La relevancia no comentada de “A escrava Isaura”

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ARTIGO ORIGINAL

SEABRA, Alexandre Sabado [1]

SEABRA, Alexandre Sabado. La relevancia no comentada de “A escrava Isaura”. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento. año 04, Ed. 03, Vol. 08, págs. 136-148. Marzo de 2019. ISSN: 2448-0959, Enlace de acceso: https://www.nucleodoconhecimento.com.br/literatura-es/relevancia

RESUMEN

El objetivo principal de esta obra es sacar a la luz características románticas esenciales sobre la novela A escrava Isaura, del escritor Bernardo Guimarães, apreciado durante generaciones, pero que los libros de texto dan poca importancia al aprendizaje del Romanticismo brasileño.

Palabras clave: Abolicionismo, Esclavitud, Romanticismo, Regionalismo.

1. INTRODUCCIÓN

Muchos han oído hablar de una de las principales obras del Romanticismo brasileño: A escrava Isaura. Esto, que también se ha disfrutado en formato cinematográfico (en 1929), teatro y, principalmente, telenovela dos veces (en 1977 y 2004), y uno con acercamiento a los orígenes de Isaura, A escrava mãe (en 2017). Todos fueron éxito de crítica y audiencia en Brasil y en los otros países en los que se transmitieron.

Sin embargo, la obra literaria tiene poco alcance en la enseñanza de la literatura romántica brasileña, como se puede ver en varios libros de texto en el área de la literatura. Por lo tanto, la obra es más valorada en el entorno televisivo que como elemento literario.

La trama muestra la vida de una hermosa esclava blanca que busca escapar de la lujuria de su amo, Leôncio. Cuando la huida se da por sentada, se encuentra con un joven Álvaro de ideas abolicionistas, que la libera de Leôncio y la marisma. A pesar de ser una obra abolicionista, se observa el cuidado con el que el autor de ouro-pretano Bernardo Joaquim da Silva Guimarães (1825-1884) trabaja con el personaje, acolchando el color blanco del protagonista.

El objetivo principal de este trabajo es mostrar la importancia, aportando un enfoque diferenciado, con fines pedagógicos, de las características del período romántico brasileño basado en la obra principal de Bernardo Guimarães: A escrava Isaura.

Al investigar la obra, se verifica que la mayoría de los libros de texto de la literatura colocan la novela de Bernardo Guimarães de una manera de apoyo con respecto a su importancia en el romanticismo brasileño. Muchos de los libros ni siquiera mencionan al escritor y a la obra.

El enfoque propuesto aporta la importancia didáctica del trabajo sobre las características del período romántico ya conocido y enseñado por los conocedores de la literatura brasileña del siglo XIX. Características como el abolicionismo, el regionalismo, el mal del siglo y el amor incondicional, a veces hiperbólico.

2. EL ENFOQUE ABOLICIONISTA

A escrava Isaura se publica en el período de la campaña abolicionista de 1875, habiendo sido ambientado en los primeros años del reinado de D. Pedro II -como la obra misma informa en sus primeras líneas- sucediendo, por lo tanto, en la década de 1840. Se puede decir que fue el telón de fondo perfecto para la difusión de la novela, que en ese momento se publicó en serie. Estos se presentaban periódicamente, casi siempre semanalmente, en los periódicos.

Para una comprensión adecuada de lo que se desarrollará aquí, primero se necesita una breve comprensión del funcionamiento de la era romántica en Brasil. Según Citelli (2007, p. 9), el romanticismo resultó ser un gran movimiento, y en él radica el conservadurismo y el deseo libertario, la innovación formal y la repetición de fórmulas establecidas como la datación como el poder y la revuelta radical.

Así, es posible encontrar en la novela del escritor Bernardo Guimarées elementos que destacan en la fórmula que mejor describe el romanticismo: libertad añadida con pasión y emoción.

El abolicionismo, la base de la generación condoreira, es el elemento característico que el lector puede ver en primer lugar asociando el movimiento romántico con la novela A escrava Isaura. Por lo tanto, es necesario tener una breve comprensión de lo que fue la generación de la condoreira, la fase que representó el tercer momento romántico que transcurrió entre 1870 y 1890.

