significado y propósito de la vida, la trascendencia, que puede (o no) estar relacionado con la religión , entendido aquí por su etimología latina, religare, que significa “reconexión”, conexión entre el hombre y Dios (DERRIDA, 2000).

En el mundo académico y popular hay una comparación entre religiosidad y espiritualidad. Según Koenig (2012), la mayoría de las investigaciones sobre religiosidad utilizan la noción de espiritualidad en el título o discusión de los resultados. Así, en estos estudios la religiosidad y la espiritualidad aparecen juntas. Sin embargo, incluso si esta asociación es, la religiosidad y la espiritualidad no pueden considerarse similares. Para Koenig (2012) la religiosidad proviene de la religión: un sistema de creencias y prácticas observadas por un grupo de personas que se basan en rituales o un conjunto de Escrituras y enseñanzas que reconocen, idolatran, se comunican o se acercan a lo Sagrado, lo Divino, Dios.

3. QUÉ DESARROLLO MORAL

El desarrollo se entiende como una acción de crecimiento o progreso, un crecimiento de atributos psicológicos, morales e intelectuales individuales. El significado de la moral proviene del latín mos – moris, que denota costumbre. Moral: las reglas de conducta, dentro del espíritu humano, preceptos establecidos y admitidos por una sociedad que regulan el comportamiento de quienes forman parte de ella (AULETE, 1980).

El desarrollo moral está ligado al desarrollo humano, las cuestiones morales se encuentran en todas las civilizaciones. Para Vázquez (1987), la moralidad es un conjunto de normas y reglas elaboradas y aceptadas por una civilización, en la que se regulan las normas de relación social, comportamiento y gobierno. Para Vázquez la moralidad nace en el acuerdo de los individuos para asegurar un comportamiento de cada uno dentro del colectivo (VÁZQUEZ, 1987).

La moralidad desde la perspectiva de la espiritualidad reside en la conciencia del espíritu y en las virtudes. Según Comte-Sponville (1999), la virtud es una inclinación del ser humano a hacer el bien, un espíritu en la verdad, que se refiere a pensamientos y acciones morales. Comte-Sponville (1999) añade que la virtud es una moral aplicada y viva, que trascendente lo que es genérico. Para Comte-Sponville (1999) hay virtudes asociadas con el espíritu y la razón, como la justicia[3].

En la religión la noción de moralidad está relacionada con la aptitud religiosa, desarrollada y entendida en los niveles de madurez religiosa. Es decir, cuanto más doctrina y enseñanza religiosa se adhieren, mayor es el desarrollo moral y social (AMATUZZI, 2000). Es común encontrar civilizaciones que se han desarrollado socialmente con influencias de doctrinas religiosas, reguladas las normas de control moral, por ejemplo, en una civilización con tradición judeo-cristiana es un crimen matar, robar o cometer actos que dañan la integridad del colectivo, es decir, no es legal y moral (Exodo 20: 1-17).

En la psicología hay interpretaciones sobre la noción de moralidad y su desarrollo: a) dentro de la comprensión conductista la noción de moralidad está formada por los aspectos externos de lo genético y está constituido en lo que es bueno para la sociedad es lo que permite la supervivencia, y lo que es bueno para el organismo es lo que desarrolla el bienestar, y lo que es bueno para la cultura es lo que resuelve los problemas (ZILIO; CARRARA, 2009). b) en la concepción cognitiva de Bandura la noción de moralidad se ve en el comportamiento social, el desarrollo ocurre en la observación y la imitación. c) Para Freud, la moralidad está relacionada con los ideales que constituyen el I, que es la representación y el conocimiento del hombre, mientras que se relaciona con el deseo, la culpa y los sentimientos de obligación como motivadores de la acción moral (GOLDEMBERG, 1994). d) Para los psicólogos constructivistas Piaget y Kohlberg, uno es visto como el autor del desarrollo moral, al juzgar el mal o el bien.

4. ¿QUÉ ES UN MAESTRO

La etimología deriva del latín docere que significa “enseñanza” noción está relacionada con aquellos que educan, enseñan y enseñan clases, o, que construye valores, normas o reglas. La noción sobre los maestros tiene variaciones de acuerdo con el contexto histórico social, por ejemplo, un maestro puede ser el que enseña normas y preceptos religiosos (ROLDÃO, 2007). Para Paulo Freire (2005) la práctica docente necesariamente necesita contemplar las experiencias del ser humano, sus valores y moral, valorar la amistad y la conexión, la solidaridad, y promover el sentido y el propósito de la vida.

