Evaluación del comportamiento de niños en edad preescolar en un programa de natación

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ARTÍCULO ORIGINAL

FERREIRA, Maria Fernanda Lopes [1], NAGAMINE, Kazuo Kawano [2]

FERREIRA, Maria Fernanda Lopes. NAGAMINE, Kazuo Kawano. Evaluación del comportamiento de niños en edad preescolar en un programa de natación. Revista Científica Multidisciplinar Núcleo do Conhecimento. Año 04, Ed. 10, Vol. 08, pp. 77-90. Octubre de 2019. ISSN: 2448-0959, Enlace de acceso: https://www.nucleodoconhecimento.com.br/educacion-fisica-es/evaluacion-del-comportamiento

RESUMEN

El comportamiento deportivo es crucial durante la infancia y la adolescencia, ya que se acelera el crecimiento y el desarrollo neurofuncionales. La evaluación del comportamiento infantil es importante para identificar dificultades y ayudar en diagnósticos e intervenciones conductuales. El objetivo de este estudio era evaluar el desarrollo conductual de los niños en edad preescolar en un programa de natación. Cuarenta y cinco niños de entre 3 y 5 años se inscribieron en una escuela de natación en la ciudad de São José do Rio Preto participaron. El Child Behavior Check List CBCL / 1 y 5 años de la lista de verificación de comportamiento infantil se aplicó antes y después del programa de natación. Para el análisis estadístico, se utilizaron: Chi-cuadrado de McNemar, Prisma y la Prueba Wilcoxon. Una reducción en los casos clínicos y una mejora significativa en seis síndromes después de que se encontró el programa.

Palabras clave: Natación, niños, comportamiento, desarrollo.

1. INTRODUCCIÓN

Borsa & Nunes (2011) indica que existe una prevalencia del 12,5% de los trastornos mentales en la población infanto-juvenil en Brasil y en todo el mundo, e identifica los problemas de conducta como uno de los más frecuentes en niños y adolescentes, Borsa & Nunes (2011). En los Países Bajos, aproximadamente entre el 10% y el 25% de los niños en edad preescolar tienen problemas de conducta o dificultades emocionales y sólo uno de cada cinco niños recibe atención psicológica (THEUNISSEN, VOGELS, WOLFF, CRONE & REIJNEVELD, 2015).

En los países del primer mundo, la población adulta tiene hijos de edad avanzada, y el embarazo a avanzada edad se asocia con un aumento de las enfermedades mentales y disfunciones conductuales, con un mayor riesgo, especialmente de depresión, en niños que tienen padres muy jóvenes y mayores (TEARNE, ROBISON, JACOBY, NEWNHAM & MCLEAN, 2015). Los comportamientos problemáticos y las dificultades emocionales tienden a comenzar en edad preescolar y persisten durante todo el desarrollo, causando daños en muchas áreas del funcionamiento infantil (PSYCHOGIOU, MOBERLY, PARRY, NATH, KALLITSOGLOU & RUSSELL, 2017). Los comportamientos problemáticos se clasifican como internalizadores (retracción, depresión, ansiedad y quejas somáticas) y externalización (impulsividad, agresión, agitación, características desafiantes y antisociales) (BOLSONI-SILVA, LOUREIRO & MATURANO, 2011).

La relación entre padres e hijos al principio de la vida está asociada a una serie de acciones, a través de las cuales el individuo inicia y mantiene relaciones afectivas estables (ROHENKOHL &CASTRO, 2012). La relación de los padres se señala como un factor importante para la calidad de vida de las familias, influyendo en el cuidado de los niños y las relaciones entre padres e hijos. El apoyo de las madres es determinante para el desarrollo saludable de los niños.

La evaluación y el análisis del comportamiento de los niños son importantes y necesarios para identificar las dificultades y permitir que los recursos ayuden en diagnósticos conductuales e intervenciones posteriores, ya sea con los propios niños y/o con sus padres/cuidadores (BOLSONI-SILVA, et al., 2011).

El creciente aumento de los problemas de salud mental ha motivado a investigadores de todo el mundo a estudiar factores que proporcionan protección o reducen la vulnerabilidad al desarrollo de trastornos mentales. Además, es necesario encontrar métodos más eficientes que los tratamientos existentes, así como adoptar una postura preventiva (BENKO, FARIAS &AMPEIRO, 2011).