Los autores William Cereja y Thereza Cochar (2013, p. 224) destacan las razones que dieron origen a la tercera generación romántica: “En Brasil, como la fuerza laboral era predominantemente esclava, Condoreirismo asumió rasgos abolicionistas y republicanos”.

José de Nicola busca definir la tercera fase del Romanticismo brasileño de la siguiente manera:

“Caracterizado por la poesía social y libertaria, refleja las luchas internas de la segunda mitad del reinado de D. Pedro II. […] El término condoreirismo es una consecuencia del símbolo de libertad adoptado por los jóvenes románticos: el cóndor, un águila que habita en la cima de las montañas de los Andes.” (NICOLA, 1993, p.76)

Incluso después de los análisis anteriores, muchos didatas limitan el valor del Condoreirismo sólo a la poesía. Sin embargo, en la prosa de Bernardo Guimarães, esta característica está bastante presente ya que la obra analizada aquí tiene como protagonista a una esclava que desea su libertad. Aunque de naturaleza subjetiva, la obra es la denuncia social, retratando una visión abolicionista de la esclavitud que todavía existe en Brasil.

Algunos personajes despiertan los ansiosos por el deseo abolicionista y republicano, el principal es el de Álvaro, que tiene un valor heroico en el texto, ya que es posible analizar en palabras del personaje:

“La esclavitud en sí misma es ya una indignidad, una úlcera horrible en la faz de la nación, que la tolera y protege. Por mi parte, no hay razón por la que yo vea llevar a este punto el respeto por un prejuicio absurdo, resultante de un abuso que nos deshonra a los ojos del mundo civilizado. Sé yo el primero en dar este noble ejemplo, que puede ser imitado. Servirle al menos una protesta enérgica y solemne contra una institución bárbara y vergonzosa”. (GUIMARÃES, 2012, p. 132-133)

Pero es posible identificar a otros, como André. Tiene un intenso deseo de escapar de la granja de Almeida, aunque le cueste la vida. Otro personaje es el mejor amigo de Álvaro, el Dr. Geraldo. Geraldo, aunque abolicionista, es racional. Al ver al amigo sin los medios para evitar que Leôncio lleve a Isaura de vuelta a la granja, trata de apoyar a Álvaro:

“No es tanto, mi querido Álvaro; estos excesos y abusos deben ser consnados; pero, ¿cómo puede la justicia o el poder público desviar el interior del hogar doméstico, e ingerir en el gobierno de la casa del ciudadano? que los misterios abominables y horribles, a los que la esclavitud cede, no pasan por estos dispositivos y granjas, sin, ya no dicen justicia, pero ni siquiera los vecinos, tienen conocimiento?… Mientras haya esclavitud, estos ejemplos serán establecidos. Una mala institución produce una multitud de abusos, que sólo pueden ser extinguidos cortando el mal en la raíz. (…) Vuestra filosofía es hermosa y digna de vuestro noble corazón; Pero, ¿qué es lo que quieres? leyes civiles, convenciones sociales, son obras del hombre, imperfectas, injustas y a menudo crueles. El ángel sufre y gime bajo el yugo de la esclavitud, y el diablo se rezuma al fastigio de la fortuna y el poder.” (GUIMARÃES, 2012, p. 130-131)

A pesar de que el escritor ha analizado la mente del brasileño en relación con el posible lado consciente con respecto a las paradojas culturales derivadas de la malcencia, también se puede afirmar que es un trabajo subjetivo sobre el abolicionismo, porque el escritor busca enfatizar la incansable caza de heroína del antagonista. Además, existe una mayor preocupación por la belleza casi europea del personaje protagonista, y no tanto como los males del régimen de esclavos que todavía sufrió el país.