Para Libâneo (2008, p. 47) “la enseñanza del trabajo es una “actividad fundamentalmente social, porque contribuye a la formación cultural y científica del pueblo”. Fischer (2009, p. 94), describe que la enseñanza es un espacio de “experimentación, transformación de la mente, del ejercicio genealógico”. El espacio es donde ocurren las preguntas “de qué manera lo hacemos, esto y no de esa manera; cómo hemos aceptado esto y no eso; de qué manera se han negado a ser esto o a eso, como maestros”. Es decir, un desarrollo moral y ético de uno, que está cambiando, aceptando la diversidad y la información que circula en la sociedad.

5. HISTORIA DE LA RELACIÓN ENTRE RELIGIÓN, EDUCACIÓN Y MORAL

En todos los acontecimientos de la humanidad la religión y la educación estaban interconectados, por ejemplo, en las antiguas civilizaciones europeas es común encontrar un líder religioso (chamán o chamán) que ocupó un papel de educador, guió las normas morales que regulaban el comportamiento colectivo y personal de los individuos (BOTSARIS, 2011).

La edad media es el período con la mayor relación entre religión, educación y moral. Destaca la autoridad teocrática de la Iglesia Católica Romana que tenía poder político, educativo y social e impuso dogmas religiosos a las órdenes morales de la sociedad, por ejemplo, lo que está bien agrada a Dios, lo que está mal está en contra de las normas de Dios. Con el fin de mantener el orden moral y religioso en la sociedad, los sacerdotes o miembros de la iglesia eran políticos, educadores o gobernantes. Sólo al final de la Edad Media disminuye el poder de la iglesia en las cuestiones políticas y sociales de la sociedad, disminuyendo también la imposición religiosa sobre cuestiones morales.

Al comienzo de la modernidad, la sociedad democrática sustituye a la teocracia, según Kant (1793) es la separación entre la Iglesia y la sociedad que la persona construye la conciencia moral sin imposición religiosa. Sin embargo, la religión no ha dejado de influir en las cuestiones morales de la persona, en su conciencia elige seguir y mantener las creencias religiosas, pueden explicar las cuestiones (in)morales, como la injusticia, el sentido del sufrimiento, las limitaciones de la vida y las imperfecciones humanas. Es en este contexto que la religión participa en la construcción moral de la persona, en sus creencias religiosas es posible encontrar plena conciencia, justicia, deleite, infinito de perfección en Dios. Dentro de esto, en la comprensión de Kohlberg (1981) en la conciencia humana hay un orden cósmico[4] sin imperfección, injusticia y error que puede ser referido a las creencias religiosas.

Para Kohlberg (1981) la moralidad es un dominio independiente de la dimensión religiosa, el sujeto puede (o no) juzgar sus acciones morales a través de creencias religiosas, sin embargo, en la vida hay preguntas que se superponen al alcance moral y se explican por dimensiones religiosas, tales como, “¿por qué hacer el bien?”. Es decir, no es sólo cumplir con las reglas y normas para el bienestar social, sino una reflexión sobre un verdadero motivo, sentido y propósito moral. Por lo tanto, Kohlberg estableció en las etapas de desarrollo moral la séptima etapa, que tendría explicaciones religiosas en el desarrollo moral.

Actualmente según Kadooka; Lepre y Evangelista (2015) hay una crisis moral, una ausencia de valores humanos en los entornos políticos, sociales y educativos. En este escenario, la creencia religiosa ha sido un regulador moral para hacer frente a la crisis, por ejemplo, en el contexto de la educación, los profesores utilizan el coping[5] religioso / espiritual para afrontar situaciones de crisis, estrés y sufrimiento en el entorno escolar o personal. Los docentes también han utilizado la dimensión religiosa y espiritual como un medio para encontrar sentido y propósito en la búsqueda: mejora personal, bienestar y una práctica pedagógica más humana e integral (ESPÍRITO SANTO, 2008).