El comportamiento deportivo tiene un valor singular durante la infancia y la adolescencia, cuando el crecimiento y desarrollo neurofuncional ocurren más rápidamente y las disfunciones nutricionales pueden afectar el funcionamiento físico y mental de estos niños. Por lo tanto, una atención especial a la práctica supervisada de los ejercicios físicos puede ser de vital importancia para el correcto desarrollo de los procesos neurobiológicos durante este período, ayudando a combatir la obesidad y sus comorbilidades, contribuyendo así a una mejor salud física y mental de los niños (BENKO, et al., 2011).

Los mecanismos sociales y conductuales, a través de los cuales el deporte incide en la salud, se identifican en relación con los determinantes del comportamiento saludable, el deporte puede mejorar la salud debido a las influencias positivas en las habilidades de sociabilidad fomentadas por profesores, instructores, líderes y, también, debido a la disciplina disciplinaria. requisitos para realizar cualquier actividad en grupo (JONES-PALM, & PALM, 2015). El deporte favorece la resiliencia personal y la autoestima, brindando la oportunidad de aprender actitudes sociales saludables, puede mejorar la confianza en uno mismo, proporcionar un sentido de capacidad física, además de permitir el reconocimiento social dentro de la escuela, en el hogar y en la sociedad. (JONES-PALM, et al., 2015).

Entre los deportes que cumplen con el objetivo de mejorar el desarrollo de los niños en la primera infancia, el profesor Robyn Jorgens, de la Universidad Griffith en Australia (2012), dice que la natación es el deporte más apropiado, ya que permite la práctica de niños muy pequeños, incluso antes de aprender a caminar, porque los bebés de 4 meses ya pueden iniciar actividades acuáticas. Jorgens (2012) encontró que los niños menores de 5 años que tienen una lección de natación fueron capaces de mejorar su cognición (desarrollo intelectual) y desarrollo físico, así como sus habilidades sociales y confianza en sí mismos, significativamente más acelerados y consistentemente que los niños de la misma edad que no practican natación (SELKE, 2014).

Jorgens (2012) encontró que los niños que comienzan a aprender a nadar a los 4 o 5 años de edad tienen dificultades para aprender el deporte nunca enfrentado por aquellos niños que comenzaron a nadar cuando eran bebés. Además, las puntuaciones básicas de los requisitos de desarrollo de los niños que nadan desde los bebés son significativamente mejores que aquellos que comienzan a nadar mayores.

La investigación documenta que el efecto estimulante de los programas de natación para niños pequeños tiene el potencial de aumentar la inteligencia, la concentración, el estado de alerta y las habilidades de percepción, así como mejorar considerablemente el desarrollo social, emocional y físico. También dan a los niños un estado de relajación y calma que es muy deseable y beneficioso para el aprendizaje (GRIFFITH UNIVERSITY, 2012; WEST, 2012).

2. JUSTIFICACIÓN

Por lo tanto, las alternativas terapéuticas más generalizadas destinadas a mejorar la calidad de vida son más seguras y beneficiosas para todos los pacientes con comportamiento problemático y/o trastornos mentales. Así, las actividades programadas como clases de natación, taller de artes, teatro, atletismo, entre otras, son más exhaustivas y adecuadas, principalmente para niños (KRIEGER, et al. 2013).

Desde el punto de vista científico, el estudio de la información sobre el desarrollo de la infancia y las conductas infantiles colectivas promueve la posibilidad de mejorar la salud colectiva, así como la calidad de los servicios públicos y privados prestados a la población infantil.

Otro aspecto relevante de la investigación es que los estudios de prevalencia en salud mental en edades tempranas (los primeros cinco años de vida) son insuficientes y escasos. Teniendo en cuenta que las evidencias neurobiológicas, económicas, psicológicas y sociales demuestran que las intervenciones durante los primeros años de vida son altamente eficientes para reducir los problemas psicosociales, es relevante obtener datos nacionales sobre problemas afectivos y conductuales en la primera infancia y la edad preescolar (LECANNELIER, EWERT, GROISSMAN, GALLARDO, BARDET, BASCUÑAN, & RODRÍGUEZ 2014).