3. IDEALIZACIÓN Y SUFRIMIENTO ULTRARRAÑADO EN PROSA

Es importante destacar que Isaura, creada por la madre de Leôncio, está diferenciada, teniendo un alto grado de refinamiento de la educación, la cultura y la belleza. Estos elementos de extrema admiración y codicia para casi todos los personajes maculianos de la obra: Leôncio, Henrique (cuñado de Leôncio), Belchior (el jardinero de la granja), André (también esclavo en la granja) y Álvaro. Sin embargo, lo que la mayoría de Bernardo Guimarées destaca en su obra es el hecho de que el esclavo es de piel blanca. Bosi (1975, p. 158) explica lo siguiente sobre el análisis étnico de la esclava: “toda la belleza de la esclava se pone en ella para no aparecer negro, pero no como se describe desde el primer capítulo”.

Isaura se atribuye directamente a características mitológicas y divinas, descritas como un ser perfecto, comparado metafórica e hiperbólicamente como un ángel, una sirena o un santo. Por lo tanto, es evidente otra característica romántica: la idealización de la mujer. Frente al primer capítulo de la obra, después de cantar frente al piano, Isaura se describe así en el primer capítulo:

“Las notas sentidas y recelosas de ese canto escapando a través de las ventanas abiertas y resonando en la distancia, te hacen querer conocer a la sirena que canta tan bellamente. Si no es una sirena, sólo un ángel puede cantar así”. (GUIMARÃES, 2012, p. 17)

La descripción del narrador de la maravillosa y divina imagen de Isaura sigue en el transcurso del capítulo I:

“La tez es como el marfil del teclado, alva que no deslumbra, borrosa por un delicado matiz, que no sabrás si es palidez ligera o rosa desmayada. El regazo del propietario y el lavor más puro sostienen con gracia insorable el maravilloso busto. El cabello suelto y muy ondulado se redujo por los hombros en rodillos gruesos y ligeros, y como los flecos negros escondían casi por completo la parte posterior de la silla, que estaba sentada hacia atrás. En la frente tranquila y lisa como el mármol pulido, la luz del azar era un reflejo rosado y suave; se diría lámpara misteriosa de alabastro, manteniendo en el a bount diario el fuego celestial de la inspiración. (GUIMARÁES, 2012, p. 18)

La sensualidad es también otro refinamiento por parte del escritor. Esto busca describir a la esclava para que el lector se sienta inspirado por la belleza del protagonista:

La fisionomía, cuya expresión habitual era toda modestia, ingenuidad y canuty, estaba animada con una luz inusual; el busto admirablemente tallado se levantó y majestuoso; sus ojos extáticos estaban llenos de esplendor y serenidad; los pechos, que hasta entonces sólo se enganchaban como las olas de un lago en una tranquila noche de luz de luna, comenzaron a jadear, turgid y agitado, como un océano de capilla; su regazo fue atacado y delgado como el del cisne, que se presta a desprender las gargantas divinas. Fue el soplo de inspiración artística, que, cepillarla en la frente, la transformó en una sacerdotisa de la bella, una inspirada intérprete de las armonías del cielo. (GUIMARÃES, 2012, p. 96)

Otro elemento, también característico de la poesía, pero que es bastante explícito en la novela del escritor de Minas Gerais es el ultrarromanticismo. Esto es recordado como una exageración emocional, casi cursi, que lleva al yo lírico o al personaje a una sensación de melancolismo extremo, incluso deseando su propia muerte. Es interesante señalar que Bernardo Guimarães, en cuanto a la creación poética, supo aprovechar las características del momento ultrar romántico, habiendo sido amigo de Álvares Azevedo (1831-1852) y Aureliano Lessa (1828-1861), que fundaron juntos la Sociedad Epicureia. Esta trinidad fue inspirada por el poeta británico Lord Byron.

Basándose en esto, Cereja y Cochar afirman sobre los elementos característicos de la segunda fase romántica:

“Los ultrar romanticismo despreciaron ciertos temas y posturas de la primera generación, como el nacionalismo y el indio, pero acentuaron rasgos como el subcentismo, el egocentrismo y el sentimentalismo, expandiendo la experiencia de sondeo interno y preparando terreno para la investigación psicológica que, tres décadas después, caracterizarían el Realismo”. (CEREJA; COCHAR, 2013, p.200)

Así, la presencia del mal del siglo se observa principalmente en el antagonista de A escrava Isaura, Leôncio.