5.1 HISTORIA DE LA RELACIÓN ENTRE RELIGIÓN, MORAL Y EDUCACIÓN EN BRASIL

Brasil tiene patrimonio europeo, debido al proceso de colonización heredado de la tradición judeo-cristiana. En el apogeo de la colonización las órdenes religiosas como los jesuitas practican acciones dirigidas a la educación que abren instituciones educativas. La relación entre la educación y la religión se puede dividir históricamente: entre 1500 y 1800 la enseñanza fue proselitismo con la intención de evangelizar a los negros y gentiles, junto con el mensaje religioso que la enseñanza se dirigió a reflexiones sobre los valores morales relacionados con la comunidad y la política.  Entre 1500 y 1800 religiosos ocuparon un importante papel socioeducado en Brasil, porque la educación era elitista, por un lado, los nobles tenían fácil acceso a las escuelas, por otro lado, la clase pobre como esclavos y los pueblos indígenas no tenían acceso a la educación. En este período, surgen las entidades filantrópicas de mayoría religiosa que promovieron la asistencia social y educativa a la clase pobre. Destaca el Padre Manuel da Nóbrega de la Compañía de Jesús, que fundó en Bahía en agosto de 1549 la primera “escuela de lectura y escritura”. La visión de Nóbrega era formar a los ciudadanos con un sentido de deber moral, social y religioso (MATTOS, 1958).

Entre 1800 y 1964 la dirección de las entidades educativas pasa a ser responsabilidad del Estado, esto ocurre debido a la inauguración de la República, en ella, el Estado se convierte en Secular, a partir de esto, será responsabilidad del Estado promover eficazmente una educación sin proselitoísmo religioso (CURY, 2002). La nueva República constituyó una red pública de servicios educativos sin proselitismo religioso (JUNQUEIRA, 2007).  Sin embargo, incluso con la separación oficial entre el Estado y la Iglesia, las cuestiones religiosas continuaron en el campo de la educación.

Un hito importante ocurrió en 1930 con la creación del Ministerio de Educación, que a pesar de ser secular se inspiró en la educación gratuita promovida por las entidades religiosas. En 1931 el Ministro de Educación Francisco Campo introdujo la educación religiosa en las escuelas como parte de la construcción filosófica y moral. Otro hito es cuando la Educación Religiosa fue introducida en la primera Lei de Diretrizes de Base da Educação Nacional de LDB en 1961 (JUNQUEIRA, 2007). Después de otra versión en 1971, la estructura ideológica de la LDB estaba ligada a los pensamientos y posiciones de las clases sociales, políticas y religiosas. Tenga en cuenta que al menos dos grupos, estatistas y liberales, entre las agendas, discutieron el papel del Estado, la familia y las cuestiones morales, que a menudo se entrelazaban con los valores religiosos. Más tarde, la educación religiosa[6] se introduce en el LDB de 1996 como una disciplina opcional.

En la Base Nacional Comum Curricular (BNCC) elaborada en 2015, regulamos los aprendizajes esenciales que se trabajarán en la educación encaminadas a promover la igualdad, la formación integral y una sociedad democrática e inclusiva. En el BNCC, la Educación Religiosa se compone de temas con reflexiones que tratan sobre la espiritualidad y la moralidad, como las identidades y la ote otra: “La i, la otra y la nuestra”. Conocimiento y pensamiento sobre creencias y deidades relacionadas con la filosofía de la vida: representaciones y comportamiento religioso, forma de vivir, sentimientos y recuerdos y conocimiento.

En las décadas de 1970 y 1980 en el área de la educación, Paulo Freire, quien tenía una visión integral de la educación, Freire abordó temas de ética-moral, espiritualidad como formas de libertad de la opresión del sistema (FREIRE, 2005).

Actualmente según los datos del IBGE para el Censo de Religión de 2010, revelan que el 86,8% de la población brasileña está compuesta por cristianos católicos y protestantes (AZEVEDO, 2012). Para Moreira-Almeida (2010) la religión es un factor social, ya que es seguida por la mayor parte de la sociedad e influye en la política, la cultura y la educación.

6. MORAL, DESARROLLO RELIGIOSO Y EDUCACIÓN

Es con la visión constructivista de Piaget y la visión cognitivo-estructural de Kohlberg que la persona es el autor de la construcción moral a través del juicio del bien y del mal (LOURENÇO, 1992). En el contexto de la moral y la religión, Kohlberg (1981) distinguió el pensamiento religioso y moral, pero los asocia en las etapas de desarrollo. Para Kohlberg (1981) dentro del desarrollo moral hay preguntas que son respondidas por dimensiones religiosas. ¿Por qué ser moral? ¿Es bueno o malo?  La respuesta está en cumplir con las normas como equilibrio social, pero también implica un reflejo individual del significado y el propósito del ser, tal reflexión se cultiva en la naturaleza del espíritu y puede ser respondida por dimensiones religiosas: Dios es bueno y quiere que el hombre sea bueno: “Todo don bueno y todo don perfecto viene de arriba, descendiendo del Padre de las luces , en el que no hay cambio o sombra de variación. Según su voluntad, nos dio cuentas por la palabra de la verdad, para que pudiéramos ser como primicias de sus criaturas.”  (Santiago 1:16-18). Entiende en el pasaje bíblico que la bondad viene de Dios, creó al hombre para ser bueno. En este ejemplo, te das cuenta de cómo las dimensiones religiosas pueden responder a la pregunta de ser moral.