3. OBJETIVO

Este estudio tiene como objetivo evaluar el comportamiento de los niños de 3 a 5 años en un programa de natación.

4. MÉTODO

4.1 PARTICIPANTES

Cuarenta y cinco niños de 3 a 5 años se inscribieron regularmente en una escuela de natación en São José do Rio Preto, 60% niños y 40% niñas.

4.2 MATERIALES E INSTRUMENTOS

Inventario de conductas de niños entre ½ – 5 años Child Behavior Checkilist (CBCL 1 ½ – 5) (ACHENBACH & RESCOLA, 2000), compuesto por 100 ítems que conducen a dos escalas resumidas: la escala de problemas de internalización (reactivo emocional, ansiedad / depresión, queja somática y aislamiento) y la escala de los problemas de externalización (problemas de atención y comportamiento agresivo). El inventario también presenta síndromes guiados por el Manual de Diagnóstico y Estadísticas de Trastornos Mentales (DSM), que son: problemas afectivos, problemas de ansiedad, problemas de desarrollo, déficit de atención e hiperactividad y problemas de conducta oposicional desafiante. Este inventario proporciona puntajes obtenidos de evaluaciones estandarizadas para niños. CBCL tiene una alta confiabilidad de prueba y reprueba y una alta consistencia interna. La validez reportada de los criterios de ambas versiones del CBCL está respaldada por la capacidad de sus puntajes cuantitativos para discriminar entre niños emparejados demográficamente, clasificados en casos clínicos y no clínicos (CIMINO, CEMIGLIA, PORRECA, SIMONELLI, RONCONI & BALLAROTTO, 2016).

Cuestionario sociodemográfico, creado por la propia investigadora para identificar el perfil de los participantes, niños y tutores. El instrumento tiene dieciocho preguntas, que son sobre edad, sexo, color de piel, naturalidad, tiempo que reside en la ciudad, estado civil de los padres, educación y situación laboral de los padres, número de personas que viven en la casa, número de niños, número de habitaciones en la casa e ingresos familiares.

Observaciones de los comportamientos de los niños hechas por el maestro, una tabla elaborada por el investigador para anotar, diariamente, los problemas de comportamiento de los niños a lo largo del programa. Este instrumento fue concebido con el fin de proporcionar datos que permitan una evaluación cuantitativa de comportamientos individuales. Cada niño tenía un diario, con notas de los comportamientos específicos presentados en todas las clases. Los elementos evaluados fueron: nivel de atención y concentración, agresividad, impulsividad, compulsión verbal, comportamiento depresivo, capacidad de seguir el mando y sociabilidad; se consideró una escala de 0 a 3, con 0 representando un comportamiento menos apropiado y 3, un comportamiento más apropiado. Los problemas de comportamiento utilizados fueron los sugeridos por los autores de la literatura investigada en este estudio (BOLSONI-SILVA, et al., 2011; JONES-PALM, et al., 2015; & ROHENKOHL & CASTRO, 2012).

Programa de natación, incluye rutinas y secuencias de actividades compatibles con el grupo de edad del grupo. Las actividades se realizaron en las inmediaciones de una piscina climatizada y cubierta, una escuela de natación de São José do Rio preto. Los ejercicios fueron sistemáticos y variados, con el objetivo de estimular la conciencia corporal, como el equilibrio, la horca, la coordinación motora, la lateralidad, la noción de espacio, entre otros.

Todas las actividades propuestas forman parte del programa didáctico y del contenido didáctico de la escuela en cuestión, cuyo objetivo es desarrollar, en niños de esta edad, independientemente de la experiencia de natación, además de la conciencia corporal, la capacidad de viajar en el agua de 8 metros, tanto en el (natación de supervivencia), como en el estilo rústico Crawl, y de un desplazamiento de , al menos 5 metros en estilo costas.

Las actividades se cronometraron con una duración variable, respetando el límite físico y de tolerancia de cada grupo. Las sesiones se celebraban dos veces por semana, durando 30 minutos. El programa fue desarrollado en seis meses.

4.3 PROCEDIMIENTOS

El estudio fue aprobado por el Comité de Ética investigadora de FAMERP (Facultad de Medicina de São José do Rio Preto/SP) – Dictamen Nº 1.420.285, el 23 de febrero de 2016.