A través de la codicia del villano por Isaura, la obra se desarrolla. Leôncio no podía soportar ver a su amado esclavo, visto por él como un objeto sexual, cumpliendo con las expectativas de otro hombre. Este hombre es Álvaro. El hombre del que Isaura se enamora en Recife. El amor entre ellos se produce después de la fuga de Isaura de La Granja de Leôncio, acompañado por su padre (Miguel), que años intenta comprar su alforria con el comandante Almeida, pero en vano.

Dos tipos de amor se encuentran en la obra: el puro, por parte de Álvaro; y los enfermos, por Leôncio. Esto no requiere esfuerzo por lo que esta manera para lograr sus objetivos. Está dispuesto a gastar lo que sea necesario para recuperar su “objeto” de adoración y codicia. En los orígenes de Leôncio se verifica que el personaje gasta demasiado, demostrando el carácter dudoso del antagonista de la obra. Esto se puede ver en el siguiente extracto del Capítulo II de la obra:

“Leôncio había encontrado desde la infancia en la amplitud y las instalaciones de sus padres amplios medios para corromper el corazón y la inteligencia fuera de lugar. Un mal estudiante y un niño incorregible, turbulento e insubordinado, pasó de la escuela secundaria a la escuela secundaria, y pasó como un gato por brasas sobre toda la preparatoria, cuyos exámenes nunca había salvado a la sombra del patrocinio. Los amos no se atrevieron a dar al noble y comandante mundial el disgusto de ver a su hijo desaprobado. Se matriculó en la escuela de medicina en el primer año se cansó de esa disciplina, y como sus padres no sabían cómo contradecirlo, fue a Olinda para asistir al curso legal. Allí, después de haber disipado ni una pequeña porción de la fortuna paterna en la satisfacción de todos sus vicios y fantasías locas, también se aburría en los estudios legales, y se entendía que sólo en Europa podía desarrollar su inteligencia dignamente, y saciar su conocimiento, en manantiales puros y abundantes. Así que escribió a su padre, quien le dio crédito y lo envió a París, donde esperaba verlo regresar como un nuevo Humboldt. Instalado en ese vasto pandemonio de lujo y placeres, Leontius rara vez, y sólo por desawayio, escucharía las predicciones elocuentes de los maestros marcados de la época, ni se le veía en museos, institutos y bibliotecas. Por otro lado, era un habitual en Jardim Mabile, así como todos los cafés y teatros más de moda, y uno de los leones más famosos y elegantes de los bulevares fue tomado.” (GUIMARÃES, 2012, p. 22)

Las acciones despilfarrúricas de Leôncio llevan a la familia a un estado financiero difícil. Esto genera el matrimonio entre Leôncio y Malvina, un matrimonio de intereses económicos. Sin embargo, nada le impide poner en práctica sus planes en relación con Isaura, como se puede ver en el capítulo VIII de la obra:

“El amor violento y ciego que Isaura le había inspirado, lo incitó a saltar sobre todos los obstáculos, a arrogar todas las leyes de la decoriidad y la honestidad, a aplastar sin piedad el corazón de su esposa amorosa y amorosa, para obtener la satisfacción de sus deseos frenéticos.” (GUIMARÃES, 2012, p. 66)

Es de esta malsana manera que el lector identificará la premisa del mal del siglo, principalmente en el desenlace de la obra, que presenta al heroico Álvaro alcanzando el objetivo de tomar toda la fortuna y asumir las deudas del perverso antagonista. Álvaro se convierte así en dueño de todos los bienes del heredero de Almeida, incluidos Isaura y todos los demás esclavos de la finca. En un momento visible de extremo disgusto, es posible llegar a la locura por la no aceptación del antagonista por no poder completar su malvado plan: darse cuenta de su loca pasión por la esclava Isaura. Lo que lleva al suicidio.

Por lo tanto, se percibe que la razón del suicidio no es sólo la pérdida de su propiedad, ya que Leôncio ya no los poseía, sino la pérdida total de la posesión de Isaura. Para Leôncio, la vida ya no tiene ninguna motivación.