Las dimensiones religiosas como aspecto moral que da sentido son abordadas por James Fowler[7] (1981), que influenciado por Piaget (1973) desarrolló las etapas de la fe que ocurre cronológicamente, “al nacer, estamos dotados de capacidades innatas para la fe”, con el curso de la vida la fe se desarrolla en el conjunto con entornos educativos: padres, miembros de la familia, la comunidad de fe (FOWLER, 1992). Dentro de esto, los entornos educativos tienen en su propósito construir enteramente entre las dimensiones de la fe, “un aspecto genérico de la lucha humana por encontrar y mantener un sentido de vida” (FOWLER, 1981), con las dimensiones educativas de la vida: conocimiento inmediato, socialización, cultura y valores morales. En este contexto, para Espírito Santo (2008) la enseñanza es un arte de la vida, el educador es quien construye el diálogo entre los problemas morales de la sociedad con los valores del alumno: sus significados y propósitos, sus necesidades psicoemocionales, anhelos y otros.

Consideraciones

En las reflexiones etimológicas sobre la espiritualidad, el desarrollo moral y los maestros encuentran relaciones y similitudes en los significados, como el significado es una dimensión que conforman la noción de espiritualidad, moral y práctica docente. En este contexto, La Psicología de la Educación puede contribuir a reflexiones etimológicas sobre el propósito del sentido como parte de la naturaleza del espíritu (pisque), que comprende el comportamiento moral, el conocimiento de los y el mundo (SANTOS, 2019).

La historia señala una relación entre las cuestiones morales y religiosas en el contexto educativo, especialmente en Brasil hay una influencia de la tradición judía cristiana en el contexto educativo. Para el psicólogo educativo La Taille (2009) la apreciación de la tradición judía cristiana no se trata de fomentar el proselitotismo religioso en la educación, como ocurrió antes del estado secular. Tampoco es un catecismo en la enseñanza, pero se entiende que la práctica de la educación no se construye en una perspectiva futurista, se enseña lo que ya existe con referencia al pasado, por lo tanto, se educa a través de fundamentos culturales e historia. Esto permite un conocimiento de los que, a su vez, contribuye a un sentido de la vida.

Según Kohlberg, el desarrollo moral y religioso se asocia en la búsqueda de respuestas existenciales, como en el sentido y propósito de la vida. Para Fowler, las etapas de la fe (entendidas como espiritualidad) es un recurso para la búsqueda de significado y experiencias en la vida, que se construye en toda la vida con entornos educativos, familia, escuela y sociedad.

Como se plantea en este estudio, la mayoría de la población es actualmente religiosa (84% cristiana). Según La Taille (2009), en una encuesta realizada por el Ministério da Ciência e Tecnologia e pela Academia Brasileira de Ciências reveló que el 49% de las personas tienen el mayor interés en el conocimiento del tema de la religión.  En este sentido, la influencia de la religión se considera en la construcción del conocimiento expresada en el contexto educativo, esto no significa que uno deba tener una práctica educativa religiosa confesional o proselítica, sino una enseñanza secular en su pleno sentido, respetar, asegurar y garantizar la libertad de todas las creencias religiosas. En este contexto, la enseñanza religiosa como disciplina no debe ser un medio de catecismo, sino un estudio del fenómeno religioso, la libertad y la diversidad de las creencias, la historia y la cultura religiosas, la formación ciudadana en valores morales universales, la paz, la solidaridad, el amor, la tolerancia, la cooperación, la honestidad, el respeto y la justicia (BOEING, 2009). En este sentido, la práctica del educador tiene como objetivo el desarrollo humano, el amor, la cooperación, la libertad, la igualdad con la singularidad, la integración de los ejes del cuerpo, relacional, sociocultural y de fe.