La persona a cargo de cada participante recibió una carpeta con los cuestionarios que se completarán en julio de 2016. Recibió la carpeta de nuevo en diciembre de 2016, sólo conteniendo el cuestionario CBCL para una segunda finalización. Así, el CBCL se aplicó en dos momentos, antes del programa de natación y después de seis meses, con el fin de comparar los comportamientos de los niños

Los datos obtenidos por CBCL fueron analizados mediante análisis descriptivos de la puntuación T y el recuento de frecuencias, para la clasificación de clínicas y no clínicas. Las estadísticas inferenciales también se hicieron utilizando la prueba Chi-square de McNemar, utilizando los programas Statistical Package For Social Sciences (SPSS versión 24.0) y prisma (versión 6.1, 2012). Los datos de los otros cuestionarios fueron analizados por la Prueba Wilcoxon. En todos los análisis se adoptó un nivel de significación de p ≤ 0,05.

5. RESULTADOS

La Tabla 1 muestra la comparación y porcentaje de casos clínicos de cada síndrome, para cada género, por separado, para el número total de la muestra y el valor P, antes y después del programa de natación.

Tabla 1-comparación de casos clínicos de cada síndrome, programa de pre y post-natación

muchachos Chicas MUESTRA TOTAL
PRE% DESPUÉS% p PRE% DESPUÉS% p PRE% DESPUÉS% p
Reactivo emocional 40,3 37,1 1 50 33,3 0,45 44,4 35,6 0,38
Ansiedad/Depresión 22,2 18,6 1 27,8 16,7 0,62 24,4 17,8 0,5
Quejas somáticas 29,7 25,9 1 50 44,4 1 37,8 33,3 0,79
aislamiento 37,1 25,9 0,45 50 33,3 0,45 42,2 28,9 0,18
Problemas con el sueño 33,3 37,1 1 22,2 0 0 28,9 22,2 0,5
Problemas de atención 11,1 11,1 1 5,6 0 0 8,9 6,7 1
Comportamiento agresivo 37,1 29,7 0,5 33,3 5,6 0,63 35,6 20 0,01
Escala de internalización 44,4 37,1 0,68 66,7 44,4 0,12 53,3 40 0,1
Escala de externalización 44,4 37,1 0,21 61,1 44,4 0,04 51,1 40 0,18
Escala total de problemas 51,9 33,3 1 77,8 50 0,06 62, 2 40 0
Básculas impulsadas por DSM
Problemas afectivos 33,3 29,7 0,14 38,9 22,2 0,37 35,6 26,7 0,28
Problemas de ansiedad 51,9 59,2 0 50 38,9 0,72 51,1 51,1 1
Problemas de desarrollo 22,2 22,2 0,68 61,1 22,2 0,03 37,8 22,2 0,09
Problemas de déficit de atención e hiperactividad 29,7 25,9 0,28 38,9 22,2 0,25 33,3 24,4 0,21
Cuestiones de oposición y desafío 40,8 25,9 0,12 38,9 16,7 0,21 40 22,2 0,02

 

En el análisis estadístico, comparando a todos los niños con los resultados del CBCL, antes y después del programa de natación, tres síndromes mostraron cambios significativos después del programa. Son comportamientos agresivos, problemas totales y comportamientos opositivos desafiantes, en el total de los niños. Sin embargo, cuando se separa por género, hubo una diferencia significativa en la mejora de los niños, sólo en los problemas de ansiedad, en el síndrome guiado por DSM, diferente del resultado del mismo síndrome, según el inventario de CBCL. Las niñas, por otro lado, tuvieron mejoras significativas en cuatro síndromes: problemas de sueño, problemas de atención, externalización de problemas y problemas de desarrollo. Por lo tanto, se observó que había una mejora significativa en el comportamiento de los niños en general y, observando por género, las niñas mostraron una mejora más significativa en comparación con los niños.

En el análisis descriptivo, al comparar los momentos previos y posteriores al programa de clases de natación, los niños en el estudio mostraron un cambio positivo en su comportamiento, hubo una reducción en los casos clínicos en relación con los síndromes abordados por la escala, según la Tabla 2.

Tabla 2 Niños que ya no tenían puntajes clínicos en CBCL después del programa de natación.