4. Regionalismo

La narración comienza en una granja en Campos dos Goytacazes, en la obra escrita como Goitacases – en honor a los habitantes originales, los indios Goitacá – ubicada en la orilla del río Paraíba, en el estado de Río de Janeiro. Es en este escenario que vive la esclava mixta Isaura, hija de los portugueses Miguel y Juliana, mucama favorito de la esposa del comandante Almeida. Esto atormenta a los pobres mucama hasta la muerte.

El segundo escenario es Recife, en Pernambuco. Miguel le propone a su hija la huida y procede a las provincias del norte en un barco esclava. Así, llegan a Recife y adoptan nombres falsos: le gusta Elvira; él, Anselmo.

La narrativa retrata el vigor de las costumbres y la vida social, y también es posible detectar la descripción de la granja, la oligarquía del café, la vegetación local y el canto de las aves, de una manera muy poética. Esto hace que el trabajo discutido aquí sea regionalista. Por lo tanto, el regionalista revela Brasil a los brasileños, para un pueblo, que en ese momento estaba influenciado por las normas europeas.

Cabe señalar que, en la poesía, Bernardo Guimarés participó en la segunda fase romántica, produciendo sátiras y poesía erótica. Comenzó a emigrar a la prosa, produciendo una colección romántica regional, tanto en la descripción de los lugares como en el modelo de vocabulario. El escritor lleva gran parte del modelo regionalista principalmente en las obras O Ermitão de Muquém, una novela escrita en 1858, y O seminarista, de 1872. Así, se afirma que Bernardo Guimarães fue uno de los precursores del regionalismo en Brasil, pero, según João Domingues Maia y José Veríssimo, es considerado el creador del país y de la novela regional:

“Bernardo Guimarães, Franklin Távora y Visconde de Taunay tienen en común el hecho de que tratan de describir un Brasil no costero no contaminado por la criatura europea. Es a través de ellos que el sertanejo definitivamente entra en nuestra ficción. […] Considerado el creador del país y la novela regional ambientada en Minas y Goiás, sus obras más conocidas son O seminarista y A escrava Isaura.” (MAIA, 2001, p.218)

“Bernardo Guimarães es el creador de la novela nacional y regional, bajo su aspecto puro brasileño. El medio cuya época.determinó esta tendencia de su romanticismo. Pero contrariamente a lo que uno debe esperar de un escritor tan familiarizado con el entorno que le proporcionó los temas, no se le dice en las obras la imagen exacta, ni en su representación objetiva ni en su idealización subjetiva. En toda la obra romántica de Bernardo Guimarães será difícil elegir una página que podamos citar como pintura o expresión ejemplar del medio campestre. Tenía ambiciones más altas que esta pintura de género, también se ensayó en la novela histórica y en las intenciones sociales, con el Seminario, donde vio el asunto del celibato clerical, con el Esclavo Isaura, en el que dramatiza escenas de la esclavitud […] ” (VERÍSSIMO, 1954, p.241)

Una descripción muy regionalista se puede ver en los primeros momentos de la narración:

“Fue en los primeros años del reinado del Sr. D. Pedro II. En el fértil y opulento municipio de Campos de Goitacases, en el borde de Paraíba, a poca distancia del pueblo de Campos, había una hermosa y magnífica finca. (…) La naturaleza lejana todavía se jactaba en toda su grosería primitiva y selvática; pero cerca, alrededor de la encantadora villa, la mano del hombre había convertido el regaño de la selva, que cubría el suelo, en deliciosos jardines y huertos, en pastos de hierba y pingues, a la sombra aquí y allá por gigantescas gameleiras, perobas, cedros y copaíbas, que atestiguan el vigor del antiguo bosque. No había apenas una pared, una valla, no valate, pero jardín, huerto, huerto, pastos y plantaciones circundantes estaban divididos por setos exuberantes y verdes de bambú, piteiras, espinos y gravatás, lo que dio todo el aspecto del vergel más agradable y delicioso. (…) Fue para una hermosa y tranquila tarde de octubre. El Sol aún no estaba puesto, y parecía flotar en el horizonte suspendido en rollos de espuma de colores cambiantes bordeados por fiebres doradas. El giro saturado de esclusas balsámicas se extiende a lo largo de las costillas, despertando sólo bruscamente rumoreado por el dosel de los árboles, y haciendo la parte superior de los cocoteros, que apuntaban a las aguas lúcidas y tranquilas del río, leve. (GUIMARÃES, 2012, p. 15-16)