La espiritualidad es un recurso de (coping) para que los maestros encuentren significado y propósito profesional y personal. Según Takiuti (1997) el contexto educativo puede ser estresante, que interfiere negativamente en los estados emocionales, cognitivos y conductuales y resulta inseguridad, discapacidad, inferioridad y otros sentimientos negativos. Para Takiuti (1997) la coping espiritual en el contexto educativo proporciona resiliencia, coraje, autoestima, que influye positivamente en el aprendizaje.

Por último, es importante desarrollar nuevas investigaciones sobre: la influencia de las creencias religiosas en la competencia moral de los profesores; métodos de formación continua de los maestros que contemplan cuestiones morales y espirituales; estudios sobre conflictos entre cuestiones morales y religiosas en el contexto educativo, por ejemplo, ideologías de género y creencias religiosas.

REFERENCIAS

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APÉNDICE – REFERENCIAS DE LAS NOTAS AL PIE

3. Para Comte-Sponville (1999), como cree Piaget (1994), la noción de justicia es la más racional de las nociones morales, ya que se analiza psicológicamente y resulta en cooperación. La justicia se entiende como un ideal de valores o de lo justo.

4. Entendiendo el orden cósmico: Necesitamos sentir que estamos cargados con la misma energía que dio origen a la Tierra, las estrellas y las galaxias; esa misma energía produjo todas las formas de vida y la conciencia refleja de los humanos; inspira a poetas, pensadores y artistas de todos los tiempos; estamos inmersos en un océano de energía que está más allá de nuestra comprensión. Pero esta energía, en última instancia, nos pertenece, no a través de la dominación sino a través de la invocación (BOFF, 2010).

5. Coping surgió en psicología, una palabra derivada del inglés que no tiene una traducción literal al portugués, que puede significar “lidiar con”, “manejar”, ​​“enfrentar” o “adaptarse a”. es un recurso conductual y cognitivo (PANZINI, 2004, p. 20).

6. El conocimiento del Fenómeno Religioso, desarrollado por las Ciencias de la Religión y sistematizado por el currículo de Educación Básica, forma parte de la construcción cultural de la sociedad. Con el Espíritu para replantear las diferentes dimensiones de la vida humana. Y la Educación Religiosa como componente de la formación ciudadana se convierte no solo en un espacio para la relectura y replanteamiento del Fenómeno Religioso sino también para el respeto a la pluralidad de cada contexto sociocultural (BOEING, 2009, p. 10-11)

7. James W. Fowler es teólogo, psicólogo, profesor de religión y desarrollo humano. Destaca su libro Estágios da Fé (1981) en el que aborda el desarrollo de la fe, la religión. Las seis etapas a partir de las cuales se desarrolla la fe: (1) fe indiferenciada, (2) fe proyectiva intuitiva, (3) fe literal mítica, (4) fe reflexiva individual, (5) fe conjuntiva y (6) fe universalizadora.

Para Fowler, la fe es un aspecto genérico de la lucha humana por encontrar y mantener el significado, y que puede o no expresarse a través de la religión “(p. 83). Según Fowler, es parte de la naturaleza humana buscar significado y, esto es asociada a la fe que puede o no llevar a prácticas religiosas. Se puede entender que Fowler separa fe y religión, siendo la fe “misterio que nos rodea” (p.39), una “realidad trascendente” (p.168), en otras palabras se puede entender la fe como espiritualidad

[1] Máster en Teología por PUC/PR. Tiene una especialización en Comportamiento Organizacional; Especialización en Neuropsicelecdagogía; Especialización en Filosofía y Sociología; Especialización en Enseñanza de la Educación Superior. MBAs en Administración y Gestión con énfasis en espiritualidad y religiosidad en las empresas. Licenciado en Gestión Comercial. Licenciado en Teología. Es Licenciado en Filosofía y Licenciado en Pedagogía.

[2] Doctor en Psicología Social. Máster en Psicología Social. Licenciado en Psicología.

Enviado: Agosto, 2020.

Aprobado: Septiembre de 2020.

Maestría en Teología de la PUC / PR. Especialización en Comportamiento Organizacional; Especialización en Neuropsicopedagogía; Especialización en Filosofía y Sociología; Especialización en Docencia de Educación Superior. MBA en Administración y Gestión con énfasis en espiritualidad y religiosidad en las empresas. Licenciada en Gestión Comercial. Licenciada en Teología. Es licenciado en Filosofía y Licenciado en Pedagogía.

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