YA NO SON MÉDICOS DE CABECERA Total muchachos Chicas
Reactivo emocional 4 3 1
Ansiedad/Depresión 3 1 2
Quejas somáticas 2 1 1
aislamiento 6 3 3
Problemas con el sueño 0 +1 4
Problemas de atención 1 0 1
Comportamiento agresivo 7 2 5
Internalizar problemas 6 2 4
Externalización de problemas 5 2 3
Problemas totales 10 5 5
Escalas orientadas al DSM
Problemas afectivos 4 1 3
Problemas de ansiedad 0 +2 2
Problemas de desarrollo 7 0 7
Problemas de desarrollo, 4 1 3
Cuestiones de oposición y desafío 8 4 4

Nota. + = mayor número de médicos

Análisis de observaciones de comportamientos infantiles realizados por el maestro/investigador a lo largo del programa, Figura 1.

FIGURA 1 Los valores del análisis realizado durante el programa para cada comportamiento observado por el maestro.

En la comparación de la primera clase con la última, no hubo una mejora significativa en el comportamiento de los niños en general. Por otro lado, en la percepción del investigador, en el contacto diario con los niños, y también según el informe (retroalimentación) de los padres y / o tutores, hubo una mejora significativa en el comportamiento general de la mayoría de los niños.

Estas mejoras se observaron en actitudes mostradas durante las clases, tales como disminución de la ansiedad, incluyendo un participante con diagnóstico médico y prescripción de medicamentos, mejora de la atención, mejora de la disciplina, mejora de la agresividad, mejora en la capacidad de seguir el mando, con respecto a colegas, maestros y madres / cuidadores. También se observó que un niño había empeorado en su comportamiento, volviéndose más agresivo, terco, sin entusiasmo por las actividades y aún menos por las recreaciones, dejando la clase sin previo aviso. Este empeoramiento, según los comentarios de la madre, puede deberse a factores externos, como el embarazo de la madre de un tercer hijo, lo que convertiría a la participante en la niña intermedia, además, la maestra de escuela regular también estaba embarazada. Tales hechos pueden indicar que el niño se sintió más inseguro y /o temeroso de tener menos atención de los padres / miembros de la familia y también del maestro de la escuela.

6. DISCÚSION

Cuarenta y cinco niños de 3 a 5 años participaron en el estudio, 27 de los cuales eran niños (60%) y 18 niñas (40%), con predominio de la etnia blanca, con 43 (95,6%) y 2 marrones (4,4%), los 45 padres mantuvieron una unión estable durante el período de estudio. En cuanto a la educación y la situación económica, los padres tenían un nivel cultural de medio a alto. Por lo tanto, las características observadas en la muestra mostraron una población homogénea, presentando el mismo nivel socioeconómico.

La evaluación del comportamiento de los niños en edad preescolar contribuyó a identificar cambios importantes en la mejora del comportamiento después del programa de natación. Esta evaluación detectó una mejora considerable en la reducción de casos clínicos después del programa. Dada la escasez de estudios con niños de este grupo de edad, existe una dificultad para encontrar una cantidad significativa de resultados similares. Borsa, Souza y Bandeira (2011); Moura, Marinho-Casanova, Meurer & Campana (2008) también encontraron difícil encontrar significación en sus resultados, señalando los problemas de externalización como los más frecuentes, ya que los mismos Borsa, Souza & Bandeira (2011) señalan que los internalizadores son los. Es decir, en este estudio, en relación a los problemas de externalización, se detectó una menor reducción de los casos clínicos después del programa, mientras que, en relación a los problemas de internalización, se observó una mayor reducción de los casos clínicos y una reducción aún mayor en relación al número total de problemas.

Aún corroborando el fenómeno de la subjetividad en los resultados de las investigaciones de la conducta infantil, algunos estudios revelan que los niños son los que tienen más problemas de conducta, especialmente los externalizantes, mientras que las niñas tienen menos problemas en general, siendo las quejas en relación a ellos. internalización de conductas (BORSA, SOUZA & BANDEIRA 2011; BORSA & NUNES 2011). Dichos hallazgos difieren de los resultados de este estudio, ya que se observó que entre los niños los problemas de internalización fueron más frecuentes, mientras que los problemas de externalización de las niñas fueron más significativos, esta diferencia puede estar relacionada con las idiosincrasias de los sujetos de la muestra, además de los factores asociados a la diferencia de género, como las características hormonales, las reservas culturales y las expectativas con respecto a los roles de género (BORSA & COLS., 2011; BORSA E NUNES, 2011).