Según Oliveira (1963, p. 113), Bernardo Guimarées es visto como la alta expresión del proséltor minero más alto del romanticismo, sin límites a su creatividad, alcanzando un alto nivel de popularidad. Se nota cuando hay dos ediciones de O Seminarista, en un período de tres años, y el éxito, que todavía es, A Escrava Isaura.

En cuanto al romanticismo brasileño, Bernardo Guimarães es considerado por algunos críticos, como Coutinho (1986, p. 20-21) y Veríssimo (1954, p. 243), miembro de la segunda generación con José de Alencar, álvares de Azevedo, Gonçalves Dias, Joaquim Manuel de Macedo. Carpeaux (1964, p. 90-91) presenta la diversidad estilística e ideológica como un criterio de división, posicionando al escritor de Minas Gerais en lo que él llama “romanticismo nacional y popular”.

Bosi, con respecto al carácter regionalista de Bernardo Guimarães, afirma:

El regionalismo “Bernardo Guimarães” mezcla elementos llevados a la narrativa oral, los ‘causos’ y las ‘historias’ de Minas y Goiás, con una buena dosis de idealización. Esto, aunque no tan masivo como en Alencar, es responsable de un lenguaje adjetivo y convencional en las imágenes más duras”. (BOSI, 1975, p.157)

Sin embargo, en A escrava Isaura, el escritor de Minas Gerais utiliza como escenarios el interior de Río de Janeiro y la capital de Pernambuco. En el primer ambiente, posiblemente inspirado en el período en el que el escritor residió en Río de Janeiro en los años 1858 y 1859, asumiendo la posición de crítico periodístico y literario en el periódico Atualidade.

A pesar de toda la prueba creativa del escritor, Veríssimo (1954, p. 241) informa que Bernardo Guimarées tiene una composición sin la belleza y la belleza del estilo. Además, describe que en cada obra romántica de Bernardo Guimarães hay dificultades para elegir una página en la que haya “pintura o expresión ejemplar del entorno del país”.

Romero (1960, p. 987) dice que el escritor de Minas Gerais debe ser destacado “por el carácter nacional de sus narraciones, por la simplicidad de las tramas, por la facilidad de estilo”. Lo considera como un predecesor del naturalismo a la contemporánea. En cuanto a los fracasos del autor de Minas Gerais en relación con la forma de escribir, aquí está su opinión:

“Nos tiene y suficiente: a menudo es prosaico, a veces incorrecto y no muy superficial. Tiene un cierto manjar de pinturas; pero no tiene fuerza; importa pero no aguanta, no cautiva, no excita. En cualquier caso, es un producto de su entorno.” (ROMERO, 1885, p. 38)

Candido (2004, p. 551) reconoce el de los libros de Bernardo Guimarães, lo que queda incorporado a nuestra sensibilidad es muy poco, “más allá de la vaga memoria de las tramas”. Para él, hay una impresión de naturaleza plástica en su construcción narrativa, refiriéndose al contenido de las descripciones.

Por lo tanto, se observa que Bernardo Guimarães busca en sus descripciones del medio sólo una elaboración del escenario para embellecer aún más a su protagonista. Es diferente de otros novelistas como José de Alencar, que buscaba en la descripción de la naturaleza elaborar un elemento vivo para las acciones de sus personajes, como en O guarani. En esta novela, el lector identificará el efecto de la naturaleza provocando el resultado de la obra, cuando los protagonistas – Ceci y Peri – que son apreciados por una inundación, desaparecen hacia una cascada en una balsa originada en una palmera. En Vidas secas, de Graciliano Ramos, está la búsqueda del entorno natural como otra cosa, siendo trabajado como si fuera un personaje. En Vidas secas, una novela escrita en el segundo período modernista, los personajes viven los males de la sequía y lo que causa en su desarrollo.

5. RELACIÓN CON EL REALISMO

Como ya se ha informado, el año de publicación de A escrava Isaura es 1875, es decir, seis años antes de la llegada del Realismo a Brasil, con las Memórias póstumas de Brás Cubas, de Joaquim Maria Machado de Assis. Sin embargo, es notable que Bernardo Guimarães presenta en ciertos momentos de su obra característica de la época literaria después de la suya.

La base ideológica del realismo presenta análisis relacionados con el determinismo, el evolucionismo y el positivismo. El primero proclama que el comportamiento humano está determinado por la herencia y el medio ambiente; el segundo argumenta que el ser humano es movido instintivamente, y que hay una selección natural para la supervivencia de la especie; el tercero aplica el concepto evolutivo del pensamiento humano, buscando evidencia a través de la observación, la comparación y la experimentación.

Sobre la base del razonamiento anterior, se puede analizar que los caracteres presentan elementos realistas. Especialmente en cuanto al personaje Leôncio. Esto, tomando como ejemplo el propio padre, presenta tendencias deterministas, siendo un personaje producido por la herencia y el medio ambiente. En cuanto a Isaura, se presenta de acuerdo con la creación dada por su sinhá, poseendo una imagen bien hecha y con esencia de dulzura y pureza.

En cuanto a la teoría evolutiva, Leôncio actúa por instinto, teniendo que buscar su satisfacción al poseer el esclavo deseado. En relación con la filosofía positivista, el lector, a través de observaciones relacionadas con el antagonista, descubre que es obsesivo con el esclavo, y una no aceptación de la derrota sufrida en relación con álvaro, lo que provoca su trágico desenlace. Por lo tanto, se analiza que Leôncio tiene ciertos trastornos psíquicos.

También se verifica que Bernardo Guimarães tiene algunos momentos de Naturalismo, corriente del Realismo, visualizados por Guimaraens Filho en la colocación de M. Cavalcanti Proená:

“[…]Hay en las novelas [de Bernardo Guimarães] un componente naturalista, debatiendo las exageraciones del romanticismo y oponiéndose al idealismo hipertrófico de este sentido común y una sensualidad más efectiva y realista” (Apud GUIMARAENS FILHO, 1976, p. 12)

Antônio Candido analiza que Bernardo Guimarães no demuestra rastros de Naturalismo:

“[…] Gracias a la visión natural que imprime tanta salud en su trabajo […], la carne es un componente normal y necesario, aunque la enfrenta preferentemente en situaciones anormales desde el punto de vista social” (CANDIDO, 1975, p. 239)

En comparación con Machado de Assis, Bernardo Guimarães también presenta una narración irónica, especialmente en la descripción del personaje Belchior, lo que lo promociona como un ser abominador y deforme en cada momento en el que se cita. O incluso en la primera conversación entre Leôncio y Álvaro . Leôncio demuestra su lado sarcástico y desalicido.

Además, el narrador, que es omnisciente, busca impulsar con el lector, es decir, llama al lector a participar en los hechos que se divulgarán, como ocurre, por ejemplo, en Memórias póstumas de Brás Cubas. Por lo tanto, se considera la propuesta de diálogo en algunas partes de las dos obras:

“No creas que el lector que ya piensa que ha terminado el baile que estábamos viendo. El corto recorrido, que en el exterior de él lo hicimos en el capítulo anterior, parecía necesario para explicarnos por qué una serie de circunstancias fatales era nuestra heroína, siendo esclava, se vio impulsada a tomar la audaz resolución de presentarse en una espléndida y aristocrática velada…” (Guimarães, 2012 p. 108)

“Consecuentemente, evito relatar el extraordinario proceso que he emprendido en la composición de estos Recuerdos, trabajado aquí en el otro mundo. Sería curioso, pero nimily extenso, y, además, innecesario para entender el trabajo. El trabajo en sí mismo lo es todo: si te agrada, buen lector, pago la tarea; Si no te agrado, te pagaré un piparote, y adiós. (ASSIS, 2018, p. 18)

Por lo tanto, es imposible concluir que Bernardo Guimarães bno tiene momentos realistas en su producción narrativa. La existencia del escritor que ha tenido como influencia las primeras producciones realistas es coherente, ya que las primeras obras realistas fueron en producción en Europa, y Machado de Assis también participó en la generación romántica brasileña, con las novelas Ressurreição (1872), A mão e a luva (1874), por ejemplo.