Los autores también identifican que, independientemente de la cultura y el espacio geográfico, el desarrollo infantil está marcado por transformaciones conductuales consideradas importantes, porque permiten al niño aprender nuevas habilidades, y porque caracterizan los comportamientos de los niños como deseables o indeseables (BOLSONI-SILVA, MARTURANO, & MANFRINATO, 2005).

Las conductas deseables o adecuadas son aquellas que resultan de los cambios que se producen como consecuencia de la interacción del organismo con el entorno, permitiendo al niño entrar en contacto con situaciones de aprendizaje importantes que favorecen el desarrollo. Las conductas indeseables, a su vez, se refieren a problemas de actitudes resultantes del exceso o ausencia de situaciones, y entornos que facilitarían y ampliarían las posibilidades de aprendizaje y, en consecuencia, de desarrollo. Las conductas indeseables se manifiestan en problemas de internalización o externalización (ACHENBACH, 1991; BOLSONI-SILVA et al., 2005). En relación a este ítem, durante el programa aquí propuesto, los niños mostraron una mejora gradual y considerable en las conductas deseables según (BOLSONI-SILVA, MARTURANO, & MANFRINATO, 2005).

En vista del amplio abanico de variables, la determinación de múltiples problemas de conducta es clara y, incluso si, por ejemplo, las prácticas de crianza negativas predicen problemas de conducta, estas no son las variables indicadoras exclusivas, aunque son muy importantes y están claramente documentadas. (BOLSONI-SILVA, LOUREIRO & MATURANO, 2011).

Theunissen, et al. (2015) también postulan que los niños con problemas psicológicos son propensos a experimentar dificultades en diversos aspectos de su funcionamiento diario. Estos problemas pueden ser graves y persistir durante mucho tiempo. Sin embargo, teniendo en cuenta que uno de los criterios de exclusión de este estudio era un diagnóstico de enfermedad mental, los niños que participaban en este estudio no presentaban dificultades específicas en ningún aspecto de su comportamiento en el programa.

7. CONCLUSIÓN

Se concluyó que el programa de natación favoreció la reducción de los casos clínicos y en el comportamiento de los niños de 3 a 5 años. Aunque los resultados son una contribución importante a los modelos teóricos de evaluación del comportamiento, es importante considerar las limitaciones del estudio que están relacionadas con el sesgo de la muestra, y este estudio se definió por conveniencia, no cumpliendo con los rigores de la aleatoriedad. Otra limitación que debe tenerse en cuenta es el hecho de que no había ningún grupo de control, sin embargo, no ser capaz de atribuir la mejora del comportamiento por completo al programa de natación. Además, la reducción del tamaño de la muestra y el desarrollo y evolución natural de los niños y el contacto directo del investigador con los participantes pueden haber dificultado la aclaración de los resultados.

Sin embargo, hubo una mejora en el comportamiento de los niños después del programa de natación, observando una mejora considerable, mediante análisis descriptivos, en comparación con el análisis estadístico en los siguientes síndromes: comportamiento agresivo, problemas totales, comportamiento opositivo desafiante, problemas con el sueño, problemas de atención, externalización de problemas y problemas de desarrollo. Según el análisis estadístico cuantitativo, comparando la primera clase con la última, no hubo una mejora significativa en el comportamiento de los niños en general. Por otro lado, en la percepción del investigador, en el contacto diario con los niños, y también según el informe (retroalimentación) de los padres y /o tutores, hubo una mejora en el comportamiento general de la mayoría de los niños.

REFERENCIAS

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WEST, W. Do early Swimming Lessons Give Kids the Best Start? Family Edge Human Dignity & the Family. 30 november 2012.

[1] Doctorado en Biofísica Molecular; Máster en Psicología y Salud; Graduación en Educación Física.

[2] Doctorado en Ciencias de la Salud, Mejora de la Fisioterapia. Graduación en Educación Física.

Presentado: Mayo de 2019.

Aprobado: Octubre de 2019.

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