6. CONSIDERACIONES FINALES

Después de la preparación de toda investigación, fue posible verificar y afirmar que la obra A escrava Isaura es extremadamente importante para la enseñanza de la literatura. La obra del escritor Bernardo Guimarães es una de las más importantes de la época romántica, mostrando la capacidad del autor para trabajar con una gran cantidad de características de ese período, además de ser capaz de elaborar situaciones de pozo que podrían caracterizarse, tal vez, por el movimiento realista.

Por otra parte, aquí se demuestra que todavía es discutible la separación del grupo de características que separan la prosa de la poesía romántica, ya que la prosa lleva elementos de la poética, como el ultraromanticismo. Esta es una idea que debe ser revisada y reanalizada por los estudiosos de la literatura.

A partir de lo anterior, se evidencia la importancia de Bernardo Guimarães como uno de los más grandes novelistas brasileños, mientras que siempre se aborda en el estudio de la literatura. Así, esta obra pretendía servir de elemento de inspiración para nuevos estudios sobre el autor y sobre la obra discutida aquí, ya que hay muchas posibilidades que explorar.

REFERENCIAS

ASSIS, Joaquim Maria Machado de. Memórias póstumas de Brás Cubas. 1 ed. São Paulo: Panda Books, 2018.

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CANDIDO, Antonio. O Romantismo no Brasil. São Paulo: Humanitas- FFLCH-USP, 2004.

CANDIDO, Antonio. Formação da literatura brasileira: momentos decisivos. 5 ed. São Paulo: Ed. da Universidade de São Paulo, 1975.

CARPEAUX, Otto Maria. Pequena bibliografia crítica da literatura brasileira. Rio de Janeiro: Edições de Ouro, 1968.

CEREJA, William COCHAR, Thereza. Literatura brasileira: em diálogo com outras literaturas e outras linguagens. 5 ed. São Paulo: Atual Editora, 2013.

CITELLI, Adilson Citelli. Romantismo. São Paulo: Ática, 2007.

GUIMARAENS FILHO, Alphonsus. Bernardo Guimarães, sertanista e indianista (Introdução). In: GUIMARÃES, Bernardo. História e tradições da Província de Minas Gerais. Rio de Janeiro: Civilização Brasileira, 1976.

GUIMARÃES, Bernardo Joaquim da Silva. A escrava Isaura. São Paulo: Martin Claret, 2012.

MAIA, João Domingues. Português: série novo ensino médio. 9 ed. São Paulo: Editora Ática, 2001.

NICOLA, José de. Literatura brasileira: das origens aos nossos dias. 7 ed. São Paulo: Scipione, 1993.

OLIVEIRA, Martins de. A prosa – advento do romance – conto in História da literatura mineira. Belo Horizonte: Itatiaia, 1963.

ROMERO, Sílvio. Estudos de literatura contemporânea. Rio de Janeiro: Imago, 2002. (Rio de Janeiro: Laemmert, 1885).

ROMERO, Sílvio. História da literatura brasileira. Rio de Janeiro: José Olímpio, 1960. 3ª. ed. vol. III. (1ª ed. 1888)

VERÍSSIMO, José. História da literatura brasileira de Bento Teixeira, 1601 a Machado de Assis, 1908. Rio de Janeiro: J. Olympio, 1954.

[1] Postgrado en Literatura Brasileña y educación superior con título completo en Letras (Portugués e Inglés), Profesor de Lengua y Literatura Portuguesa.

Presentado: Sep, 2018.

Aprobado: Marzo de 2019.

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